Energía nuclear, ¿sí o no?
Algunos países están repensando si volver a ella. Sus defensores la avalan por limpia y barata. Sus detractores hablan del peligro de la radiactividad y sus desechos sobre la salud.

David Giménez Gluck escribe el blog Ciudadano en el ágora. Director de Relaciones Institucionales de la Fundación Ideas.
La energía nuclear acarrea importantes problemas. Si se superasen, yo no estaría en contra de reabrir el debate. Pero estamos lejos. Cuando se dice que la energía nuclear es más barata, no se está hablando de construir, sino de prolongar la vida de las centrales que ya están amortizadas. Los costes de construcción son altísimos, inasumibles por ninguna empresa si no recibe ayudas del Estado. Los diseños actuales pueden reducir los riesgos, pero la seguridad nunca es absoluta. Un accidente nuclear es una tragedia brutal.
¿No es inquietante que ninguna compañía de seguros del mundo esté dispuesta a asegurar los costes de un posible accidente? Además, en cuanto un país tenga la posibilidad de acceder a ella, tendrá la tentación de construir armas nucleares.
Los residuos son otro problema: ¿tiene sentido construirlas cuando ningún país ha implementado un sistema eficaz para procesarlos? Hay un factor que, además, es clave: la percepción social. Una gran parte de la población se manifiesta en contra de su uso. Con un solo accidente, en cualquier lugar del mundo, la opinión pública paralizaría la construcción de otras centrales que estuvieran programadas. Habríamos perdido muchísima energía y dinero.
Además, ¿por qué invertir esas sumas de dinero en lugar de hacerlo en investigación de renovables? Las renovables podrían romper el monopolio energético. En un escenario ideal, los ciudadanos podrían inyectar en la red energía producida en sus propias casas. Es un modelo al que deberíamos tender, pues responsabilizaría a los ciudadanos en el uso energético.

Guillermo Pardo es gallego y autor del blog Migramundo. Participó con un post desde su blog en el primer Blogobate de esta sección, sobre el aborto, y hoy es nuestra firma invitada.
Estoy a favor de que se reabra el debate sobre el uso de la energía nuclear, entre otros motivos porque no podemos condenar al mundo a vivir sin luz. Pienso que ahora mismo nadie puede decir exactamente hasta qué punto las nucleares son ventajosas sin provocar daños ecológicos importantes. La información está controlada por los sectores más interesados en desarrollarla, lo que crea una brecha informativa importante entre ese sector y el resto de la población. Si queremos que haya opiniones fundadas sobre este tipo de energía, debemos poder acceder a información concreta y transparente sobre sus características.
Sin embargo, en general, diría sí a las nucleares, puesto que ahora mismo, y dado el nivel de desarrollo en que están las demás, no veo que exista otra fuente de energía capaz de sostener el mundo tal y como lo conocemos. Para cambiar de energía motriz, tendríamos que alterar el mundo entero.
Si los ámbitos de decisión fuesen capaces de armonizar sus intereses y poner en práctica energías inocuas, claro que deberíamos utilizarlas; pero me temo que no estamos en condiciones de elegir todavía.
Nucleares sí, pero sabiendo en qué nos metemos y con las garantías de que en el futuro no vamos a salir a la calle con máscaras protectoras.Respecto a los residuos, se trata de un problema diferente, histórico, no exclusivo de la energía nuclear. Incluso los cementerios son residuos de nosotros mismos. El ecosistema está afectado por nuestra actividad, algo intrínseco al ser humano. El problema es que gastamos demasiadas energías en destruir.

BLOGOBATES
Me parece increíble en el siglo XXI… una época que parecía iba a convertirse en algo “distinto”. La sensación es de una sociedad sucia, interesada más en el dinero que el señor que se sienta al lado en el autobús, sin alma.
Los años 80 y 90 fueron años de no entender porque utilizar una energía que fuese tan contaminante e inmortal, porque los residuos se quedan para siempre y no se que seguridad puede dar esos cementerios nuecleares.
