Por Mike Medianoche
El lunes dedicábamos la entrada de Sufridores a Juan Paparazzi, quien se ha hecho popular en la red e incluso televisión por su admiración hacia Lady Gaga. Y es que el fenómeno fan es algo que a los Sufridores en Casa siempre nos ha fascinado en todas sus vertientes. Aunque estarás con nosotras en que no todos los fans son iguales, y por ello, hoy te ofrecemos en nuestras fichas prácticas para que conozcas todos y cada uno de los tipos de fans que hay y reseñamos algunos de los casos más conocidos para que puedas ver aplicados tus nuevos conocimientos.

"¡José Galisteo, queremos que nos peines!"
El fan carpetero.
Modalidad básica de fan, cuya primera fase tiene lugar entre los 9 y 18 años. En este tiempo, el fan tendrá en la carpeta del insti fotos de la persona o personas a la que admira. Confieso que en ese periodo de edad he tenido forradas carpetas con gente tan dispar como Camela, Michelle Pfeifer y Aqua. A partir de los 18, la carpeta se sustituye (o también se puede compaginar con la carpeta de la facultad, en la que yo llevé fotos de Concha Velasco o Bela Lugosi) por las redes sociales de Internet, subiendo al facebook, tuenti o fotolog las instantáneas más molonas de tus ídolos.

"Merche mola tanto que es como la Lady Gaga andaluza"
El talifan.
Palabra creada por los fans de Natalia de OT y categoría a la que sin duda pertenece Juan Paparazzi. Los talifans se caracterizan por adorar desmesuradamente al ídolo, sea con connotaciones sexuales o no. Entre el público homersexual es frecuente la adoración hacia una diva a la que se le justifica absolutamente todo, haga lo que haga ponte bragas, salvo con Alaska, de la que siempre dirán que la etapa de Fangoria con Carlos Jean era mejor que el último disco. También entraría como talifans aquellos que quieran hacer un Terelu con su ídolo, arañando hacia arriba a toda aquella persona que se interponga en su camino, como esta fan de Santa Justa Klan que no consiente que Teté se acerque al ex novio de Fer en FoQ llamándole puta puta puta sin ser nada de eso ella.
El fan enamorado.
Aquel que nó quiere sólo tener carricoche con su ídolo, sino también formar una familia con él. A veces lo consigue, y prueba de ello es Elena Tablada, que paso de presidenta del club de fans de Bisbal a ser la madre de su retoña. O Tony Hernández, quien acabó desposándose con su ídola Sara Montiel. También encontramos casos más sutiles, como Lolita, quien conoció a Kevin Costner a principio de los noventa y mojó las braguitas de Caldo de Pescado Gallina Blanca. Por ello, de manera muy elegante, compuso la canción titulada “A Kevin”, la cual presentó en el Telecupón de Carmen Sevilla y contó que la había escrito porque ella era fans, así, en plural, del protagonista de El Guardaespaldas.

No sé si imitan a Alaska y Mario o a Juan y Tamy de La casa de tu vida
El fan imitador.
Lo que quiere sobre todas las cosas es sentirse aunque sea por un momento como su ídolo: cantar, vestir y actuar como él. Para ello, la manera más fácil era acudir como concursante a Lluvia de Estrellas, como hicieron unos entonces desconocidos David Civera (imitando a Enrique Iglesias, berruga incluida) o Daniel Zueras (quien ganó su edición imitando a Luis Miguel) o en las versión infantil, Menudas Estrellas, donde acudió Adrián Rodríguez de Santa Justa Klan (cantando por Chayanne) o Tamara Boleros, haciendo de Pocahontas con el traje de india. Aunque un verdadero fan imitador no necesita maquillajes, y el mejor exponente es el chico al que le llevaron a su casa a Marta Sánchez en el programa Ídolos a domicilio. Porque él era tan Marta que la propia Marta tenía que imitarle a él para recordar algunas coreografías que ni ella misma recordaba ya.
El fan enfermo.
Aquel que su fanatismo es tal que cualquier cosa que le pase a su ídolo puede afectar gravemente a su salud. Famoso es el caso de las fans de Take That que lloraron desconsoladamente con la separación de los cuatro miembros que quedaban en el grupo, incluso cayendo muchas en depresión. O el chico fan de Camela (en una de las primeras entradas publicadas en Internet que recuerdo y fechada en la web en 1997) al que el médico le diagnosticó que Camela para él era una enfermedad, ya que el chaval aseguraba que si el grupo moría en un accidente en una gira, él se mataría para que los enterrasen con ellos.
Señoras que son fans.
Porque el fenómeno fan no es cuestión de edad, nuestras madres, tías y abuelas también tienen ídolos. Quizá las más populares sean las señoras que son fans de Isabel Pantoja, que llenan las primeras filas del Tívoli en las actuaciones de Isabel y que le gritan “guapa” y “ole” con las lágrimas saltadas. Además también tienen su puntito de talifans, ya que más de una vez hemos visto cómo las fans de la madre de Chabelita y Paquirrín impedían grabar a los cámaras de programas de corazón o incluso abogaban por la inocencia de IP en el caso de la corrupción de Marbella, emulando al juez Klaus de La llamada de los gnomos.

