¿Huracanes en el Mediterráneo?
Nos sorprendían hace unos días los diarios con la publicación de una noticia sorprendente. De confirmarse los modelos actuales de cambio climático para la zona del Mediterráneo, se podrían dar las condiciones para la formación de huracanes. El titular es de los de impacto, pero no deja de ser un sofisma, es decir, una afirmación que pareciendo cierta es falsa de raíz. 
Porque efectivamente, aunque la temperaturas del agua del mar pueda subir algunos grados más en verano y alcanzar los 27-29º C en los meses de agosto y septiembre, sólo con esta premisa no es suficiente para que se formen huracanes en nuestras latitudes.
El huracán es un fenómeno del ámbito tropical y necesita, además de mares cálidos, unas condiciones específicas para su desarrollo que no se dan en nuestras latitudes. Entre otras, la ausencia de vientos fuertes en la alta atmósfera, aspecto que sí se da en el trópico pero no en las latitudes medias.
Puestos a ser rigurosos, en el Mediterráneo ya tenemos nuestros pequeños “huracanes”, que son las “gotas frías” que se suelen formar en otoño en esta región. Y que tienen que envidiar poco a aquéllos, porque pueden ocasionar lluvias tan intensas y cuantiosas como los fenómenos tropicales. Recordemos que en el litoral mediterráneo español está registrado uno de los record de lluvia máxima diaria de Europa: 871 litros por metro cuadrado en la localidad alicantina de Jávea, el 2 de octubre de 1957.
Por tanto, a la hora de lanzar “ideas” novedosas que resultan realmente impactantes, lo primero que hay que hacer es conocer bien el funcionamiento de la atmósfera en cada ámbito latitudinal, porque a la hora de comunicar estas cuestiones a la sociedad hay que ser precisos y evitar catastrofismos innecesarios. En estos casos es mejor que la verdad sí estropee un titular.

EL PARAGUAS