No me creo que no hay dinero…. para lo que no interesa no hay dinero, porque seguro que para la ciertas cosas, seguro que si, o sino ¿Cómo puede ser que cada vez sea más “seguro” y “sofisticado” matar a millones de personas? Eso no se investiga en el garaje de casa.
En fin, que lo que realmente ocurrirá como siempre, que mientras haya dinero para ciertas cosas y los microproblemas diarios de cada uno…. continuaremos construyendo este mundo que me temo, cada vez más “civilizado”.
Comentario por Yolanda — Abril 24, 2009 @ 1:29 pm
Comprendo el temor hacia la energía nuclear, sin embargo, siendo realistas, a corto y medio plazo las energías renovables no son suficientes para abordar las necesidades energéticas españolas. Es muy importante poder autoabastecerse y no depender energéticamente de Rusia, Argelia o los países árabes, por ello hay que contar con una energía constante como la nuclear.
Conozco de primera mano cómo funciona la seguridad en estos centros y creo que es muchísimo más segura de lo que los ciudadanos piensan (muchas veces por falta de información veraz y clara), aunque eso sí, no veo la panacea para deshacernos de los residuos, por ahora tendría que ser en proyectos como los que están planteados. Uno de los mayores inconvenientes de que las centrales nucleares españolas se queden obsoletas es que los problemas serán más frecuentes, por lo que habrá que empezar ya a construir otras nuevas.
Comentario por Alicia — Abril 24, 2009 @ 1:31 pm
Dicen que la nuclear es limpia, segura y barata. Lo es de verdad??
No es LIMPIA ya que genera residuos radiactivos que se quedan con nostros durante miles de años. Es un asunto que no se ha conseguido resolver, y que continúa siendo un problema muy grave. Una asignatura penidiente de la industria.
No es segura. Hoy mismo ha habido un nuevo incidente en la central nuclear de garoña, y van tres en un mes. Eso por no hablar de accidentes más graves. No hace falta irse hasta Chernobil, basta recordar vandellos I por no irnos tan lejos. El riesgo de una catástrofe sigue presente.
Es muy cara. Basta recordar que los excesos nucleares de las eléctricas españolas tuvimos que pagarla durante 25 años todos los españolitos a través de la factura de la luz.
Por tanto ni es limpia, ni barata ni segura. Nuclear NO:
Comentario por Juan — Abril 24, 2009 @ 3:20 pm
En el fondo, ambos debatientes coinciden: Sí a la energía nuclear si se vitan consecuencias negativas. Lo que sorprene de este asunto es que en ocasiones hay quienes apuestan por las nucleares alegando sin pruebas su inocuidad medioambiental y sanitaria.
No es el caso de Pardo y Giménez, pues ambos anteponen la seguridad a cuestiones económicas, al margen de matices que son más formales que esenciales.
Comentario por Félix — Abril 24, 2009 @ 3:35 pm
Sin duda, el debate de la energía habría que englobarlo en uno genérico sobre “¿Es posible el futuro?¿Cómo?.
Todo el poder destructivo sobre el planeta se fundamenta en el crecimiento progresivo de la población humana y en el incremento de “sus necesidades de desarrollo”. Esa es la clave. Mientras los sistemas económicos vigentes estén basados en el “crecimiento”, la destrucción mundial está garantizada, más tarde o más temprano. Si se quiere llegar antes a esa saturación aniquiladora, nada mejor que la energía nuclear, que además de contaminar y disparar los riesgos en todos sus procesos, desde la extracción del uranio hasta su depósito inmortal en cementerios intocables (por cielo, tierra y mar, como diría la canción), sirve para la obtención de armas de destrucción masiva (como muchos paises, “civilizados” o no, pueden avalar).
Por el mismo criterio, las energías renovables no contaminantes, que deberían ser fuente inagotable, autónoma y económica, no tienen cabida mientras no se cambien el régimen mundial de monopolio y explotación de los recursos.
En definitiva, si queremos optar por la energía que más interesa para el bienestar humano y la supervivencia del planeta primero tenemos que lograr un sistema político que lo garantice. Y, por lo que se ve, ¡está por inventar!
