Contra el infarto, una esposa rica
El director de la Cátedra de Riesgo Cardiovascular de la Universidad Católica San Antonio de Murcia, José Abellán, aseguró el martes en rueda de prensa que “lo que más protege al hombre de riesgos cardiovasculares es estar casado con una mujer que tenga dinero, cierto nivel de estudios y que no trabaje fuera de casa”. Y si además tiene “sentimientos religiosos”, el infarto no será el “billete” para irse al “cielo”.
De modo que ya sabemos: menos obsesión con el colesterol, el tabaco y el sedentarismo, y a buscar una mujer rica y hacendosa. Lo que no aclara este “insigne” catedrático es lo que tienen que hacer las mujeres: ¿buscar marido rico, rezar o trabajar fuera de casa? ¿O es que, para ellas no existen recetas alternativas.
Pues parece que no, porque según Abellán “la mujer, en la que tradicionalmente los riesgos cardiovasculares son menores, se está equiparando a la de los hombres, debido, fundamentalmente, a que las chicas fuman más y beben alcohol lo mismo que los hombres” ¿Cómo se atreven? ¿Y cual es el secreto de estos supuestos beneficios cardiovasculares masculinos? Pues los neurotransmisores producidos por un buen braguetazo…y las endorfinas “divinas”…. Por cierto, que la mujer te “ponga” o no, ¿tiene importancia, señor catedrático?


LA CAMA ELÁSTICA
Querido Josex Luis, te contesto akí a tu respuesta del 1 de mayo, veo que no entediste mi postura es que no hablo solo en función mía, lo que el otro diga me enorgullece, pues quiere decir que estoy vivo en su memoria.
Con relación al tema de hoy quiero decir que he conocido muchos hombres casados con mujeres ricas, de fe inmaculada, con estudios superiores y señoras de su casa, y muchos de ellos están enterrados por infartos del tejido cardiaco. No se de donde se ha sacado el profesor Abellán tal perogrullada. Quizás le ha salido de su imaginario como una fantasía que le hubiera gustado a él realizar, dar un buen braguetazo. La verdad, a quien no le gustaría que su factor preventivo de los riesgos cardiavasculares sea una mujer guapa, con un nivel de estudios adecuado y una buena cartera…
Comentario por Paco Pepe — Mayo 5, 2007 @ 1:17 am
Querido Josex Luis, el primer comentario ha sufrido de errores taquigráficos debería decir lo siguiente:
..”te contesto akí a tu respuesta del 1 de mayo, veo que no entediste mi postura: es que hablo solo en función mía, de mis ideas y pensamientos, sean buenos o malos para otros y lo que el otro diga me enorgullece, pues quiere decir que estoy vivo en su memoria.
Comentario por Paco Pepe — Mayo 5, 2007 @ 1:20 am
Que la medicina y la investigación científica son sexistas es algo asumido por todos desde hace tiempo, pero realmente hacer declaraciones de este tipo me parece sexista y poco científico.
Seguramente hay multitud de sesgos en esta interpretación, pero para quitar hierro al asunto: de todas maneras creo que estar casada con un hombre con dinero, cierta cultura (al menos que lo puedas llevar a cenar sin que coma con los dedos) y que no trabaje fuera de casa (así compensaría mis 11h de dedicación laboral mínima fuera de casa)… Las labores del hogar, lo mismo da si no las hace él mismo, siempre puede buscarse a alguien (en esto soy muy moderna y no me gusta esclavizar a la pareja, además lo pagará él…)… Y puestos a pedir que me espere con una cerveza preparada, baño y buena cara aunque los niños hayan estado todo el día insoportables y yo venga “reventada” tras 2 días de trabajo fuera de la ciudad y pasearme por dos aeropuertos…
Escribo todo esto como si hiciera la carta de los reyes y en realidad sospecho que lo que parece normal para un hombre, a cualquier mujer nos parecería abusivo y nos haría sentir culpables y que abandonamos a la familia. No me estraña que cada vez aumenten más las enfermedades cardiovasculares entre nuestro sexo!
