Enseñanzas del pasado
Se ha publicado un reportaje de gran interés para el conocimiento del clima pasado de la Tierra. Como suele ocurrir, el titular es equivoco, pero encierra bien la esencia de lo que se explica con detalle en su interior: “el clima acabó con los mayas y vikingos”. Dejo al lector que saque sus conclusiones.
Lo importante es conocer que desde hace años la investigación climática viene trabajando con documentos de archivo y datos procedentes de la dendrocronología, sedimentología y glaciología (son los denominados “proxy data” en el mundo anglosajón) para conocer cómo se han sucedido las diferentes fluctuaciones de nuestro sistema climático a lo largo de la Historia.
La relación clima-historia es fundamental para poder situar en su justa medida el proceso actual de incremento térmico en la atmósfera terrestre. Recordemos que hasta mediados del s. XIX no comenzaron a funcionar de forma regular los primeros observatorios meteorológicos en España. Por tanto, sólo tenemos datos “numéricos” (lluvias, temperaturas, etc.) desde entonces; y eso limitaría mucho las necesidades de conocimiento de los climas del pasado.
En España, diversos grupos de investigación llevan años trabajando con fuentes documentales para indagar el comportamiento del clima del pasado en la península Ibérica. En el CSIC, el Instituto Geológico Minero de España y en diversas universidades se han constituido redes de investigación que estudian el clima del pasado a partir de fuentes documentales.
Los resultados son muy valorados en la comunidad científica internacional, puesto que España cuenta con archivos muy ricos (eclesiásticos y civiles) y con ejemplares de pinos y robles que permiten reconstruir series de temperatura y precipitación hasta el siglo XV. Os dejo aquí un brillante estudio sobre precipitaciones en el noreste peninsular a partir de datos documentales.

EL PARAGUAS