Tomás Montero
Comentario por Tomás Montero — Abril 24, 2009 @ 5:31 pm
Me parece interesante lo que comenta Juan, sobre si es limpia, segura y barata, aunque me gustaría matizarlo:
Limpia : Totalmente de acuerdo, aunque ninguna es inocua y de momento ninguna es la “solución”, quizás en el futuro la fusión fría. El inconveniente de la energía nuclear son los residuos de difícil tratamiento y con actividad durante largo plazo, en contraposición no emite CO2, es decir no contribuye al efecto invernadero.
Para compararla en estos términos con otras energías, por ejemplo con la solar, una central nuclear, equivale aproximadamente a una placa del tamaño de la provincia de Almería añadiendo la incidencia solar de esa zona.
Segura : Este término es relativo, los coches en términos absolutos son el principal emisor de CO2 y de un montón de contaminantes algunos de ellos altamente cancerigenos, además si sumamos las víctimas de los accidentes y los comparamos con las víctimas del uso civil de la energía nuclear, creo que el resultado fuera de análisis interesados nos llevaría a cuestionarnos si debemos de utilizar los vehículos de combustión, no el uso de este tipo de energía.
Aquí quiero añadir que mantener viejas centrales nucleares es una medida, que aumenta los riesgos de incidentes. Se deberían construir nuevas centrales con tecnología actual más segura, eficaz y eficiente, aunque sólo sea para ir relevando las que hay en la actualidad.
Tendríamos que pasar la página de la moratoria, ya que es una gran falacia pues importamos de Francia energía de clara procedencia nuclear y sólo con renovables nadie puede sostener que cubriremos las necesidades energéticas futuras (supuestamente mayores a las actuales) y además cargaremos todos nuestros vehículos, que tienen clara tendencia a pasar progresivamente de motor de combustión a funcionamiento eléctrico.
Barata : El precio es algo que es percibido en función de la renta. El precio de la luz, está en función del precio de todas las procedencias energéticas de la misma (combustibles fósiles, eólica, solar, …), supongo que la energía nuclear debe de ser rentable hoy en día, ya que actualmente en casi todo Europa hay una apuesta clara por este tipo de instalaciones.
Un punto importante a controlar es las pérdidas, que en la red nacional es de aproximadamente un 10%. En el caso de la energía procedente de Francia no se la pérdida, pero siempre es peor contra más lejos del lugar uso, ya que con la distancia aumenta la resistencia (ley de Om), es decir si la procedencia acaba siendo nuclear NO es ecológico que la fuente sea lejana al lugar de consumo.
Me gustaría tener otra opinión, pero NO hay alternativa real, pues de momento un cóctel de fuentes energéticas sin descartar ninguna, parece lo más razonable, a no ser que haya involución en los consumos.
La educación en el consumo responsable y sostenible, es un proceso largo que no puede ser contemplado como solución a corto plazo e iría unida a un cambio de modelo económico, es decir que esta alternativa con la que muchos soñamos, para no ser pesimista no diré que es imposible, sino improbable.
Comentario por Federico Romero — Abril 27, 2009 @ 2:56 pm
A mi parecer, el debate no debería centrarse en posicionarnos en contra ó a favor de la energía nuclear, sino, más bien, en ver si realmente hace falta o no. Y está claro que falta hace y muchísima. España es un país muy dependiente (energéticamente) de la Unión Europea, y más en concreto, de paises pertenecientes a ésta. Francia, por ejemplo, dispone de unas 59 centrales nucleares. Y en España hay… ¿Siete?. Lo que si es totalmente seguro, según mi criterio, es que la energía nuclear es una de las más limpias que existen (no contamina con CO2, sólo emite vapores de agua, no causa impacto medioambiental ni en ecosistemas…), y que no hay motivo (más allá de los miedos personales) para “marginarla” de ésta forma.