Saludos,
Comentario por casiopea — Mayo 5, 2007 @ 10:57 am
Querido Paco Pepe. No te preocupes tanto por mis comentarios, de verdad, es que mi “humour destroyer” es así. Gracias por tu aclaración. Y en cuanto al “maestro” Abellán, lo que dice no son perogrulladas, como tú denominas (tal como yo entiendo esa palabra, que puedo estar equivocado, una perogrullada es una obviedad), sino directamente gilipolleces. Está claro lo que dice casiopea, que la investigación científica es sexista, porque ya he dicho que es ideológica. No sólo es sexista, es también muy homófoba, racista y clasista. Yo siempre he pensado que lo mejor para prevenir el infarto es casarse con un cardiólogo, je je.
Comentario por Josex Luis — Mayo 6, 2007 @ 9:52 am
Sin comentarios
Rosa
Comentario por Rosa — Mayo 6, 2007 @ 12:44 pm
querido JOsex Luís, tus comentarios no me preocupan, todo lo contrario, veo que eres una persona muy instruida, con buena formación y algunas tablas, por lo que eres una persona que cuando aparece tu nick sabes que leerás algo por lo menos interesante. (tu pasastes, como muchos que me incluyo, del optimismo y ganas de trabajar al pragmatismo, de los que dicen eso de al realismo se le llama pesimismo, y parecemos unos protestones negados, pero trabajmos).
Tienes razón con la palabra de perogrulladas (la Verdad de Perogrullo, aquella que es obvia) pero me refería a su sentido de aquella verdad que yo creo que lo es y la defiendo vehementemente, aunque quizás elegí el vocablo equivocado, y me sumo también al tuyo de GILIPOLLECES.
Comentario por Paco Pepe — Mayo 6, 2007 @ 11:57 pm
Gracias, querido Paco Pepe, por tu análisis de mi persona. No es muy científico, pero de todas formas nos estamos ciscando en la ciencia, y por lo menos no hace daño a nadie y además me sube la autoestima, cosa que no puede decirse del profesor Abellán, que lo único que hace es daño. Lo que más me gusta es lo de que la mujer tenga “cierto nivel de estudios”, es decir, que no sea para echarle de comer en un pesebre pero sin pasarse. Yo creo que Abellán se debe referir a un Ciclo Superior o como mucho a una Diplomatura, más de eso ya son palabras mayores, no vaya a ser que la mujer le haga sombra al marido.
Yo no he perdido nunca las ganas de trabajar ni de hacer cosas, Paco Pepe. Ahora mismo, por ejemplo, estoy haciendo cuatro cursos a la vez, preparando unas jornadas y unas minijornadas, constituyendo dos asociaciones y viendo de seis a doce pacientes al día. A mí me encanta mi trabajo, tengo la suerte de estar haciendo lo que siempre he querido hacer, pero sí es verdad, como tú intuyes, que tengo un punto de pesimismo/crispación/amargura/destrucción/cinismo/provocación/intransigencia/etc. Lo que pasa es que, aunque me considero joven (36) he hecho muchas cosas y he tratado con muchas personas, así que eso te sirve para aprender mucho y enriquecerte, para la tasa de gilipolleces que has presenciado también es muy alta, y entonces te saturas antes, y como muchas de esas gilipolleces son siempre las mismas, pues te las ves venir desde lejos. Ya te digo que, por ejemplo, las salidas de tono de un catedrático son periódicas, las panaceas científicas también, las epidemias (ya hemos sobrevivido a las vacas locas, a las dioxinas, al carbunco/antrax, al anisaquis, etc. Todos los años es el fin del mundo, macho), los “antes y después de tal cosa” (llámese congreso, curso de formación, máster oficial o lo que sea). La Realidad (lo escribiremos con mayúscula inicial, como hace García-Calvo) se repite mucho y es muy aburrida. Menos mal que payasos como los que cité más arriba nos hacen reir de vez en cuando. Y corto ya que se enfada el administrador de las botaquoras.
Comentario por Josex Luis — Mayo 7, 2007 @ 12:41 am
Lo que más me fastidia de las palabras del catedrático es el remate final de la frase: “…y que no trabaje fuera de casa”. Entiendo que una pareja culta y con dinero es deseable para cualquiera (tanto hombres como mujeres), pero querer que tu pareja no se pueda realizar laboralmente si le place me parece una pasada y en ejemplo de egoismo reconcentrado. Reconozco que alguna vez, estando muy cansada he podido pensar “Me gustaría no tener que trabajar” pero después, cuando lo he pensado en frío, he llegado a la conclusión de que me encanta mi trabajo y que no soportaría la idea de dejarlo definitivamente (al menos de momento), aunque unas vacaciones un poco más largas de lo habitual o media jornada laboral serían bien recibidos.
