¿Es peligroso o nocivo el móvil?
El debate sobre los posibles efectos de terminales y antenas vuelve a estar en la calle. En Quo hemos consultados a dos ‘bloggers’ con opiniones opuestas. ¿Cuál es tu favorito?

JUANMA G. COLINAS. Periodista de Toreno (León). Autor del blog Plumilla berciano… en Madrid y redactor de la revista El Publicista.
Las radiaciones de nuestros móviles y las producidas por las antenas de telefonía son, cuando menos, preocupantes. Y sus efectos, como mínimo, inciertos. A día de hoy no se puede asegurar qué grado de peligrosidad tienen, pero precisamente seguras no son. Y es que ni la propia comunidad científica se pone de acuerdo en este tema.
Lo único claro es que los móviles generan un intenso campo electromagnético. Esta energía es absorbida, en parte, por el cuerpo del usuario, lo que podría causar graves trastornos de salud y del comportamiento. De hecho, está comprobado que las frecuencias y sus consecuencias térmicas son las responsables del mal funcionamiento de los marcapasos, de posibles daños en el cerebro y de quemaduras, entre otros problemas. Y aunque no está demostrado que sean cancerígenas, sí que podrían acelerar la enfermedad, si existiese. Por lo tanto, sí son peligrosas.
Según la Organización Mundial de la Salud, con las evidencias científicas actuales es improbable que las ondas de los móviles provoquen cáncer. Pero no es imposible. En el futuro quizá nos demos cuenta de que estábamos equivocados.
La realidad es que ya no podemos vivir sin móviles. Por tanto, no hay que ser alarmistas, porque tendríamos que alejarnos también del microondas y del ordenador. Eso sí, un poco más de transparencia por parte de fabricantes y operadoras no vendría mal. Habría que centrar los esfuerzos en investigar la peligrosidad de las ondas y cómo reducir sus posibles impactos en nuestra salud.

ANTONIO DELGADO. Experto en internet, colabora en varios medios de comunicación. Jerezano de nacimiento, escribe su prestigioso blog Caspa.tv desde Ginebra (Suiza).
No. No se puede decir que las ondas producidas por los teléfonos móviles sean perjudiciales para la salud. No hay ningún estudio, ni en la Unión Europea, ni de instituciones científicas, o de la OMS, que demuestre que los teléfonos móviles o las antenas base sean dañinas con la potencia con la que emiten, ni que produzcan efectos nocivos para la salud. No existe ninguna prueba concluyente.
Esto me recuerda a las teorías que empezaron a circular cuando se inventaron los coches. Se llegó a decir que el cuerpo humano no podría superar sus aceleraciones, que sería malo para sus órganos. Las autoridades científicas son las que determinan si una cosa es peligrosa o no, y hoy no existe ningún estudio científico que confirme tal supuesto en el caso de los móviles.
Por otra parte, los niveles de exposición a los campos electromagnéticos que provienen de antenas de telefonía móvil, esos a los que estamos sometidos cuando caminamos por la calle, están muy por debajo de lo que se considera perjudicial para la salud. Además, no solo nos llegan ondas de las antenas, también de muchísimas otras fuentes diferentes: la radio, la televisión… que siempre están en contacto con nosotros. Nadie ha dicho jamás que las ondas de radios o televisiones fueran peligrosas.
El único efecto que está demostrado sobre el cuerpo es una pequeña variación térmica. Ni siquiera en ese sentido es perjudicial. En todo caso, como con cualquier otra tecnología, lo que debe hacerse es un uso racional de estos dispositivos.

BLOGOBATES
Paracelso médico y alquimista nacido en suiza en 1493, ya decía algo que está totalmente vigente
“No hay veneno, sino dosis”, es decir que cogiendo un producto al azar, por ejemplo el jamón ibérico si comemos cuatro kilos de una sentada posiblemente acabemos en urgencias.
