El paisaje de Navidad también son las nubes

En el año 2000 muchos países europeos, entre ellos España, firmaron en la ciudad de Florencia un convenio para la protección de los paisajes. De vez en cuando se enciende una luz en los mandatarios y hacen caso a los expertos: la transformación masiva del territorio supone sobre todo destrucción de paisajes.
El gran Saramago nos dice en su obra Levantado del suelo que lo que más hay en la tierra es paisaje. Otra cosa es el grado de alteración –muy grande– con que muchos de ellos nos han llegado a nuestros días. Cuando hablamos de paisaje, lo asociamos con formas de la superficie terrestre más o menos naturales, según el grado de intervención de los seres humanos.
Pero nos olvidamos de que hay otros “paisajes”: los paisajes del cielo que componen las nubes, o la falta de ella, y que se asocian indisolublemente con aquellos lugares. No se entienden las llanuras castellanas o la depresión del Ebro sin sus nieblas invernales, muy frecuentes estos días, por cierto.
O esos cielos estivales de la Cordillera Ibérica o del Sistema Central con los altocúmulos adquiriendo forma de castillo (altolumulos castellatus o castellanus como llaman algunos). Y tampoco podemos entender las tierras del mediterráneo sin esas nubes tan enérgicas que dejan litros y litros de agua en los otoños.
Y mucho menos podemos hablar de los paisajes canarios sin referirnos al “mar de nubes” (estratocumulos) que forman los vientos alisios y que se han convertido incluso en atractivo turístico. El paisaje es tierra y es cielo. Es un todo que impregna de emociones nuestra mirada.
Seguramente, las fechas navideñas y su simbología celeste me han hecho reflexionar sobre este tema. Pero creo que las sensaciones sólo se transforman en emociones cuando interesan el mundo de las querencias. Y eso me ocurre a mí con las nubes y con todo lo que ocurre a diario en nuestro cielo…siempre mágico. Feliz Navidad y Feliz 2009.

Cabría suponer que en años de bonanza de lluvias, se relaja las precauciones sobre el consumo de agua. Y en gran medida es así. Como ocurre en los años de crecimiento económico, las buenas cifras de reservas de agua nos hacen ser menos ahorradores. Y de golpe nos sorprende la crisis; en este caso, la sequía. Que se lo digan a Cataluña hace apenas 6 meses.
Todas las drogas, sean institucionalizadas como el alcohol, o sean ilegales como la cocaína, tienen un halo mítico relacionado con la sexualidad. Los mitos más frecuentes son:
En Poznan ha surgido la