Para terminar, un comentario a la acertada frase de Manuel Lucas: “…que la mujer te ponga o no ¿tiene importancia, señor catedrático?”. Creo que ahí sí que está la clave de una buena protección cardiovascular, si tu pareja te pone, te encanta compartir la vida a su lado y disfrutas mucho en la cama con él o con ella, como consecuencia tu corazón sufrirá menos y funcionará mejor, porque ¿Alguien tiene dudas de los efectos beneficiosos que tiene hacer mucho el amor, disfrutar a tope y ser feliz?
Comentario por Dra. Lascivia — Mayo 7, 2007 @ 10:42 am
Acabo de descubrir un artículo del profesor Abellán en la revista “Atención primaria: Publicación oficial de la Sociedad Española de Familia y Comunitaria” (Volumen 35, Número 8). El artículo se titula “Telefonía móvil. ¿Una apuesta con nuestra salud?”. O sea, que el profesor Abellán está hecho todo un personaje bizarro, de los que se meten en camisa de once varas, con un tufillo bastante retro (cualquier tiempo pasado fue mejor).
Dra. Lascivia, no te deben fastidiar las palabras de este genio incomprendido, hay declaraciones que directamente, en tu cabeza, hay que archivar en la sección de humor, simplemente. Cabrearse por eso en definitiva es cabrearse porque los demás no piensan como uno (aunque eso se está convirtiendo en la tónica, por desgracia). Anda y deja al profesor Abellán que se muera de muerte natural, con su mujer abnegada de la mano y rodeado de sus hijos y de sus nietos, con angelitos revoloteando por su cabeza. Y a los demás que nos quiten lo bailao.
Comentario por Josex Luis — Mayo 7, 2007 @ 7:42 pm
“Estadisticicamente” se puede demostrar todo. Como me lo tomo con sentido del humor, me hace reir y no entro al trapo. Pero me recuerda a Jesus Aguire, ex-jesuita y Duque de Alba consorte, el que parece que se haya salido de la curva de Gauss, pues a pesar del gran braquetazo se murió antes que su amada Duquesa…
Comentario por luis R. Molinero — Mayo 7, 2007 @ 11:50 pm
Las enfermedades cardiovasculares dependerán (digo yo, sin ser catedrático de esta especialidad)de múltiples factores. A un casado católico y conservador le será más tranquilizador tener a la mujer en casa, y si es rica más. A otra hombre, con distinta forma de pensar igual le relaja tener varias mujeres a la vez, o varios hombres…
También dependerá de la fortaleza específica de cada corazón, o del medio en que cada cual desarrolla su vida..
Me parece una gilipollez hacer afirmaciones taxtivas en temas de salud coronaria cuando debe haber tantos factores físicos y sicológicos que puedan afectar.
Comentario por gorgollito — Mayo 8, 2007 @ 9:10 am
Busco mujer rica, de niveles de estudios mediocres, maziza (con dos zetas, que es como más solida)que trabaje en casa y me preste la VISA. Abstenerse licenciadas y licenciosas.
Garantizo aburrimiento domestico de todo corazón (cardisaludable).
Dr. Elmer el Gruñón Catedrático On Line de parapsicologia de la Necedad.
P.D. me dan envidia todos aquellos que viven del cuento, como los hermanos Anderssen o el Dr. Abellan.
Comentario por ELMER — Mayo 8, 2007 @ 11:37 am
Para dar verdadero juego lo que me gustaría mucho es que el Dr. Abellán hablase de cuáles son las recomendaciones para evitar/prevenir las diversas disfunciones sexuales. Eso estaía muy pero que muy bien… Manuel, por qué no le pides que haga unas declaraciones… anda… porfaaa.
Comentario por JLLB — Mayo 8, 2007 @ 1:45 pm
Luis R. Molinero, yo no creo que Jesús Aguirre se salga de la estadística, por la sencilla razón de que la Duquesa de Alba no tiene “cierto nivel de estudios”, como dice el profesor Abellán en su estudio científico, sino que es analfabeta profunda, directamente. Y no trabaja fuera de casa, pero tampoco dentro, simplemente no ha dado un palo al agua en su puta vida. Ese matrimonio no cuenta, porque era de conveniencia, y muy pecaminoso (ella en segundas nupcias, putón verbenero total, él ex-jesuita sin salir del armario, etc.).