El móvil genera un campo magnético importante y en casos de personas que usan el teléfono de manera “compulsiva” es decir varias horas al día, hay informes que lo correlacionan con tumores cerebrales. De hecho el vivir en proximidad de grandes campos magnéticos (a pocos metros de una torre de alta tensión o de repetición y amplificación de telefonía), según estudios hechos correlaciona también con depresión del sistema inmunológico e incluso leucemia. Dicho esto, hay que reflexionar que no todas las personas tienen los mismos niveles de tolerancia a cualquier tipo de elemento de iteración y que las cantidades de exposición para que la correlación sea significativa son realmente muy altas y entiendo que poco frecuentes.
El mundo avanza y debemos avanzar con él, es mucho más perjudicial en términos estadísticos para la salud el respirar los componentes que surgen de la combustión de los automóviles. Debemos de distribuir la información para crear conciencia social y presionar a los fabricantes, para que cuiden estos posibles impactos e investiguen para minimizarlos.
Nos podemos cuestionar si el efecto de estos campos es negativo o no, pero nuestra composición es en un alto porcentaje agua, cuya molécula es polar, es decir se reorienta en presencia de un campo magnético, por lo que es poco cuestionable que nos afecte, ya que sabemos que las características del agua como temperatura, densidad, tensión superficial, viscosidad y conductividad son transformadas por el magnetismo.
Acabo con la frase que comencé, “No hay veneno, sino dosis”
Comentario por F. Romero — Junio 23, 2009 @ 11:28 am
yo una vez leí que el uso del móvil en los bolsillos de los pantalones reduce la calidad del esperma en el caso de los hombres, y llevarlo en el pecho (camisas con bolsillo)daña el funcionamiento cardiovascular, pero yo creo que lo del pecho es mentira, pues las vibraciones pueden ayudar a recuperar los latidos!
Comentario por Patxi — Junio 23, 2009 @ 10:33 pm
Yo no dormiría tranquilo ocho horas todas las noches con una antena de telefonía encima de mi cabeza.
Comentario por Fran Borg — Junio 24, 2009 @ 9:45 am
Sí, las emisiones de la telefonía móvil pueden ser perjudiciales en una exposición residencial y continua. La aplicación del Principio de Precaución y principio ALARA/ALATA (la mínima emisión técnicamente posible), así como distancias de seguridad a zonas residenciales, y el control restrictivo del despliegue de estas infraestructuras deben ser los criterios básicos a la hora de autorizar la ubicación de este tipo de infraestructuras de telecomunicaciones.
Países de nuestro entorno han establecido normativas mucho más restrictivas que las recomendaciones de la UE para los niveles de emisión de las antenas por criterios de prevención para la salud pública: Italia, Suiza, Luxemburgo, Bélgica (región de Bruselas), Austria (land de Salzburgo), Rusia, etc.
En España, la Comunidad de Castilla-La Mancha promulgó en 2001, un ley autonómica sobre infraestructuras de radiocomunicación con niveles miles de veces inferiores que la normativa estatal sobre emisiones de antenas.
