Queremos saber qué piensan los bloggers sobre la vertiente científica de la actualidad, y ellos quieren saber lo que opinas tú. La tertulia la modera online Fernando Berlín, experto comentarista de radio, televisión y en red, que invitará a participar, cada mes, a los bloggers más leídos e influyentes.
La red se incendió por la propuesta fallida de la ministra de Cultura para detener las descargas ‘ilegales’. Pero hay quien cree que el espíritu no era malo. ¿A tu qué te parece?
Lee las opiniones de dos bloggers reconocidos y discute con ellos desde las casillas de comentarios (no hay que registrarse).

Felix Lavilla es Senador por la provincia de Soria. Portavoz del Grupo Socialista en el Senado en la Comisión de Industria, Comercio y Turismo.
Si un creador no quiere que sus contenidos se distribuyan libremente por la red, nadie debería apropiárselos. Hay quien piensa que eso debe ser así, pero yo no lo comparto.
Algún día se impondrá un modelo de negocio donde unas obras serán libres completamente y por otras habrá que pagar. Pero a nosotros nos toca gestionar la transición entre el modelo de cultura del siglo XX y el que se va a implantar en el siglo XXI. No olvidemos que los derechos de autor están protegidos incluso por la Declaración de Derechos Humanos (art. 27) y por la Constitución Española (art. 10.2). Eso nos obliga a respetar los acuerdos internacionales al respecto. Eso sí, en todo lo que implique libertad de comunicación ha de mediar una resolución judicial: y ese es el matiz introducido por el presidente Zapatero en lo anunciado inicialmente que para mí era fundamental. Pero hay que buscar la forma de proteger la propiedad intelectual, pues es también la forma de generar contenidos en la red. Esto no significa que no exploremos otras formas de negocio, más abiertas, que tengan en cuenta el número de usuarios a los que llegan y, por tanto, que abaraten los costes. Algunos ya se están probando con éxito en EEUU, ofreciendo contenidos culturales más asequibles, más cómodos y que permiten a quienes los generan obtener beneficio por su trabajo. Pero sí es un problema del que debieran preocuparse mucho los progresistas. La industria cultural genera beneficio y, por extensión, a los trabajadores y a la izquierda. La cultura es imprescindible para elevar el nivel de conocimiento de los ciudadanos de un país, y eso hace que sean más reivindicativos y más exigentes con toda forma de poder que encuentren.

Mario Tascón está considerado un gurú de internet. Ha participado en el diseño de las estrategias en internet de elmundo.es y elpais.es. Hoy es director de Lainformacion.com
Todos tenemos que adaptarnos al nuevo escenario, pero es una equivocación pensar que la creación está en peligro. Internet es una oportunidad para todo creador, y somos muchos quienes estamos desarrollando esa actividad allí. La alarma de músicos y productores de cine está relacionada con los cambios que viven esos sectores, y eso, sin duda, asusta. Pero está pasando en muchos otros campos. El miedo lo provoca que las reglas del juego han cambiado, no la red. Quien se lo encuentra de repente o quien no ha tenido oportunidad de explorar ese nuevo tablero lo rechaza. No es que no haya que proteger la propiedad intelectual, pero sí creo que no hay que hacerlo a cualquier precio. A mí me parece justo que se proteja todo el trabajo de las personas. Sobre la polémica que hubo con el anteproyecto de Ley del Gobierno, es importante aclarar que no se discute si todo debe ser gratis o no. La cuestión es que todo derecho limita con otro derecho, y esas son las barreras que no se deberían traspasar. Deberíamos pensar si hay que moverlas, si pueden ser modificadas o reubicadas, dado que las circunstancias son cambiantes. Sin embargo, también pienso que hay que ser comprensivos y escuchar a la gente –entre otros, a los autores; pero además, a todos los autores– que sufren esa transformación. Está siendo muy veloz frente a otras revoluciones sociales que se han sucedido a lo largo de toda la historia, y cuesta más aclimatarse porque cuando crees que has aprendido una cosa aparece otra nueva.