Elmer, los cuentos del profesor Abellán son más divertidos que los de Andersen (aunque éste también era un reprimido sexual, por si no lo sabes, y tuvo que venir a Andalucía a perder la virginidad, con el arroz casi a punto de pasársele).
Me adhiero a la propuesta de mi tocayo JLLB.
Comentario por Josex Luis — Mayo 8, 2007 @ 6:24 pm
Tres perogrulladas, una presunta gilipollez y una pequeña salvedad.
1. Tener resuelta de por vida la manutención y los pequeños placeres cotidianos relaja los músculos en general y los riñones en particular
2. Cierto nivel de estudios facilita la compresión de las palabras, azuza la admiración del otro, eleva la autoestima, da pie al diálogo y edifica el monólogo. El corazón se salva de discusiones a tontas y a locas.
3. Trabajar en casa, evita oratorias celosas, del tipo me la estará pegando en la labor de la oficina o con el macetero del diván.
La presunta gilipollez: las mujeres con sentimientos religiosos generan endorfinas y neurotransmisores que combaten la sensación de ansiedad y angustia.
La ciencia será una ciénaga si permitimos
que los hombres y mujeres que en ella se afanan
depositen más lodo que claridad en el agua.
Comentario por Ponte Submersa — Mayo 8, 2007 @ 7:00 pm
Hablando de enfermedades cardiovasculares y problemas del corazón se me ocurre preguntar de donde surge la propuesta de imponer este ritmo frenético al blog que lidera nuestro estimado Manuel Lucas : porque a decir verdad los temas son super-interesantes,sugerentes a tope;los comentarios a abrir de boca por la riqueza y originalidad de sus reflexiones..pero ¿cómo seguir semejante ritmo de participación necesaria, en medio de temas complejos que cambian cada dos días, sin que te estrese el corazón y pierdas los apuntes?.
Es cierto que cada cual tiene su propio ritmo,incluso algunos van de superactivos !me alegro por ellos! pero ¿qué hacer con los que somos de digestión lenta y el corazón sensible a los traqueteos de las neuronas en sinapsis?.
Un tema al respecto,se me ocurre,podría ser :” movimiento de la lentitud - Slow-,polvos mágicos sincopados al ritmo zen y prevención cardiovascular : Teoría y Práctica”.
Me falta ,de momento,grandes dosis de humor y unas buenas carcajadas-y las necesito- para hacer frente a las opiniones vertidas por esa Eminencia de la pseudo-ciencia y Doctor de la Iglesia en los ratos libres,además de profesor de una universidad católica española, a cerca de prevenciones cardiovasculares para el hombre en donde la mujer parece que tiene mucho que ver.
Cuando las encuentre ,!espero que sea pronto! ,me lanzo a las teclas de mi ordenador esta vez con rapidez,prometido.
Saludos.Jerónimo.
Comentario por Jerónimo — Mayo 9, 2007 @ 11:49 am
M.Foucault en “Las palabras y las cosas” pretende analizar el saber que da consistencia de pretendida “verdad ” a las emergentes teorías del conocimiento del que se nutren los discursos de la modernidad,conocimientos científicos desarrollados en el marco de la universisad que se configuran como soporte del poder ( frente a otros pre-modernos más “bastardos” por su contenido eminentemente político como sería “El Príncipe” de Maquiavelo).
Ser científico es ser moderno y todo saber con marchamo de verdad necesita una base científica que lo legalice : bueno,pues ya vemos que a ese carro se han apuntado todos los que tienen algo que decir con tal de asegurar su poder ,y el grado sube cuanto más caché académico tenga el profesor por más que a veces,como es el caso,no sabemos si la eminencia es profesor o predicador o las dos cosas.
En la metodología de la cosa científica no hay un apartado en donde el futuro científco-pensador aprenda a hacer con frecuencia gimnasia mental-emocional (y uno se pregunta porqué no, con lo barato que saldría )para poder así separar la parte de su criterio personal,intimo e intrasferible, del contenido del saber científico que se supone “objetivo”,puro,auténtico,casi con la misma intensidad que la arcaica Palabra Divina .Total ,que héte aquí a nuestra vieja e insigne dama la Ciencia derramándose a trompicones por ese immenso cajón de sastre supuestamente “científico” que lo mismo vale para un roto que para un descosido.
