VideoBITÁQUORA/ Gay rico, gay pobre
Según Pablo Ben, profesor de la Universidad de Chicago y coordinador del taller Latin American History, la homosexualidad no es una definición biológica sino una construcción histórica relacionada con aspectos sociales y económicos. Las razones esgrimidas por Pablo Ben son: “Cuando falta un espacio privado para desarrollar la sexualidad se da la promiscuidad, pero cuando cada familia tiene su propia casa, se empieza a ocultar su práctica. Cuando los sueldos mejoran, la migración se frena, la población de mujeres y hombres se equilibra, se refuerza la familia y la heterosexualidad se incrementa. Es entonces, cuando aparece la represión y los homosexuales empiezan a crear su propia identidad como respuesta a esa oposición a su preferencia, a la ideología familiar y a la idea de anormalidad sexual que se origina”.
Por eso, según él, “antes de los años 30 no existía una división entre homosexualidad y heterosexualidad, ni represión o persecución del Estado a la sexualidad, tanto en Argentina como en México”.
Es decir, que los homosexuales, para vivir menos discriminados han de vivir en una sociedad con una economía pobre y de escasez. Amigos homosexuales: no teníais bastante con los terapeutas de la homosexualidad por un lado y los que, por otro, os quieren “salvar” para la eternidad, conduciendo vuestra vida, hacia la pureza y la castidad. Ahora también habréis de ser “pobres”.


Hay siempre nubes en el cielo. Es muy difícil echar un vistazo al horizonte y no ver algún tipo de nube. A veces, cuando no vemos ninguna nube en el cielo, las tenemos sobre el suelo y forman enigmáticas nieblas. Sólo en las zonas desérticas, donde escasea la humedad, aparecen con frecuencia cielos azules… tan azules que no parecen naturales.