El hecho de que en España no se levante la “moratoria nuclear” reside en el miedo que tenemos todos los ciudadanos a desastres nucleares, más aún después de ver ciertos documentales y/o leer determinada información. Los verdaderos peligros de la energía nuclear no son los relacionados con posibles desastres, puesto que hoy en día, con el desarrollo tecnológico y la seguridad que hay, dichos desastres podrían evitarse por completo. El verdadero problema reside en los residuos que origina el proceso. ¿Qué hacemos con esos residuos? Todo el mundo sabe que los residuos permanecen activos durantes cientos e incluso miles de años, pero lo que poca gente sabe es que esos “residuos” siguen teniendo valor energético (mucho menor), y se le podrían dar otros usos, energéticos o no, después de su vida útil como combustibles nucleares. La cuestión se centra en ver los posibles usos posteriores de esos residuos.
Mi posición está clara: Nucleares SÍ, nos hacen falta; puesto que ninguna forma de generar energía lo hace de forma tan rápida, eficaz y tan poco contaminante.
Comentario por Jesús Espejo — Abril 28, 2009 @ 2:26 pm
Es cierto que la creación de energía nuclear es de las más costosas, ya que casi en su totalidad son privadas, pero a día de hoy de las más rentable a largo plazo.
Al igual que las energías renovables, la energía nuclear necesita mucha investigación, y una mayor eficacia en el tratamiento de residuos radiactivos, mediante la construcción de centrales nucleares de alta velocidad, que no son muy rentables, pero evitaría que hubiera tanto Uranio 232 como Plutonio bombardeándonos.
Por otra parte, la seguridad es máxima, después de grandes catástrofes, los sistemas de seguridad han mejorado de una manera gigantesca, y saltan al más mínimo desequilibrio, en estos casos (como lo ocurrido hace unos días en Garoña) la central es desalojada, y el problema es resuelto en cuestión de minutos.
Los problemas más importantes: el desconocimiento, y la proliferación armamentística nuclear.
Comentario por Álvaro Muñoz — Mayo 1, 2009 @ 6:23 pm
Bajo mi punto de vista la energía nuclear es muy segura (dadas las medidas que se toman) y casos como Chernobyl nos enseñan que no hay que escatimar en ella puesto que en caso de accidente se produce un daño de consecuencias irreparables. Bien es verdad que la extinta URSS no era internacionalmente conocida por el buen mantenimiento de sus infraestructuras. Además no emite en la generación aunque sí de manera “oculta” CO2.
Pero los costos de construcción de una central, mantenimiento, transporte de la materia prima (en España no hay yacimientos), residuos, posterior almacenamiento a lo largo de décadas, siglos… la hacen muy costosa.El problema de los residuos se podría casi solucionar con una central de alta velocidad puesto que el 95% del uranio es reciclable pero estas centrales aún son bastante más caras. ¿Y si todo ese manantial de dinero lo invirtiéramos en renovables? Contaminaríamos menos y además conseguiríamos independencia energética.
Comentario por Adrián — Mayo 7, 2009 @ 1:52 pm
Lo que está claro es que son mucho mejores las energías renovables, pero la solar fotovoltaica, por ejemplo no supera un 15% de eficiencia, si se investiga más, en unos diez, quince años, la eficiencia será de alrededor del 60%, entonces ya estará a la altura de “enfrentarse” con las nucleares.
Además se podrán construir centrales eólicas en el mar, que además de disminuir el impacto, aprovecha mejor el viento, debido al calor específico.
No hay necesidad de construir más centrales, tan solo mejorar las ya existentes, para que puedan aumentar en unos 10-15 años su vida útil, de 40, hasta 60 años, centrales que ya están amortizadas, y que no supondría un mayor coste.
Pero hoy, en Francia, por ejemplo, más de la mitad de la energía consumida proviene de la nuclear.
