Mrs Robinson vuelve a estar de moda
Simon & Garfunkel vuelven a estar de moda. Ha aparecido en Irlanda del Norte la “doble” del personaje de su canción Mrs. Robinson y también de la película El Graduado, la cual contaba la historia de una señora madura de la sociedad americana que seducía a un jovencito. Dejando aparte los problemas de corrupción acompañantes, es escandaloso el escándalo montado simplemente por las relaciones sexuales entre una mujer mayor y un joven, aunque sea la mujer de un primer ministro.
Claro, que es más escandaloso aún que esta señora, Iris Robinson, la esposa del primer ministro norirlandés, sea una devotísima cristiana protestante pentecostal y miembro del Tabernáculo Metropolitano de Belfast, y famosa por su fuerte personalidad y su tendencia a apelar a la Biblia para justificar su extremismo religioso y su puritanismo en las costumbres; y también su intensa homofobia.
Ahora que está tan de moda hablar de genes de la infidelidad, de neurotransmisores de la pasión amorosa, del vino tinto y el deseo sexual femenino, de la serotonina y la eyaculación, del gen de la eyaculación precoz, de la oxitocina y la fidelidad, de feromonas y deseo, etc., etc., cabría peguntarse si hay algún gen, algún neurotransmisor o algún otro factor externo o interno que determine que muchas personas extremadamente puritanas, incluso militantes fervorosos de la represión sexual, se desmadren en su vida privada, haciendo todo lo contrario de lo que tan apasionadamente predican.
Como hay tantos, sobre todo en las sociedades más puritanas, como Irlanda, donde tan elevada es la incidencia de casos de curas pederastas, no estaría mal hacer un estudio. Aunque parece cada vez más claro, que detrás de tantas fachadas puritanas, existe con mucha frecuencia una obsesión sexual compulsiva, que acaba poniendo a estas personas en una terrible contradicción entre lo que dicen y lo que hacen.

LA CAMA ELÁSTICA