Actitudes ante las inundaciones
Regreso el viernes pasado desde Sevilla a Alicante en avión y el espectáculo desde el aire de un territorio repleto de agua y de nieve en sus montañas –Sierra Nevada está como nunca- es fantástico. Campos de cultivo que rezuman agua, ríos que corren con abundante agua por todas partes. Andalucía almacena agua para garantizar sus demandas para mucho tiempo.
Pero las inundaciones han traído también el debate y la confrontación. Unos echan la culpa al gobierno central por llevar a cabo desembalses descontrolados, cosa que no es cierta.. Otros critican al gobierno autonómico por no actuar a tiempo y no coordinar las intervenciones de emergencia, tampoco cierto. Hay quien reclama más embalses para poder almacenar más agua si esto se repite en el futuro (difícilmente pueden llevarse a cabo más embalses en España porque las mejores cerradas ya están actuadas). No faltan los que solicitan encauzamientos drásticos en entornos urbanos, que seguramente habrá que llevar a cabo en algunos casos. Los ayuntamientos andan escondidos en sus manifestaciones públicas tras lo ocurrido.
Las cosas deben quedar claras, el problema de las inundaciones en España y también en Andalucía o en Canarias, es el resultado de actuaciones imprudentes llevadas a cabo por el ser humano en zonas que nunca deberían haberse ocupado por su condición de espacios inundables.
Está muy bien que las televisiones nos ofrezcan imágenes de vecinos con sus casas inundadas y con sus campos repletos de agua. Pero tendremos que preguntarnos ¿por qué se han inundado? ¿Quién ha dado el permiso para construir viviendas en zonas inundables? ¿Por qué no se informa a la gente de que los campos aledaños a un curso fluvial tienen riesgo de inundación? ¿Por qué todavía no hay mapas de riesgo de todo nuestro país y a una escala necesaria para la planificación territorial? Esta es la clave de la cuestión.
El lamento post-desastre solo oculta impotencia ciudadana ante una inacción de las administraciones. Pero deberíamos ser más exigentes y reclamar responsabilidades. La administración local tiene aquí mucho que decir. Siempre me pregunto si aquellos responsables políticos que otorgan permisos para construir en zonas con riesgo natural son conscientes de estar jugando con vidas humanas. Y si son actuaciones ilegales hay que perseguirlas y no encogerse de hombros. Es la única manera de evitar víctimas humanas a causa de los peligros de la naturaleza. Si no, estamos perdidos…

EL PARAGUAS