¡Atención! Código Z
La insatisfacción del bienestar, las inquietudes ante la vida, la negación a enfrentarse e los problemas y los conflictos, consustanciales al hecho de vivir, llenan los servicios de salud mental. A esto se le llama el “código Z”.
Freud profetizaba, al titular su última gran obra: El malestar de la cultura. El código Z o el malestar de la cultura, para mí, tiene un elemento nuclear: la tremenda deriva de lo que Freud llamó libido, hacia lo que también el científico llamó sublimación, con la que justificaba la represión sexual.
Aunque yo la llamaría fraude a nuestros verdaderos anhelos. En lugar de tocarnos, nos relacionamos con pantallas de cristal o de plasma. En lugar de acariciarnos, competimos para ser mejor que los demás. En lugar de abrazarnos, nos hemos instalado en un profundo narcisismo, sin querer admitir que somos débiles y mortales. Y esto nos hace aún más débiles.
En definitiva, en lugar de satisfacer nuestra intensa sed de piel, nos la estiramos artificialmente para huir de algo ineludible: el envejecimiento. En lugar hacer el amor, nos golpeamos física o moralmente. El sistema sanitario nos puede curar las enfermedades de transmisión sexual, pero no las enfermedades de “incomunicación” sexual, que al final llenan el código Z, disfrazadas de otras cosas. Una pastilla no soluciona la insatisfacción cultural.

LA CAMA ELÁSTICA
La satisfacción sexual, la comunicación, el tacto,la compresnsión…, son muy importantes en las relaciones de pareja.
El código Z está muy presente en estos tiempos y además es demasiado frecuente, lo cual nos perjudica…
Hay que fomentar más la sexología, la sexualidad…, a nivel cultural, esto nos beneficiará a todos.
Comentario por Jessica G.G ual — Julio 3, 2008 @ 9:21 am
el problema es que nunca estamos satisfechos como lo que tenemos, ni siquiera estamos contentos, siempre necesitamos mas. Y el consumismo y la ambicion de tener y tener mas esta acabando con lo realmente importante, el amor.Ya no tenemos tiempo para relacionarnos, ni siquiera con los hijos y muchos menos con la pareja.Esto ocupa el último plano.
Comentario por Yolanda Cara ual — Julio 3, 2008 @ 4:01 pm
El sistema sanitario, las telecomunicaciones, los avances cientificos y la cultura enciclopédica de la mecanica del deseo, de la arquitectura del amor, de la bioquímica de los afectos, etc esta haciendo que tengamos un cuerpo erudito, un cuerpo que piensa, el precio de esa erudicción es la perdida de la sabiduria, esa sensualidad de la vivencia que solo se encuentra en un cuerpo que siente, que es la única manera de comprender lo que el otro cuerpo siente, cuando ambos se confunde en el mismo salitre, en la misma escarcha, en el mismo oleaje de un beso, de una caricia, de un susurro que llega al corazón como un tornado.
Sin SMS, sin pantallas, sin atajos técnicos que disimulan distancias, solos el nosotros y los seis sentidos. Una vacuna contra la marca del Zorro… el codigo Z.
Comentario por ELMER — Julio 3, 2008 @ 7:38 pm
Estoy totalmente deacuerdo. La sociedad actual esta provocando que nuestros cinco sentidos se esten atrofiando a marchas forzadas, oimos sin escuchar, miramos sin ver, tocamos sin apreciar el tacto, hay que oler siempre a “rosas” y el gusto …todo camuflado bajo etiquetas de 0%, soja…
Abogo por intentar disfrutar a maximo , las frases, imagenes o caricias que proceda de las personas que bien nos quieran.
Comentario por maria jose ual — Julio 4, 2008 @ 7:02 pm
Como saborear el jugo de una cereza, sensualmente colocado en la boca de pareja… a traves de una pantalla de ordenador.
Que es mejor, quedarse viendo la tele y despues caer “rendid@” en la cama…o usar un aceite de esencias de fruta de la pasion, disfrutando de la noche.
Ustedes mismos…
Buen verano.
Comentario por Cristobal ual — Julio 8, 2008 @ 9:14 pm
Yo también estoy de acuerdo; tenemos los sentidos atrofiados y el egoismo hipertrofiado. Sólo usamos el cerebro (que como sigamos a si nos va a crecer tanto que no vamos a poder andar si no nos sujetamos la cabeza con las dos manos) pero no para relajarnos y disfrutar sino para inventarnos un día más y más lleno de cosas que sólo fomentan la individualidad.
No nos tocamos, no nos buscamos para sentirnos, para abrazarnos, para escucharnos, para dar y recibir… Señores/as, como no nos espabilemos se nos pasa la vida…
Comentario por anarosajurado.ual — Julio 8, 2008 @ 9:49 pm
Se me ocurre que quedaría bien aquí este poema del poeta zen Ryocan :
“Con no-mente las flores invitan a la mariposa;
con no-mente la mariposa visita a las flores;
cuando la flor se abre, la mariposa viene;
cuando la mariposa viene, la flor se abre.
Ellas no se conocen,
sin embargo, ambas siguen naturalmente el Camino”
Comentario por Carmen Domínguez — Julio 12, 2008 @ 9:44 am