Investigaciones: sobre el pene sí, del clítoris no
Anonadado estoy. Llevamos décadas investigando la fisiología sexual masculina con una total indiferencia hacía la femenina. Fármacos para la disfunción eréctil y la eyaculación precoz. Nadie ha puesto pegas cuando algunas comunidades autónomas las han financiado en parte y para algunas patologías, como Bienestar Social de la C. Valenciana. Lo cual aplaudo.
La fisiología sexual femenina ha sido la gran olvidada. El pene ha sido mimado, mirado con lupa científica (no por el tamaño). Y las investigaciones han sido difundidas sin pegas, por parte de los medios de comunicación, sean del color que sean. En cambio, hay que ver la que se ha montado con la investigación sobre el clítoris. Y he dicho que estaba anonadado, pero no debería estarlo, porque ya sabemos que las actitudes que provocan estas diferencias de reacción, están todavía instaladas profundamente en nuestra sociedad.
Ya va siendo hora que se investigue más la fisiología sexual femenina, para compensar tantos años de olvido selectivo. Pero algo mucho más básico y necesario, es que estos señores, y alguna que otra señora, tan escandalizados por la investigación, supieran que el clítoris existe, no solo como elemento anatómico. Estos, y muchos más.
Si esto se supiera ¡que descanso de tanta obsesión con el pene, como la varita mágica que todo lo arregla! Descanso para todos y todas. Si nosotros le exigimos menos a nuestro pene, y además le damos vacaciones de vez en cuando, poniéndole sustitutos eficaces, nos lo agradecerá y si reparte sus responsabilidades con el clítoris, funcionará más relajado y mejor. Tomen nota “señores” mosqueados. Para su propio bien.
Hay que hacer una discriminación positiva en las investigaciones sobre la fisiología sexual femenina. Y mucho más con el clítoris. Por ejemplo, para reconstruirlo mejor, cuando la ignorancia y una cultura misógina lo han destruido.
Pero sobre todo hay que informar y formar, para que el futuro muchas actitudes ante lo femenino y la sexualidad, mejoren.



Cuando llega el verano y se produce algún episodio de calor intenso, inmediatamente surgen voces que relacionan esos calores con el cambio climático y la subida de temperaturas. Si algún invierno no trae mucha nieve –estos últimos no están siendo buen ejemplo- inmediatamente se señala que el cambio climático está ocasionando la retirada de los glaciares y la reducción de las nevadas. Y ojo, si no se está de acuerdo con estas impresiones, aunque
Pero sea la intención la que sea, viene a completar los datos del Ministerio, al concretar más en el tema de los problemas sexuales, que según la encuesta han tenido en los últimos doce meses el 28% de las personas encuestadas (por cierto, con muy pocas diferencias entre hombres y mujeres). Esto concuerda con la mayor parte de las encuestas realizadas con anterioridad. Una prevelencia alta de unos problemas a los que, por cierto, no se les pone atención por parte de la sociedad.