La Resolución del Parlamento Europeo, de 4 de septiembre de 2008, sobre la Revisión intermedia del Plan de Acción Europeo sobre Medio Ambiente y Salud, en su apartado15, recomienda reducir la exposición a la radiación electromagnética en edificios, sucursales y oficinas; y en su apartado 21:
“ Manifiesta gran interés por el informe internacional Bio-Iniciativa sobre los campos electromagnéticos, que resume más de 1 500 estudios dedicados a este tema, y cuyas conclusiones señalan los peligros que entrañan para la salud las emisiones de telefonía móvil, tales como el teléfono portátil, las emisiones UMTS-Wifi-Wimax-Bluetooth y el teléfono de base fija “DECT”
y constata (apdo. 22) que “ los límites de exposición a los campos electromagnéticos establecidos para el público son obsoletos..” y pide al Consejo que se modifiquen con “ valores límite de exposición más exigentes” (apado.23)
Estudios e investigaciones:
- El estudio epidemiológico, del año 2003, sobre las emisiones de la antena estación base de telefonía móvil de la pedanía de La Ñora (Murcia) España, realizado por los investigadores Enrique A. Navarro, J. Segura, del Departamento de Física Aplicada de La Universidad de Valencia y M. Portolés, Claudio Gómez -Perretta de Mateo del Centro de Investigación del Hospital La Fe de Valencia publicado en Electromagnetic Byology and Medicine, nº 22, Michigan (EE.UU), señalan un conjunto de síntomas:
“Cefaleas, Insomnio, Alteración de los Ritmos Circadianos, dificultades de concentración, alteraciones de la tensión arterial y dermatológicas, disfunciones visuales,etc”.
- En el año 2004 se ha presentó un nuevo estudio sobre la antena de la Ñora (Murcia): Estudio Hispano-Austriaco; sobre las emisiones radioeléctricas elaborado por los doctores Gerd Oberfeld (Public Health Department Salzburg, Austria), Enrique A. Navarro (Departamento de Física Aplicada Universidad de Valencia), Manuel Portolés (Hospital Universitario La Fe, Valencia), Ceferino Maestu (Fundación Europea de Bioelectromagnetismo (FEB), Madrid), y Claudio Gómez-Perretta (Centro de Investigación del Hospital La Fe de Valencia); en el que se confirman las afecciones a la salud y en el que se llega a las siguientes conclusiones:
“Este estudio demuestra que la exposición a microondas de la GSM (900-1800 MHz) incrementa significativamente y considerablemente el padecimiento de FATIGA, TENDENCIA DEPRESIVA, DESORDENES DEL SUEÑO, PROBLEMAS CARDIOVASCULARES, DIFICULTADES DE CONCENTRACION, DESORDENES DE LA PIEL, PERDIDA DE APETITO y en menor grado pero con OR siempre por encima de 1.32 para cefaleas, náuseas, problemas de audición, irritabilidad, vértigo, alteraciones visuales, alteraciones de la marcha para los sujetos expuestos en el grupo comprendido entre 0.0006-0.0128 µW/cm2 y en mayor grado para los expuestos a valores de flujo de densidad de potencia entre 0.0165-0.4 µW/cm2.”
y proponen que los resultados de este estudio:
“deberían de ser tomados seriamente por los organismos responsables de la salud pública “
- La Conferencia Internacional Estado de la Investigación sobre Campos Electromagnéticos-Cuestiones Científicas y Legales, celebrada en Catania (Italia) el 13-14 de septiembre del 2002, señalaba que:
“Hay mecanismos de explicación verosímiles por los cuales los Campos Electromagnéticos provocan efectos que suceden por debajo de los niveles propuestos por las directivas del ICNIRP y el IEEE y las recomendaciones de exposición de la UE (Unión Europea) ” .
- La Comisión Internacional para la Seguridad Electromagnética (ICEMS) en la Resolución de la Conferencia Internacional, en la ciudad de Benevento, Italia, los días 22,23 y 24 de febrero de 2006 ha señalado que:
“Nuevas evidencias acumuladas indican que hay efectos adversos para la salud como resultado de la exposiciones laboral y pública a los campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos en los niveles de exposición actuales”
“Planificar la instalación de antenas estaciones base y otras infraestructuras de telecomunicaciones para reducir al mínimo la exposición humana”.
