Cuidado, que no eres un ‘beach boy’

Hay una cosa en la que no caemos porque aún estamos en primavera (un poco loca) y hace fresquito, pero que es muy verdad: que la radiación solar que se recibe en el mes de mayo es la misma que la que tendremos luego a finales de julio y agosto.
Nos aproximamos al solsticio de verano y la altura del sol va ganando verticalidad hasta el 21 de junio a partir de ahí el día comenzará a acortarse de nuevo. De manera que mayo comienza a ser un mes peligroso para las exposiciones prolongadas al sol.
Si en pleno verano nos aconsejan que nos protejamos con cremas y filtros solares, ahora también, aunque la temperatura ambiente no sea tan calurosa como en julio o agosto. Ya digo, podemos llegar a pensar que es el calor estival con sus temperaturas altas el responsable de quemaduras en la piel; pero no es así. Desde mayo y hasta septiembre es necesario protegerse de la exposición prolongada al sol.
Otra cosa es que en julio y agosto haga más calor, pero eso es un efecto de la mayor frecuencia de la llegada de masas de aire tropicales y de
la acumulación de calor sensible que se produce en esta época del año.
Por tanto, y a menos que seas uno de los Beach Boys, a protegerse si vamos a la playa o al campo estos fines de semana de mayo. No es un tema para tomárselo a broma.

EL PARAGUAS