Cuando la reina habla de sexualidad

Llevamos siglos marginando, ninguneando y frivolizando el hecho sexual humano. Sin embargo, aunque una parte importante de nuestra sociedad siga cerrando los ojos, la realidad es que la sexualidad es un hecho ineludible que vertebra nuestra existencia. ¡Y tanto! Por ella se juegan su prestigio los reyes, su carrera los políticos, y su mayor “virtud” los curas.
Nuestros reyes se han mantenido al margen de los debates políticos partidistas durante décadas de reinado. Pero desde que el rey dijo ¡porqué no te callas!, ha pasado todo lo contrario. Y la reina, siempre tan prudente, ha sido la que ha roto este tradicional silencio político e ideológico. O así lo ha interpretado la periodista que la entrevistó. Y es la sexualidad la protagonista. Más concretamente el matrimonio homosexual.
¡Tantos políticos americanos que han caído en desgracia por temas sexuales! El gobernador de Nueva York, Elliot Spitzer, azote de la prostitución y a su vez cliente asiduo. El gobernador de Nueva Jersey, James. E. McGreevey, que renunció después de admitir que era “gay”. El senador republicano Larry Craig, tras ser arrestado por conducta impropia en un lavabo del aeropuerto de Minneapolis. Lo de Bill Clinton con la becaria. El candidato favorito del Partido Demócrata a la investidura, Gary Hart tuvo que retirarse de la carrera presidencial por una relación extraconyugal. Etcétera.
Ahora los aspirantes a curas serán evaluados psicológicamente para comprobar que son heterosexuales, para evitar escándalos como los que ensombrecieron la visita de Benedicto XVI a Australia.


En noviembre hará 25 años que se celebró el I Symposium Internacional de Sexología celebrado en Granada, donde yo presenté mi primera comunicación.