- Los investigadores/as firmantes de la denominada Declaración de Acalá,(MADRID) José Manuel Rodríguez Delgado del Centro de Estudios Neurobiológicos, José Luis Bardasano, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares, Claudio Gómez-Perretta del Centro de Investigación del Hospital La Fe de Valencia, María Jesús Azanza, catedrática de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza y Ceferino Maestu de la Fundación Europea de Bioelectromagnetismo y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá de Henares, entre otros señalan que:
“las normativas adoptadas por la UE siguiendo las recomendaciones del ICNIRP deben ser revisadas hasta límites donde hoy encontramos posibles alteraciones a nivel celular”
- El estudio del gobierno holandés sobre afecciones a la salud y alteraciones cognitivas por las emisiones de telefonía móvil GSM, DCS y UMTS (ZWAMBORM, A.P, VOSSEN, M.S.H. et alii: Effects of Global Communication system radio-frecuency fields on Well Being and Cognitive Functions of human subjects with and without subjective complaints. TNO-report FEL03-C148, TNO Physics and Electronics Laboratory. The Hague, The Neederlands. September 2003). Señala tambien un conjunto de afecciones cognitivas. Los principales resultados obtenidos fueron:
Disminución global de la sensación de “bienestar” bajo emisiones UMTS.
Modificación del sentimiento de “hostilidad” bajo emisiones GSM.
Modificación de los tiempos de reacción bajo emisiones GSM, UMTS.
Modificación de la memorización bajo las emisiones DCS y UMTS
Modificación de la atención visual bajo UMTS y de la vigilancia bajo GSM.
- En el estudio, publicado en julio de 2004 , de los doctores R.Maier, S.-E Greter y N. Maier: Effects of pulsed elctromagnetic fields on cognitive proceses – a pilot study on pulsed field interference with cognitive regeneration en Acta Neurológica Scandinavica, los investigadores después de haber experimentado con personas expuestas a emisiones de telefonía móvil GSM, establecen las siguientes conclusiones:
“ Hemos podido mostrar que los participantes en este experimento cognitivo se han visto perjudicados después de haber sido expuestos a campos electromagnéticos pulsátiles. En consideración a este hallazgo recomendamos que el uso de teléfonos móviles sea restringido en general y, en particular, en los que se refiere a riesgo físico, a los grupos de alto riesgo como ancianos, niños y personas enfermas”
- El informe, de abril de 2004, del catedrático de la Universidad de Lyon, Roger Santini: Telefonía móvil: Argumentos científicos para justificar la aplicación del principio de precaución, concluye que para proteger a las poblaciones vecinas de las estaciones base:
- Se evitará colocarla a menos de 300 metros de las zonas habitadas.
- En ningún caso el lóbulo del dardo de microondas de la antena será orientado contra las habitaciones.
.
El proyecto REFLEX: Risk Evaluation of Potential Environmental Hazards From Low Frequency Electromagnetic Field Exposure Using Sensitive in vitro Methods. Final Report. Estudio financiado por la Unión Europea durante cuatro años (1/2/2000 al 31/5/2004) en el que han participado 12 países, entre ellos el estado español, establece la conclusión de que:
“las ondas electromagnéticas de la telefonía móvil producen alteraciones del ADN que transporta la información genética en el núcleo de las células y cambios en éstas.
Una revisión sistemática deseptiembre de 2006 realizada por investigadores de las Universidades de Basilea (Suiza), Universidad de Berna (Suiza) y de la Universidad de Bristol (Reino Unido):Anke Huss, Matthias Egger, Kerstin Hug,Karin Huwiler-Müntener, Martin Röösli: Source of Funding and Results of Studies of Health Effects of Mobile Phone Use:Systematic Review of Experimental Studies. ENVIRONMENTAL HEALT HPERSPECTIVES, 15 September 2006 , en el que hacen un repaso a todos los estudios relacionados con los campos electromagnéticos (CEM) y la salud concluye que:
- El 68% de los estudios, entre 1995 y 2005, establecen que la exposición a los CEM sí afecta a la salud de los seres humanos.
