El tiempo no se corresponde con el tiempo
Finaliza un año y comienza otro. La importancia jurídica o fiscal del paso de un año civil a otro no se corresponde con el ritmo meteorológico diario. De hecho el tiempo atmosférico de los días 31 de diciembre –del año pasado– y 1 de enero apenas difirió. Un frente atlántico dejó lluvias en buena parte de España en ambas jornadas.
Ni tampoco se corresponde este cambio en el calendario con el ritmo de las estaciones astronómicas. En buena lógica, el paso del invierno a la primavera tendría que marcar el tránsito de los años. Así era en las sociedades primitivas que vivían de las actividades agrícolas o ganaderas. Y sin embargo, también en climatología es necesario hacer balance del año transcurrido para poder comparar unos años y otros.
Hace unos días la Agencia Estatal de Meteorología presentaba el resumen climatológico del año 2008 que ha destacado por su carácter frío y húmedo. En la península Ibérica llevamos varios años en los que se ha mitigado mucho la subida anual de temperaturas.
Contrasta este balance con el presentado por la Organización Meteorológica Mundial para el conjunto de la Tierra, que nos habla de un año muy cálido, con muchos fenómenos extremos y con una reducción preocupante de la capa de hielo en el Ártico.
Frente a tanto desastre económico, el año 2008 ha sido en lo meteorológico muy positivo para nuestro país. Ha llovido bien; no de forma abundante, pero si en su momento y eso ha favorecido a las producciones agrarias. En mayo se cerró la sequía en Cataluña. El verano no fue muy caluroso. Y ha llovido y nevado mucho en otoño.
No se puede pedir más. Y aunque el tiempo y el clima no entienden de fechas ni de calendarios, os dejo esta página para los que os gustan las efemérides meteorológicas. Así podremos comparar lo que ocurra en este mes de enero con tiempos pasados…

EL PARAGUAS