Las rebajas de Gordon
Miércoles, 20 de septiembre de 2006. Las noticias de agencia daban el aviso de la llegada de “un huracán” –el huracán Gordon- a las Islas Azores y alertaban de su posible llegada a las costas atlánticas de la Península Ibérica… Y lo primero que nos preguntamos es: ¿pueden llegar huracanes a España? Pues ya está aquí, pero “rebajado” a tormenta tropical.
Desde el pasado verano de 2005, la sociedad occidental está muy sensibilizada con este tema. Los efectos dramáticos del huracán Katrina sobre Nueva Orleáns vinieron a poner de manifiesto que también el mundo desarrollado, con sus sistemas avanzados de seguridad y previsión, puede verse sometido a las fuerzas incontrolables de la naturaleza.
Por eso, nos sobresaltan las informaciones sobre la llegada de un huracán a nuestro territorio. El año pasado pudimos comprobar los efectos de la llegada del huracán Delta –realmente, fue una tormenta tropical– a Canarias y tuvimos un aviso del Vince en el sur de la Península Ibérica. 
Pero volvamos: ¿de verdad pueden llegar huracanes a España? De entrada, el área geográfica que ocupa la Península no es un sector de formación de huracanes (o ciclones tropicales, como genéricamente se denominan). Aunque sí pueden llegar estructuras ciclónicas formadas en el Atlántico tropical que se desvían a nuestro territorio siguiendo los vientos dominantes. Si bien, es cierto, que ya no se trata de huracanes en el sentido original de la palabra, sino de antiguos huracanes que se transforman en borrascas potentes (como las que vemos en los telediarios cuando nos muestran las imágenes del Meteosat) y que dejan a su paso lluvias y vientos algo más intensos de lo normal.
Tenemos algún antecedente destacado. En octubre de 1984 el huracán Hortensia azotó las costas de Galicia, Asturias y Cantabria, ocasionando daños económicos en infraestructuras y equipamientos. El año pasado la tormenta tropical Delta azotó las costas de Canarias.
Gordon se ha originado en el centro del Atlántico norte tropical y se ha incorporado a la corriente de vientos del oeste que trae las borrascas a Europa. Ya no es un huracán y ya se ha transformado en una borrasca intensa que ha desarrollado vientos fuertes, intenso oleaje y lluvias sobre Galicia y norte de Portugal. Era lo previsto. Protección Civil decretó la alerta con tiempo suficiente. Han funcionado bien los sistemas de aviso en todas las Comunidades Autónomas afectadas. Ahora a esperar sus efectos.
Estaremos atentos a su evolución y si algún lector del área gallega y Cantábrico nos quiere contar sus experiencias ante la visita de Gordon, estamos atentos en esta “bitáquora”.

colaboradora de QUO y mujer que comparte alegrías y penas con un insigne bloguero de esta lista. Me alegro, María es una de esas personas que dan lustre a la divulgación en España y lo hace de esa callada manera a la que suelen hacerlo los que habitan el rincón noroeste. Me alegro también porque la idea haya partido del entorno del