El estudio israeli de los investigadores médicos Ronny Wolf Kaplan Medical Center,Rechovot, Sackler Faculty of Medicine, Tel-Aviv University) y Danny Wolf (The Pediatric Outpatient Clinic): Increase Incidence of Cancer of near a Cell Phone Transmitter Stataion Incremento de la incidencia de Cáncer en las cercanías de una estación base de telefonía móvil. International Journal of Cancer Prevention. Vol.1, n.2, abril de 2004 indica:
“ una asociación entre el incremento e la incidencia del cáncer y vivir en las proximidades de una estación base de telefonía móvil”
El estudio alemán Naila, de Horst Eger, Klaus Uwe Hagen, Birgitt Lucas, Peter Vogel, Helmut Voit: Horst Eger, Klaus Uwe Hagen, Birgitt Lucas, Peter Vogel, Helmut Voit:The Influence of Being Physically Near to a Cell PhoneTransmission Mast on the Incidence of Cancer La influencia estar físicamente cerca de una antena estación base de telefonia móvil en la incidencia del cáncer,en Umwelt•Medizin•Gesellschaft 17, 4, 2004, señala que:
- Los diagnósticos de cáncer fueron significativamente mayores entre los que habían vivido durante 10 años dentro un radio de 400 metros del mástil de la antena, en funcionamiento desde 1993, en comparación con los que viven más lejos
- Las personas que viven dentro de un radio de 400 metros de la torre en Naila tenía tres veces el riesgo de desarrollar cáncer que las que viven más lejos.
El estudio del Dr. Gerd Oberfeld : Environmental Epidemiological Study of Cancer Incidence in the Municipalities of Hausmannstäten & Vasoldsberg (Austria) Estudio Epidemiológico Ambiental de la Incidencia del Cáncer en los Municipios de Hausmannstäten & Vasoldsberg (Austria), Das Land Steiermark, 20 de enero 2008; confirma:
- el incremento significativo del riesgo de cáncer en un radio de 200 metros de una antena de telefonía móvil.
- El área de estudio fue una superficie circular de 1.200 metros de radio alrededor de la antena transmisora
La Resolución de Benevento (2006) , firmada por científicos e investigadores sobre campos electromagnéticos independientes señala que:
Nuevas evidencias acumuladas indican que hay efectos adversos para la salud como resultado de la exposiciones laboral y pública a los campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos, o CEM en los niveles de exposición actuales
- El informe BIOINITIATIVE REPORT 2007 redactado por 14 científicos y expertos en salud pública para documentar las evidencias científicas de los campos electromagnéticos sobre la salud; con la revisión de otros 12 críticos externos más han observado y refinado el informe
Comité Organizador:Carl Blackman, USA, Martin Blank, USA, Michael Kundi, Austria, Cindy Sage, USA.
Participantes: David Carpenter, USA, Zoreh Davanipour, USA, David Gee, Denmark, Lennart Hardell, Sweden, Olle Johansson, Sweden, Henry Lai, USA, Kjell Hansson Mild, Sweden, Eugene Sobel, USA, Zhengping Xu and Guangdin Chen, China , Investigador Asociado: S. Amy Sage, USA), señala lo siguiente:
- El objetivo de este informe es asesorar sobre la evidencia científica de los impactos en la salud de las radiaciones electromagnéticas bajo los actuales límites de exposición pública y evaluar qué cambios en estos límites están justificados en estos momentos para reducir en el futuro posibles riesgos en la salud
- Los límites públicos existentes de seguridad son inadecuados tanto para los campos electromagnéticos de baja frecuencia como los de radiofrecuencias y microondas
Tumores cerebrales y Neuromas Acústicos.
La población que ha utilizado un teléfono móvil durante 10 años o más tiene altas probabilidades de un tumor cerebral maligno y neuromas acústicos. Es peor si el teléfono móvil se ha utilizado principalmente en un solo lado de la cabeza.
