Escándalos urbanísticos, dicen
Lo que de verdad es un escándalo no es lo de los ayuntamientos, los constructores, los promotores y demás implicados en esto que ahora llaman mis queridos colegas periodistas “escádalos urbanísticos”. Lo que es un escándalo es que la Prensa y los políticos se hagan ahora los sorprendidos y finjan que de pronto ha llegado un tsunami de maldad de ladrillo y cemento.
Lo de Marbella lo sabía hasta Esperanza Aguirre, que no conocía ni a Santiago Segura siendo (por entretenerse) marquesa–Ministra de Cultura (y de cine, por extensión). Eso era el cachondeo padre desde que yo tengo uso de razón y lo ha seguido siendo con giles y julianes. Lo de que la vivienda le cueste a los constructores y promotores (suelo incluido) el 25% de lo que luego nos cobran, lo sabía desde los noventa hasta Felipe González, que se enteró de los GAL por la prensa.
Lo que de verdad es un escándalo es que se traspasaran las competencias de vivienda, un derecho especialmente protegido por nuestra Constitución, a las Comunidades y ayuntamientos, precisamente las administraciones que más se prestan al colegueo por su cercanía con los interesados.
Y lo que, para rematar, es un escándalo es que la ministra (sin cartera, al parecer) Trujillo no diga “esta boca es mía”. Pero, claro, si la pobre no tiene competencias, ¿cómo va a tener boca? ¿Para decir eso de las “soluciones habitacionales de 35 m cuadrados”? Mejor no, que luego la llaman ministra “truquillo”.
Los partidos se hacen de nuevas porque hay elecciones municipales a la vista, ya lo sabemos. Pero lo que no sé, y eso me hace pensar que soy tonto, es por qué justo ahora la Prensa se presta a hacerse la sorprendida. Pero lo descubriré. Escándalo, es un escándalo.
Iñaki de la Torre

SI EINSTEIN LEVANTARA LA CABEZA
El mayor problema de la especulación urbanística, es como comentas, que las competencias de urbanismo, las tengan los ayuntamientos.
Comentario por Juan Luis — Noviembre 17, 2006 @ 2:54 pm
Nada nuevo bajo el sol. Siempre ha habido favores urbanísticos, licencias que no correspondían, obras que se paran por ¿no se sabe qué? (no hablo de Seseña), blanqueo de capitales a costa del ladrillo, etc. Lo que pasa que ahora estamos en periodo preelectoral y es el tiempo del y tu más!!!
Comentario por Ana López — Noviembre 26, 2006 @ 9:27 pm