6
Jun

Acabó “Cántame cómo pasó”, el programa de Anne Igartiburu que parecía destinado a repetir las audiencias de la serie de Imanol Arias, “Cuéntame”. Pero ha sucedido lo que los directivos de las cadenas no llegan a asumir del todo, que los espectadores se han cansado de programas para descubrir nuevos talentos, en este caso del género musical. La realidad es que TVE ha realizado un show aburrido y con un toque de naftalina que ni siquiera nos ha atraído a los seguidores más nostálgicos y los habituales de los Alcántara.
El programa se podía haber apoyado más en la serie, con sus protagonistas principales participando activamente o como acompañamiento de la nueva etapa pero no como “spin off” de la original y enfrentados en un día complicado de invitados del colorín en las dos privadas. Lo mismo le ocurrió a Míriam Díaz Aroca hace unos años con “Empieza el espectáculo” como intento de lanzar a la fama a los nuevos valores de los musicales que tanto nos gustan en la centenaria Gran Vía.
TVE brindó la misma oportunidad a talentos desconocidos en “La gran ocasión”, allá por el año 1972 con la presentación del recordado Miguel de los Santos. Concursantes como Sergio de Salas sí tuvieron una cierta popularidad aunque con una fecha de caducidad muy concreta. Su segunda etapa tuvo menos trascendencia, en tiempos donde sólo había una cadena y media. Aunque pasen 4 décadas, los formatos son más o menos lo mismo. Jurados, participación del público, música en directo, audímetros bajos de ánimo y aspirantes con ilusiones perdidas.
23
Feb

En 1963 fuimos a Eurovisión con “Algo prodigioso” y José Guardiola. En 2010 llevamos “Algo pequeñito” con Daniel Diges. Y también hay algo de prodigioso, porque puso de acuerdo el voto del público con el jurado profesional. Y porque es una canción diferente, un vals, un tema entre francés y ruso al estilo de los festivales de los 70 y 80, con un coro de juguetes y muy bien interpretado por este atractivo, a la par que simpático, actor metido a cantante. Muy original y con posibilidades. La gala fue larga pero elegante y con una Anne Igartiburu con muchas tablas y saber estar.
De hecho, Anne tuvo que soportar a un despreciable personaje llamado John Cobra, que insultó al público del programa debido al abucheo que le propinó ante su lamentable actuación. Un rap sin ritmo, mal cantado y con deplorable escenografía. Igartiburu aún trató con cariño a un ser que llamó “maricones” a los chicos presentes y que le “comieran toda la p…” de manera insistente. Las groserías se debieron parar en las preselecciones de TVE. Educación inexistente para un tipo que fue la excepción de una noche llena de “triunfitos” y buen nivel, con Anabel Conde como mi gran favorita.
Todo era más light en las selecciones clásicas, como la de 1977 con Jana Escribano. Al representante español se le solía escoger a través de castings internos aunque el mejor ejemplo siempre fue “Pasaporte a Dublín” de Lazarov. Una competición semanal entre estrellas del calibre de Rocío Jurado o Nino Bravo, y en la que se alzó Karina. Resultado, un segundo puesto en 1971 en Dublín. “OT” supo aprovechar que de Eurovisión se podía sacar buena tajada y el país se paralizó. Han pasado los años pero Uribarri volverá a retransmitirlo. Escucharle también es algo prodigioso.
17
Feb

En Telecinco ha renacido “Mira quién baila”, el concurso que puso de moda los bailes de salón desde la pista televisiva. Pilar Rubio, la ex reportera total de la Sexta, es la conductora de la nueva versión. Todo es más impresionante en su estética pero menos entrañable que el original con su Igartiburu y su aire de familia de clase media, más recogido. El mismo perro pero con un collar mas llamativo. Recuerdo a quienes se reían del formato desde T5 cuando estaba en TVE. La vida, que da muchas vueltas.
Aunque el estreno proporcionó una suculenta audiencia, el elenco de figuras danzarinas me deja tan frío como estaban los protagonistas de la pelicula “Viven”. Belen Esteban sucumbió ante los millones de ojos que le juzgábamos sin penitencia. Parecía más una peonza a punto de caer que una pupila de Ginger Rogers. Carmen Lomana es la revelación por ese toque de divina por encima del bien y del mal, sacudiendo el pandero entre el caviar y la hogaza de pan. El cantante de “Mojinos Escozíos” es el nuevo líder del pachangueo sin ton ni son, heredero de Felisuco y Oscar Ladoire. Menudo plan…
Desde el 2005, la moda del baile ha quedado arraigada en nuestra tele patria gracias a este MQB y a “Fama”, mas modernito. Pero este género ya dio sus primeros pasos en la pequeña pantalla de finales de los 70 gracias a “La juventud baila” de Fradejas, dentro del mítico musical “Aplauso”. Los sábados por la tarde, los jóvenes no salían a las discotecas hasta que acababa esa sección por la que concursaron unos yogurines Poty y Miriam Diaz Aroca. Hasta la Campos hizo su primera incursión como jurado allí. En los 80, el breakdance hizo con “Tocata” que moviéramos los esqueletos con “A todo break”. La TDT serán las siglas de “Todo el Día Taconeando”. Que el ritmo no pare.