Los estándares actuales de exposición a las emisiones de los teléfonos móviles o inalámbricos no son seguros
Cambios en el sistema nervioso y en las funciones cerebrales
Hay pocas dudas sobre que los campos electromagnéticos emitidos por los teléfonos móviles y el uso de la telefonía móvil afecta la actividad eléctrica del cerebro.
Las evidencias sugieren que los efectos biológicos e impactos en la salud pueden ocurrir y de hecho ocurren a niveles mínimos de exposición: niveles que pueden estar miles de veces por debajo de los límites públicos de seguridad actuales.
Daños celulares
Las exposiciones a campos electromagnéticos de radiofrecuencia o microondas pueden considerarse genotóxicas ( que dañan el ADN) bajo ciertas condiciones de exposición, incluyendo los niveles de exposición que están por debajo de los límites de seguridad existentes.
Niveles muy bajos de exposiciones a radiofrecuencias y microondas pueden llevar a las células a producir proteínas de estrés, evidenciando que las células reconocen las exposiciones a estas emisiones como dañinas
Hay una evidencia substancial que los campos electromagnéticos de radiofrecuencia y microondas pueden causar reacciones inflamatorias, reacciones alérgicas y cambiar las funciones inmunes normales a niveles permitidos por los actuales estándares públicos de seguridad
- La Resolución de Venecia, promovida por la Comisión Internacional para la Seguridad Electromagnética(ICEMS ) de 17 de Diciembre de 2007, señala que:
Las normas de protección contra las radiaciones no ionizantes recomendadas por las organizaciones internacionales de normalización, y apoyadas por la Organización Mundial de la Salud, son insuficientes. Las actuales directrices se basan en los resultados de estudios de exposiciones agudas y sólo se consideran los efectos térmicos. Es necesaria una aplicación en todo el mundo del principio de precaución. Además, las nuevas normas que se adoptasen debieran ser desarrolladas teniendo en cuenta diversas condiciones fisiológicas; por ejemplo, el embarazo, los recién nacidos, niñ@s y las personas mayores.
El estudio de Abdel-Rassoul G et al, (Marzo 2007) Neurobehavioral effects among inhabitants around mobile phone base stations, Neurotoxicology. 2007 Mar;28(2):434-40, señala que:
Los habitantes que viven cerca de estaciones base de telefonía móviles tiene más riego de desarrollar problemas neuropsiquiátricos y neuroconductuales
- En junio de 2008 se ha producido la elaboración de un llamamiento, firmado por una veintena de científicos y cancerólogos franceses, en favor de medidas de precaución en el uso del teléfono móvil ante la falta de pruebas definitivas sobre su carácter inofensivo para la salud.Los científicos han popuesto una lista de sencillas medidas de precaución a adoptar. Han establecido diez reglas para el uso de los móviles entre las que destacan no dejar que los usen los niños menores de 12 años, evitar llevar encima el teléfono y mantenerlo a más de un metro de distancia del cuerpo, usando el altavoz cuando se utiliza. El documento también sugiere comunicar por mensajes SMS más que directamente y evitar usar el teléfono cuando su señal es débil o en desplazamientos en coche o tren.
“Estamos en la misma situación que hace 50 años con el amianto y el tabaco”, explicó Thierry Bouillet, cancerólogo del hospital Avicenne de Bobigny, cerca de París, y uno de los firmantes del llamamiento. ( Le Journal du Dimanche 14/05/2008).
- Un estudio ”in vivo“, La tesis doctoral del Dr. Dirk Adang, que trabajó, con 124 ratas, bajo la dirección del catedrático André Vander Vorst en la Universidad Católica de Louvain-La-Neuve en Lovaina (Bélgica), llega a las conclusiones alcanzadas en la tesis en las que alerta sobre que las radiaciones de los teléfonos móviles, las antenas de telefonía y los aparatos Wi-Fi no sólo hacer perder memoria y deterioran el organismo sino que en algunos casos aceleran la muerte.
