Este cuerpo no me corresponde (I)
Mucho se ha escrito, hablado y discutido sobre el “problema” y tema transexual: si debe pagar la Seguridad Social la operación o por el contrario, al ser algo personal, que se lo costee el afectado. Por otro lado, los problemas psicológicos que arrastran dichas personas toda su vida por estar atrapados en un cuerpo que no les corresponde, la exclusión social, el ser “parias” de una sociedad que los mira como bichos raros, etc.
En mi modesta opinión, la Seguridad Social o el Gobierno deberían cubrir todo tipo de intervención que sea para mejorar la calidad de vida de las personas, y más si son contribuyentes que pagan sus impuestos religiosamente. Y es en uno de esos puntos donde me gustaría centrarme, el problema psicológico: confusión, dudas sobre la personalidad, indecisión, falta de confianza, limites en su vida diaria….
Todo esto y más lo sufro yo en mis carnes día tras día, y no, no es por que me sienta mujer, no es algo físico ni sexual, sino psicológico, ya que estoy atrapado en un cuerpo y una vida que no me corresponden –bueno, de mi cuerpo no tengo casi pegas, la verdad– ya que yo, aunque de clase obrera, mentalmente soy un millonario atrapado en un cuerpo proletario.
Me explico: mi cuerpo no esta diseñado para los madrugones a los que le someto, se resiente a media mañana. Me estresa pensar que tengo que pasarme 8 horas entre 4 paredes 5 días a la semana, y tansolo disponer de unas 50 horas de ocio en 3 días para hacer todo aquello que realmente me gusta, lo cual me indica que soy parte de un sistema mal estructurado.
Mi ropero no es suficientemente grande para albergar todas las prendas que me gustaría tener, y sin embargo, le sobra espacio. Muchos días, y aún sin tener demasiado fondo de armario, me congestiono mentalmente con el “¿qué me pongo?”, algo que no me ocurriría nunca si pudiera ir a todos lados en batín, como Hugh Hefner, el mandamás de Playboy.
Hala, y mañana sigo porque tengo la segunda parte de mis reivindicaciones.
Oscar Lara Sújar (”enmoquetador” de QUO)

SI EINSTEIN LEVANTARA LA CABEZA
Yo me siento igual, pero encerrada en cuerpo de estudiante… ¿Por qué será que nada más salir del instituto (7 horas que coartan mi libertad e imaginación) me quedan menos horas aún con otro tipo de clases?
Comentario por Donna — Febrero 24, 2007 @ 3:34 pm
Esto de “este cuerpo no me corresponde” me suena a Carlos Jesús, colega.
Comentario por mojarra — Marzo 8, 2007 @ 11:25 am