Educación para los riesgos meteorológicos
Tormentas fuertes en gran parte de España y, de nuevo, víctimas mortales. En esta ocasión, han sido cuatro muertos y un desaparecido. Todos ellos por una causa similar. Intentaron cruzar un cauce en plena tormenta y la fuerza de la corriente los arrastró.
Cuando se habla de las posibles soluciones ante una inundación, normalmente se piensa en obras de infraestructuras que tendrían que acometerse en los cauces (presas, diques, canalizaciones) que en muchos casos son necesarias. O señalamos la necesidad de ordenar racionalmente los territorios evitando que casas o infraestructuras invadan áreas inundables.
Pero hay una medida muy eficaz y muy económica, que permitiría evitar gran parte de las víctimas que se siguen produciendo cuando llueve torrencialmente: la educación para el riesgo. En España se ha abordado muy poco esta solución para la reducción de los riesgos naturales. Y sería muy sencilla de ponerla en práctica: charlas en escuelas, conferencias públicas, espacios de corta duración en medios de comunicación locales. Son algunas de las actuaciones que permitirían informar a los ciudadanos de los riesgos que pueden correr si llevan a cabo actuaciones indebidas cuando acontece un peligro natural extremo.
En España, el único organismo que lleva a cabo una labor continuada de educación para el riesgo es Protección Civil. Y seguramente no hacemos el caso necesario a los muchos consejos que se nos transmiten en los medios de comunicación o en la propia página web de esta institución. Estos días, por ejemplo, los mensajes de prudencia y los consejos han sido constantes.
Resulta interesante consultar la página de la Agencia Federal de Gestión de las Emergencias de los Estados Unidos y ver los materiales que tienen preparados para informar a niños y adultos de los riesgos vinculados con los fenómenos naturales.
Está claro que cuando llueve fuerte, es mejor no coger el coche y por supuesto no cruzar cursos de agua… pero hay ciudadanos de nuestro país que esto no lo saben. Y peor, nadie les ha enseñado.