El Dr. Adang formó con los roedores cuatro grupos; a tres les expuso durante 18 meses a dos horas diarias de radiaciones -cada grupo con distintos niveles e intensidades- y el cuarto no recibió radiación. Las tasas de mortalidad en los tres grupos radiados fueron respectivamente del 48´4%, 58´1% y 61% mientras que en el grupo de control el número de roedores que murió fue de sólo un 29%. Paralelamente, Adang investigó el impacto sobre la memoria y la conclusión fue que una larga exposición -15 meses- causa “evidentes pérdidas de memoria”.
El catedrático que dirigió la tesis, Vander Vorst, reconoció haberse quedado “impresionado” con el hecho descubierto y agregó que, aunque los resultados no pueden extrapolarse sin más a los humanos, todo indica que “es necesario dictar normas más rigurosas mientras no se pruebe que estas radiaciones no son peligrosas para la salud. Las normas actuales de radiación máxima en la mayor parte de los países europeos no son suficientemente estrictas a excepción de Suiza y Luxemburgo”.
(EFE, 24 de junio 2008. El Periódico de Aragón 25/06/2008.Info7, 2008 TV Azteca Noreste).
La Resolución de Londres (2007) alerta sobre: La abrumadora evidencia de los efectos no térmicos sobre la salud, muchas veces por debajo de las actuales directrices de exposición, y propone que se apliquen de manera inmediata las recomendaciones del Informe BioInitiative 2007 sobre CEM y RF y se esfuercen por establecer las recomendaciones de la Secretaría de Salud Pública del Gobierno de Salzburgo (2002) de 0,06 V / m al aire libre y 0,02 V / m para exposición a RF en el interior de domicilios.
-Ronald B. Herberman, Director del Instituto del Cáncer de la Universidad de Pittsburg ha llamado la atención sobre la necesidad de precaución en el uso de teléfonos móviles especialmente por los niños/
Comentario por Pedro Belmonte — Junio 25, 2009 @ 12:39 am
Hola amigos.
mi opinión es que NO, o por lo menos tan peligroso como beber agua del grifo o comerse una ciruela sin lavar.
El verdadero problema no es si es nocivo o no, ya que pocas cosas en la vida son totalmente inocuas.El problema de verdad es cuán nocivo es y si entra dentro de los límites establecidos.
No creo que quien establezca esos límites ponga en peligro la salud de la enorme cantidad de usuarios de telefonía móvil en el mundo y me imagino también que las compañías telefónicas son las primeras interesadas en estudiar este fenómeno para que nadie le pueda poner en peligro su negocio.
Yo no soy experto sólo soy un ciudadano normal, pero lo que si creo es que si nos ponemos a estudiar los casos de enfermedades graves relacionados con cualquier cosa (comida,bebida,ocio,…)realmente no tendríamos ganas de salir de casa.
Comentario por Evancito — Junio 25, 2009 @ 6:18 pm
SI, rotundamente, probado científicamente en más de una ocasión. Trabajo en una empresa de telecomunicaciones y poco más puedo decir sin jugarme el puesto de trabajo.
Comentario por VicTOOR — Junio 25, 2009 @ 9:37 pm
Todas las radiaciones son potencialmente peligrosas, pero, hasta que punto, tener un móvil en el bolsillo…
El problema empieza cuando nos ponemos a sumar los sieverts, que si radiación cósmica, que si ultravioleta, solar, radón, que si el microondas, la televisión…
No quiero decir que los telefoninos no emitan, por supuesto que emiten, pero hay que tener una visión global, porque en ocasiones, no somos conscientes ni de la mitad de la radiación que recibimos, muy por encima de la recomendada.
A nada que te tengan que hacer un par de radiografías…
Comentario por Álvaro Muñoz — Junio 28, 2009 @ 1:00 pm
Lo más peligroso de los móviles son las facturas que te llegan a final de mes.
