Besos de pasión versus chocolate negro

Parece ser que los besos apasionados son pecata minuta frente al chocolate. David Lewis, del Centro de Investigación Mind Lab dirigió el análisis con una muestra de 12 parejas de veinteañeros de ambos sexos, las cuales dejaron primero que una tableta de chocolate negro se derritiera en la boca, sin masticarlo. Después se besaron “apasionadamente”.
Para sorpresa de Lewis, el chocolate hizo que el corazón de los participantes de ambos sexos latiera dos veces más rápido, y sintieron un estimulo hasta cuatro veces más intenso que los registros provocados por el beso. Sabíamos lo del placer solitario con nuestros genitales. Pero no lo de la masturbación bucal. Ahora Mind Lab lo ha descubierto: ¡chocolate! Y se quedan tan panchos. 12 parejas. ¡Cacho de muestra!
¿Es posible besarse apasionadamente con cables por todo el cuerpo? ¿Les pasaron previamente un test de “pasión amorosa”? En fin, lo mejor es que con el chocolate, ya no hay que preocuparse por la enfermedad del beso: la mononucleosis infecciosa. ¡Vaya! Eso sí, un ligero inconveniente: las calorías. ¿Qué queréis que os diga? Me encanta el chocolate y resulta estimulante, pero ¡unos labios calentitos!… Bueno, allá cada cual, y… ¡según con quién!