(Continuará)
Comentario por jerónimo — Mayo 11, 2007 @ 12:37 pm
Intento sacarle a la frase del profesor un contenido racional-objetivo dentro de la terapeùticaconvencional delamedicinapara intentar encontrar un algo de cientificidad,pero tan sólo me sale una receta conservadora de buena conducta conyugal sólo que con lenguaje contemporáneo,lo que garantiza al discurso un buen maridaje con los tiempos que corren y “neutraliza” toda sospecha de desparrame ideológico,lo que invalidaría la propuesta.
Me pregunto pues,¿porqué la mujer casada con dinero garantiza al hombre una mejor protección cardiovascular?.Si eso es así es porque alguién tiene la seguridad objetiva,que no la crencia, que dicho estatus ecónomico-afectivo garantiza que el hombre casado y además estresado,nervioso,irritable,hiperactivo llegado la noche pueda gozar de plácidos sueños y durante el día casi que nos aseguremostambién la siesta.Conclusión,reposo total,relax,dulces sueños en suma y mejora sensible del corazón.
Además ,ganamos por una parte tranquilidad para el paciente porque no tiene que enfadarse ni discutir con la mujer porque es la suya,visto que están casados y bien casados, y eso en cristiano quiere decir lo que quiere decir (fidelidad al marido,sumisión patriarcal…) luego ,más ventajas :nada de conflictos con la mujer con ideas muy actuales cuando ésta te vaya a exigir el cumplimiento de la ley de paridad en la pareja del estilo : yo pongo el dinero y tu te comprometes con la brageta a partes iguales y te prometo que no tienes que procuparte de nada más si cumples lo pactado . Aquí paz y allá gloria,lo más normal de mundo para un hombre de hoy,moderno,cosmopolita,de clase media-alta ; todo por el corazón con tal de no ser un antiguo (buen eslogan,bingo !).Lectura subliminal:la salud delcorazón está en el matimonio monagámico y católico.
La propuesta profiláctica se sazona con más picante pseudo-científico.Además de “mujer casada con dinero” ahora se propone que “tenga cierto nivel de estudios”.Bien es cierto que es una propuesta sospechosa a simple vista, pero mucho mejor que” analfabeta funcional”,demasiado horrible para el corazón y para los tiempos que corren,y más apropiada que aquella de :”además de guapa,es inteligente” politicamente incorrecta y con veleidades de estres afectivo-sexual a la vista.
Sesupone,según el profesor universitario, que una mujercon estudios superiores está demasiado en el saber y no se la seduce
facilmente con carantoñas,ni con la paridad por más al día que esté,lo que al final acaba siendo un peligro para la estabilidad emocional del hombre machista,quiero decir del -hombre-de-toda-la-vida( que es el hombre de verdad )y además una mujer así seguro que no está ni- por la- pareja- para- siempre,ni por la fidelidad,ni por tomar la palabra del bendito marido como infalible.Total,al final del recorrido conflictos y más conflictos y nuestro hombre de bien todo el día con el corazón en un puño,como se suele decir.En estas condiciones, de prevención para el corazón poca cosa nos quedaría.
Una mujer “con cierto nivel de estudios” juega al mus con las amigas(que no al parchís),no habla como los poetas,lo que podría irritar al marido al sentirse demasiado mezquino intelecualmente hablando(!horror!) y es una segura aficionada a los programas del “cuore” de los de la tele después de comer (que son programas,bien es sabido, de “cierto nivel intelectual”)con la cual tanto para el hombre como para la mujer tenemos garantizada una vez más, esa bondad afectiva que es el equilibrio de la pareja a través de la paridad en la comunicación:los dos están en sintonía en el amor-que-es-eterno porque los dos han llegado a tal nivel de compenetración que se funden en un mismo lenguaje ( propio de los que tienen “un cierto nivel de estudios”), el del corazón.
¿Qué más ? (esto no se acaba nunca).Ah! y lo de: ” que no trabaje fuera de casa” .Realmente,la guinda.
Entiendo que es una propuesta paradógica que nosepuede argumentar con lo cual no cumple el requuisito de “cientifica”.
En fin otro día más,que cuando me pongo,me pongo y mi corazón también me pide cuentas y acabaré apuntándome a un cursillo de métodos profilácticos de riesgo cardiovascular y vaya gracia,lo que me podría esperar.Salud.Jerónimo.
Comentario por jerónimo — Mayo 14, 2007 @ 1:35 am