Comentario por jorge roelas — Junio 29, 2009 @ 12:35 pm
Es mucho mas fuerte la radiación electromagnética que recibimos al situarnos delante del microondas encendido (radiación que se utiliza en fisioterapia para calentar los tejidos del organismo para diversas funciones) que la que recibiríamos viviendo debajo de una antena de telefonía. Además en cuanto al hecho de que estas radiaciones provocan cáncer, no confundamos radiación electromagnetica con radiación ionizante, que son aquellas capaces de alterar la estructura de los compuestos que atraviesan ( en nuestro caso ADN y provocar mutaciones, carcinogenas o no). Otro factor importante añadido; esta radiación no podría acelerar el proceso carcinogeno ya que la radiación actua en el organismo a modo de una sustancia citotoxica, en pocas palabras: aumentando el tiempo de proliferacion celular.
Comentario por Vicente — Julio 1, 2009 @ 11:19 am
Siempre creí que las radiaciones electromagnéticas realmente peligrosas eran las radiaciones ionizantes, sin embargo este no es el caso de los teléfonos moviles, puesto que las radiaciones electromagnéticas empiezan a ser ionizantes a partir de la luz visible, o las que son de longitud más corta: ultravioleta, rayos x, gamma, y ,por último, rayos cósmicos. La energia de un fotón está en relación directa con su frecuencia, y al estar la frecuencia a que operan los telefonos moviles muy por debajo de las radiaciones realmente peligrosas (por ejemplo: rayos x, o gamma) se deberían reunir miles, por no decir millones de fotones individuales para obtener el mismo efecto que con una partícula de radiación ionizante.
Por cierto ¿a nadie se le ha ocurrido pensar que una simple estufa, o un calentador de gas, en realidad radían mucha más energía y de una frecuencia superior a la de un teléfono movil? ¿A quien le preocupa su estufa o su calentador de gas?
Comentario por Helena Gómez — Julio 7, 2009 @ 11:05 pm
Completamente de acuerdo con el primer debatiente. Se puede decir más alto pero no más claro. Muy bien expresado. Comparto todos tus puntos de vista.
Comentario por Alfredo — Julio 9, 2009 @ 7:11 pm
Quiero matizar un par de puntos:
1.- La pregunta sobre un tema técnico donde la gente habla sin una base de conocimientos científicos, no es válida. Es como preguntar a la gente que peso en plutonio se necesita para propulsar un satelite de 120 Kg puesto en órbita hasta Plutón. Las pruebas deben ser realizadas por un equipo multidisciplinar Ingenieros electrónicos, biólogos, físicos…) libre, que no dependa de ningún ente, con suficientes medios y convincente rigurosidad. Se deben analizar tambien los efectos a largo plazo y la exposición en sucesivas generaciones.
2.- Es gracioso que los que defienden la NO peligrosidad argumenten que “no hay pruebas concluyentes” puesto que si no hay pruebas concluyentes de la peligrosidad, tampoco las habría de la inocuidad, con lo cual su posición lógica no debiera ser defensora del uso, si no, neutra (y cauta, puesto que curiosamente es el mismo argumento que se ha utilizado para el tabaco durante muchos y muchos años y ahora…mata!!! :-) ).
A modo de conclusión diría que en general hay tecnologías que apenas han sido probadas, (Uso de transgénicos, Microondas, Medicinas, Pesticidas, etc..) puesto que llevan en el mercado apenas 20 años. El Gobierno debería encargar estudios serios a compañías independientes, pero curiosamente los únicos estudios que presenta el
Gobierno son los encargados por las mismas compañías que desarrollan dicho producto (Roche , Nokia, Bayer…) ¿Es curioso verdad? ¿Que podemos esperar? Lo que SI está comprobado es que en las zonas con fuerte desarollo industrial como Cataluña el indice de canceres es muy superior a un mayor índice de suelo rural como Galicia, ¿Porque?
Comentario por Josep — Julio 16, 2009 @ 11:19 pm