Lo grande es bello
Es cierto que lo pequeño tiene su encanto. El móvil, la PDA, el formato de algunas revistas y periódicos, el DNI. Lo que nos cabe en el bolsillo (a lo sumo en el bolso) nos inspira una especial sensación de familiaridad, de control… forma parte de ese reducido puñado de cosas que llevaríamos a cualquier lugar, siempre a mano.
La auténtica belleza, sin embargo, puede esconderse en el lento y pesado parpadeo de una princesa gigante…
Si no te lo crees, dedica unos minutos (sólo 4) a ver este vídeo y, si te conmueve, luego vas y se lo agradeces a La Petite Claudine, que fue quien me lo descubrió a mí.
El dire

SI EINSTEIN LEVANTARA LA CABEZA