Amo al Aura (1)
¿Sabían que nos rodea un halo invisible de luz, o algún tipo de radiación o energía sutil, que refleja nuestro estado de ánimo, pero también puede mostrar nuestra sensibilidad, el amor, la pureza, el “yo interior”? Es el aura, y dicen que tiene colores. El que está más de moda en el mundo de lo espiritual, de la Nueva Era y el paranormalismo es el índigo, relacionado con el aura de niños que, nos venden, comenzaron a aparecer a finales de los años 70 y marcan el nuevo paso de la evolución humana. Semejante estupidez, por supuesto, no demostrada, merecerá en el futuro nuestra atención, pero les dejo con el libro-blog de Gabriel Sánchez, “Niños índigo. ¿Cuál es el mensaje?” para que puedan saber hasta dónde puede llegarse cuando uno se cree todo todo todo. Luego leen la versión racional y científica, en ¿Los niños índigo?, y dejan de mirar raro al niño del vecino ese tan hiperactivo. Por cierto, que quienes ahora pronuncian “índigo” llenos de fervor paranormal, podían decir simplemente, como siempre, “añil”, que es lo mismo. Pero más castizo.
Perdón, este cazafantasmas se enrolla demasiado. Volvamos al aura. En el batiburrillo habitual, el todo vale de las afirmaciones sorprendentes, encontramos auras en toda la antigüedad (especialmente rodeando a los hombres santos o dioses), y sobre todo en la reinterpretación interesada de creencias asiáticas: en el hinduísmo, el cuerpo humano tiene unos centros energéticos -chakras- de los que mana una energía -prana- y que son los que generan esa envoltura… Hay gente capaz de ver el aura, psíquicos o sensibles que, sin embargo, nunca consiguieron pasar una prueba bien realizada (por ejemplo, descubrir por el aura si hay una persona al otro lado de un murete -dicen que el aura es más alta que nosotros-) con la que se podrían llevar (sólo hasta el año que viene) el millón de dólares que desde hace más de 10 años ofrece la Fundación Educativa James Randi a quien demuestre una habilidad paranormal como la de ver auras. Nones, nadie lo ha conseguido… ni lo conseguirá.

Los amantes del aura suelen decir que hay pruebas físicas de la existencia de esta envoltura. Y que desde 1939, gracias al trabajo pionero de un matrimonio de incomprendidos científicos rusos (siempre hay unos científicos incomprendidos…), cualquiera puede comprobar. ¿Les suena el apellido Kirlian? Como en las grandes historias de la ciencia (como las que cuenta Fernando del Álamo, un blog de recomendable lectura, por cierto, ahora también en libro), el hallazgo de Semyon Davidovich Kirlian, tuvo que ver con la casualidad: si colocas algo “orgánico” sobre una placa fotográfica y le sometes a un campo eléctrico de alto voltaje puedes conseguir que en la placa aparezca, tras el revelado, una envoltura casi fantasmal que lo rodea. ¿El aura? ¿Una luz proveniente de la descarga eléctrica -efecto corona- a través del aire húmedo? ¿La prueba de que hay “algo más”?
Les dejo con la incógnita… hasta la semana que viene. Mientras tanto, amen al Aura. Dicen que mejora su color. Incluso si tienen un sabueso. O, mejor, lean el delirante -y apasionado- alegato por el amor psíquico escrito por el vendedor de misterios Manuel Carballal. Y en unos días lo comentamos.

EL CAZAFANTASMAS
Dice el necio: “No hay Dios”, ¿ni Aura? ¿No se te ha ocurrido pensar que si alguien las ve se lo callaría?
Comentario por naturaleza sabia — Agosto 13, 2008 @ 10:32 am
¿Y no es sospechoso que si quienes la ven no lo dicen haya tanta publicidad sobre las auras, incluso cursos para aprender a verlas y gente que dice curar el aura y… en fin, todo un mercado bastante fraudulento?
¿Alguien tiene a mano un medidor de bioplasma de ese que dicen que es el aura? Que nos lo preste, a ver si podemos dejar nuestra necedad…
Comentario por Javier Armentia — Agosto 13, 2008 @ 7:29 pm
Si alguien la ve y se lo calla, nunca sabremos de ello.
Si alguien DICE que la ve, y comprobamos que es mentira, seguimos sin saber nada del aura o su (in)existencia, pero sí sabremos algo del supuesto “visionario”.
¿Cómo podemos confirmar o desmentir el aura si no único que sabemos es que alguien miente al afirmar que existe?
¿Existe el MEV (pastafarismo)?
Comentario por garincis — Agosto 19, 2008 @ 7:42 am
Sus preguntas tienen sencillas respuestas, garincis, pero se lo dejo en latín que queda más fino. Además, lo dijo un monje medieval, que tiene tela, porque entonces aún no habían inventado la fotografía: “Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem”. La parsimonia, o navaja de Occam, indica que si no hay necesidad (esto es, prueba decente alguna) de aumentar (multiplicar) las entidades (léase, inventarnos la existencia del aura, o del Monstruoso Espagueti Volador, evidentemente), lo mejor es dejarlo tal cual: no hay aura, no hay MEV… ¿No es deliciosamente sencillo?
Comentario por Javier Armentia — Agosto 19, 2008 @ 9:14 am
Vaya, Naturaleza sabia: parece que también hay necios o necias que piensan que el aura existe.
Eso por insultar a los que creemos que no hay dios.
Comentario por Mikel — Agosto 19, 2008 @ 12:51 pm