Aunque parezca más dificil de imaginar que Caritina en Naturhouse, Carmen Flores también tiene fans
Las fans que absorben la personalidad del ídolo.
Porque seguir mucho a un artista puede hacer que casi te conviertas en esa misma persona, y si no que se lo digan a Nova, que comenzó siendo una fan de la entonces llamada Tamara y poco a poco fue cambiando su forma de ser hasta llegar a tener a Tamara dentro de sí misma. También podemos encontrar la gente que conoce la psique de su ídolo al dedillo, como por ejemplo los “mariquitas que, cada vez que se habla de algo, dicen lo que opina Alaska”.
Los que juegan a ser managers.
Estos van más allá de los fans que imitan a sus ídolos, ya que creen que la carrera de su ídolo no va por las directrices adecuadas y quieren reconducirla, como ha hecho Toño Sanchís con Belén Esteban. Y es que es frecuente escuchar comentarios tipo “Mecano nunca debió separarse”, “Dover tiene que volver al rock” o “Christina Ronsevinge necesita incluir en su repertorio en directo el Hago Chas y aparezco a tu lado”. Pero sin duda, nuestro favorito es el fan de Coral que quería que la Segovia representase a España en Eurovisión, y por ello grabó una propuesta de cómo tenía que desarrollarse la actuación en directo. Eso sí, la forma era más que original, ya que sustituyó a Coral por un bote de colonia; al gaitero con tres segundos de fama por una esponja de maquillaje usada y a los coristas vestidos de blanco por pinturas de uña.

Coral ya no sólo imita a Mónica Naranjo sino que también imita a Channel 5 entre otras
Los eurofans.
Nuestros favoritos por excelencia, y que en la gran mayoría de los casos tienen en una sola persona absolutamente todas formas de ser fans antes citadas: saben cómo dirigirían la carrera de Anabel Conde, opinan qué canción debió ir en lugar del Chiki-Chiki, justifican la prepotencia que a veces derrocha Soraya, se saben la coreografía del Celebration de Rosa mejor que Geno; suben fotos de Sakis Rouvas al facebook y a medida que pasan los años, se convierten en señoras que son eurofans.
Y tras todo esta tabarra, confiésanos: ¿de quién llevabas la carpeta forrada en el colegio?







Si eres fans del Disney Channel, también hay Monopolys para ti, con uno dedicado a todo el canal en general y todos sus personajes, desde Hannah Montana a los Jonas, y otro específico de HSM 3, para los fans de Troy, Sharpay y compañía. ¿Harán uno dedicado a la serie Cambio de clase y podremos comprar las rastas de Max o los apuntes de Newton?


Para los aficionados a los animalitos, virtuales o de peluche, tenemos los Monopolys de Los Teleñecos, de Barrio Sésamo y el de los Looney Tunes. En España está claro que el de Barrio Sésamo triunfaría como Camela en una gasolinera si lo adaptasen a Espinete y pudiésemos comprar el kiosko de Julián, la panadería de Chema o el restaurante de Matilde.
En lo referido a series de televisión, se llevan todos los TP de oro los Monopolys de Padre de Familia y el de Scooby Doo. Por cierto, que el de Padre de Familia está a la venta en la FNAC en plan importación. Además, han traído otros Monopolys de los que hablamos en su día, como el de Elvis.
Pero sin duda en monopolio temático ganan Los Simpsons, con tres ediciones distintas: una normal, donde puedes comprar la Taberna de Moe o la Mansión Burns, con sus billetes de toda la vida; una versión electrónica, con tarjetas de crédito; y una última y fascinante dedicada a todos los capítulos de Halloween de la serie.
Cerramos el post, ya sí de manera definitiva, con los Monopolys de Dora la Exploradora (la mejor serie infantil actual, con permiso de la siguiente), Bob Esponja y Gardfield. ¿Podremos comprar Burgers Cangreburgers en el de Bob y Lasañas en el de Gardfield? ¿Y en el de Dora, podríamos comprar la granja de Benny el Torito o el Puente del Troll?




















