Con la verdad del cambio climático por delante
Estos días ha saltado una nueva polémica en relación con el cambio climático y los datos manejados en los informes oficiales. Las acusaciones de falta de rigor científico en algunas proyecciones efectuadas por el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas han salpicado, en esta ocasión, al propio presidente, Rajendra Pachauri. Se habla, incluso, del asunto “Climagate”, como lo ha llegado a bautizar un prestigioso medio británico.
Envueltos en la vorágine de las jornadas de la pasada cumbre del clima de Copenhague, que tanto defraudó a todos, -políticos, científicos y ciudadanos-, no se destacó en su justa medida esta cuestión. Además, como hemos comentado en otras ocasiones, el tema del cambio climático ha sido impropiamente devorado por la política, que es lo peor que le puede ocurrir a un asunto científico.
De manera que el titular llamativo y la acusación entre partes se ha convertido en el modo de comunicación social de este trascendental tema para la humanidad. Mal asunto. E, incluso, se han bautizado los grupos de enfrentamiento: se habla de “calentólogos” y de “escépticos” o “detractores” del cambio climático.
En diciembre ya se produjo la denuncia del falseamiento de datos de temperatura con los que se habían calculado las proyecciones de calentamiento de las próximas décadas. Esto hizo dimitir al director de un prestigioso centro de investigación climática del Reino Unido. Después saltó a los medios la denuncia del error de cálculo en el período de fusión de los glaciares del Himalaya, que el IPCC había calculado para el 2030 y se ha comprobado que no será así.
Y ahora las nuevas acusaciones implican al presidente del IPCC, que no tendría un modo de vida muy acorde con los comportamientos que se reclaman desde los medios oficiales para luchar contra el calentamiento.
Siempre he defendido la exigencia de la verdad en la ciencia. Y en este tema, de tanta sensibilidad social y repercusión económica, todavía más. Hay que informar a la sociedad de lo que hay, con rigor. Aunque a veces pueda chocar con las hipótesis iniciales, que deben ir acomodándose a la realidad de las investigaciones. Así avanza la ciencia. Si no caemos en el simple adoctrinamiento.

EL PARAGUAS
la verdad es que la mayoria de la jente “quiere y no puede”
no puede por la sencilla razon que los que gobiernan y los grandes empresarios ( no todos) les atan las manos.
y lo que nos a enseñado la historia es que eso seguira asi simpre hasta que alla una revolucion y el ciclo comenzara de nuevo.
:(
Comentario por Alejandro — Febrero 9, 2010 @ 6:54 pm