¿Y si enterramos el CO2?
Se discute ahora sobre el futuro acuerdo de Kyoto, el post-Kyoto, que se pretende más restrictivo que el actual, a pesar de que en vigente no se ha caracterizado por un cumplimiento eficaz, sobre todo en nuestro país.
En Europa hace unos meses se fijó el objetivo de aumentar la participación de las energías renovables hasta un porcentaje del 20% en el año 2020, lo que obliga a diseñar nuevas estrategias de abastecimiento de energía, con la consiguiente reducción de energías procedentes de quema de combustibles fósiles y de sus emisiones. El Reino Unido acaba de diseñar un programa de captura de CO2 mediante sumideros subterráneos que almacenarían este gas de efecto invernadero.
No es una medida nueva. Estados Unidos, Canadá, Australia o Japón, llevan años investigando esta cuestión. En España, el Plan Nacional de Asignación de derechos de emisión (2008-2012) ha establecido dicha posibilidad y, desde hace meses, se están buscando ubicaciones para esos vertederos.
Técnicamente esta solución es posible. El problema parece estar en los costes de captura y transporte del CO2 hasta el vertedero. Y, sobre todo, en la aceptación social de la ubicación de los vertederos. El rechazo a este tipo de instalaciones ya ha comenzado en algunas localidades. Pero nada tiene que ver esto con los residuos nucleares.

EL CAZAFANTASMAS