Comentario por Álvaro Muñoz — Mayo 7, 2009 @ 9:39 pm
entiendo que el futuro esta en las renovables, eolica, solar, etc, y a un nivel mayor, en la nuclear de fusion, que no tiene los problemas de radiacion de la de fision, y a la larga será mucho mas barata, no contaminante y no peligrosa.
lo que no entiendo es la obsesion de los antinucleares… si, obviamente un accidente en una nuclear es algo muy muy serio, pero… que accidente nuclear importante ha habido aparte de chernobil? (y todos sabemos como eran los diseños y los protocolos de seguridad en la etapa comunista…) porque en Francia, que tiene muchisimas centrales nucleares, no ha tenido nunca un accidente ni remotamente parecido al de chernobil? la probabilidad de accidente nuclear grave, en las centrales de diseño actual, es infinitamente remota. cierto, existe, y si podemos llegar al punto en que las renovables hagan innecesarias las centrales nucleares, sera estupendo, pero hoy por hoy, la alternativa a las nucleares, son las termicas. Y en estas, si bien no existe riesgo de accidente puntual tan devastador como una nuclear, la cantidad de contaminacion REAL y DIARIA que se expulsa a la atmosfera es increible.
la cosa es: estaremos haciendo bien vetando la nuclear por miedo a un accidente que quizas no llegara nunca a producirse, en favor, hoy por hoy, de una energia que contamina a diario y contribuye de manera fundamental al efecto invernadero, etc?
y sobre todo en el caso de españa… pagaremos el precio, en forma de accidente nuclear, del hecho de no invertir en este tipo de energia, lo cual hace que nuestras centrales sean totalmente obsoletas?
Comentario por paco — Mayo 12, 2009 @ 1:06 am
Entre todos los comentarios está todo dicho prácticamente, aunque me parece evidente que los defensores de la energía nuclear aportan argumentos más documentados y más realistas.
La cuestión no es si nos gusta o no la energía nuclear, sino que alternativas hay: las alternativas, hoy en día, para producir grandes cantidades de kwh de electricidad a precio asequible, y sin emitir gases nocivos a la atmósfera, no está, desgraciadamente, en las energías renovables, sino en las centrales nucleares.
Las energías renovables, que creo que todo el mundo defiende -defendemos-, apenas aportan un pequeño porcentaje de la producción total de energía eléctrica. Está claro que hay que apostar por ellas, pero aun están lejos de ser una alternativa real a las centrales nucleares y/o térmicas. Además, su producción resulta muy cara y necesitan de fuertes subvenciones.
Por otra parte, hay quien defiende que detras de la apuesta por la energía nuclear hay sobre todo intereses económicos. ¿Y acaso detrás del resto de fuentes de energía no los hay también? Las empresas que producen las placas solares y los molinos de viento ¿no se lucran con ello igualmente?
A quien más le interesa que no se construyan nuevas centrales nucleares de última generación es a los de siempre, a las industrias del petróleo y a la OPEP…
Lo que no resulta nada lógico ni inteligente es comprarle a Francia la energiá eléctrica que ellos producen en las centrales nucleares que nosotros renunciamos a tener.
Las energías renovables, la energía nuclear de fusión (que no de fisión), el consumo responsable, la educación de la población para ahorrar… todo eso está muy bien y es objetivo que hay que perseguir, pero la realidad a corto y medio plazo es la que es y hay que asumirlo.
Comentario por ALEX — Mayo 19, 2009 @ 5:02 pm
Es muy fácil decir ‘NO’ a la Energía Nuclear suponiendo energías alternativas que hoy por hoy no podrían sustituirla. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de la energía que se consume en España proviene de Francia donde un noventa por ciento de la energía proviene de las Centrales Nucleares. Todo el mundo quiere que al abrir el grifo salga agua caliente y que al darle al interruptor se encienda la bombilla.
Las energías, en general, deben producirse cerca de donde deben ser consumidas para evitar costes de transporte y la Energía Nuclear puede generarse casi en cualquier parte.
Sus inconvenientes actuales: la seguridad y los residuos, son más una cuestión de procedimiento que no de fondo.
La sostenibilidad del planeta no pasa solamente por no crear residuos sino también por plantearse otras cuestiones de difícil solución como la superpoblación o el reparto de la riqueza.
Yo creo que la energía nuclear es por ahora la que ofrece las opciones más ventajosas, sobre todo en época de crisis, puesto que es la que da mayor rendimiento por euro invertido y que el debate debería centrarse en cómo se mejora el rendimiento (por ejemplo: la fusión), cómo se aumenta la seguridad o qué se hace con los residuos.
Comentario por Joan Sànchez — Mayo 20, 2009 @ 1:50 pm