Archivo de Enero, 2010
31
Ene

Hay programas de televisión que uno no sabe por qué se mantienen en la parrilla de emisión. Un caso de estudio sería el concurso “Tomar cero y a jugar”. Las tardes de Tele 5 llevan varios meses con este producto que no funciona en audiencia y tampoco tiene mayor repercusión. Sería mejor repetir series clásicas de la cadena o un zapping de lo más destacado de sus espacios antes que aguantar este singular juego que se queda a medias. Quiere ser un nuevo “Allá tú” pero con elementos que le hagan no tener que pagar derechos a otra productora.
Para colmo, la cadena decidió relegar a su primer presentador, Daniel Domenjó, para colocar al marido de Soledad Mallol en “Escenas de matrimonio”, David Venancio Muro. Un simpático actor que tiene el mismo futuro de showman que el que tuvo el prestigioso actor Pedro Osinaga en un experimento llamado “Todo queda en casa” a finales de los 80. Aquel concurso venía avalado por un formato americano que luego intentaron repescar con Joaquín Prat en “¿Cómo lo véis?” (94-95). Pese a que Osinaga mostraba toda su experiencia como actor, era inútil en programas de entretenimiento. Dos mundos más separados de lo que parece.
Precisamente, Joaquín Prat nos mandaba “a jugar”, como parte del título del producto que Tele 5 emite en la actualidad. Muchos son los casos de espacios que pueden tener buena base para triunfar pero que un inadecuado conductor o un formato pobre lo dilapidan por completo. Parece que la cadena de Vasile se lo cargará en breve, ya era hora. Contemplando una edición cualquiera de este concurso y sintiéndome el profesor que se venga del alumno que se ha portado mal, al darle la nota de evaluación, sólo puedo decirles a sus creadores: ¡Toma cero!.
27
Ene

Antena 3 cumple esta semana la friolera de 20 años. Poco a poco se ha ido labrando un buen historial en la memoria colectiva de los espectadores. Recuerdo perfectamente cómo hace dos décadas fui al kiosko a por el ejemplar semanal de mi revista de cabecera de entonces, “Tele Indiscreta”. En portada, Mayra Gómez Kemp y el titular “Empieza la TV Privada. Mayra, su gran estrella”. Todo me sonaba fascinante excepto por un matiz, a mi pueblo no llegaría la señal hasta pasado un año largo. Los programas y series de los que nos hablaban se restringían a un selecto grupo de privilegiados.
Las figuras mediáticas brillaban con fuerza. Nombres de ilustres del medio, que hacía tiempo que no veíamos, junto a los fichajes de nueva generación. Concursos, magazines, series clásicas que apenas se habían repetido nunca, películas de segunda con estrellas de primera y hasta las cortinillas y promos. Todo llamativo para disfrutar de una emisión alternativa a la de TVE. Aún en 1991 tenía que ver A3 llena de puntitos hasta que la comunidad de vecinos aceptase adaptar la antena. La antena 3. Ya a finales de año, Teresa Rabal, Nieves Herrero y Hermida entraron de sopetón y no les perdí la pista. Eso sí, manteniendo mi cariño hacia la tv pública y madre de todo el tinglado audiovisual. Un respeto a las canas.
Desde entonces A3 pasó por mil épocas. De tele competitiva con fichajes a mansalva en el 92 a la seriedad de informativos y debates del 93. De la creatividad en series patrias de calidad a promotora de ídolos de teleadictos. De reality-shows de sorpresas y amor a impulsar el corazoneo nocturno. En el 2000 mucha audiencia se bajó de “el bus” y costó recuperarse. Se llegó a decir que si la niña de “Poltergeist” hubiese nacido en nuestro país, vería Antena3… Y desde Tele5 le llaman “la cadena triste” por el tono de sus espacios. Son 20 años pegados como una losa a nuestras vivencias propias. Muy feliz cumpleaños, A3. Tienes toda la vida por delante. Así que espabila.
22
Ene

La noticia de estos días es la descalificación de Karmele Marchante como representante del próximo festival de Eurovisión. Lo del certamen musical es de risa. No sé por qué les cuesta tanto entender a los opositores a pasar a la historia eurovisiva que hay que llevar un producto digno aunque eso suponga que quedemos últimos o que no se sepa más del artista. Ciertamente llama más la atención un producto ridículo como Chikilicuatre o una actuación friki como la de “PopStar Queen” que un cantante con voz potente y estilo. Pero ¿sirve de algo apoyar un producto de usar y tirar, con un estribillo que no hubiera escrito ni Poe en sus peores delirios?.
Lo que pasó hace dos años debería servir para algo. Si lo que queremos es hacer el ridículo pero obteniendo unas marcas de audiencia que batan todos los récords, la idea es genial. Llevar a una periodista polémica que se reía de las cualidades canoras de Tamara la mala en “Tómbola”. ¿Qué hubiera dicho Karmele si en el 2000 la Seisdedos hubiese aparecido en el impresionante escenario de Eurovisión?. Porque no le echaba mucho humor criticando el “No cambié” de la ex de Paco Porras. Se lo dice un seguidor del programa que emitía Canal 9. Lo peor de “Yo soy un tsunami” es que se pega y tiene su punto…
En las privadas deberían enterarse que no se representa a España sino a TVE, la cadena púbica. Que cometió el error de experimentar con Myspace colándose granujillas y bromistas que quieren beneficiarse del interés europeo por un festival, para sus propios intereses. “Sálvame” quería sacar el mismo partido que Buenafuente con su personaje de falso sabor argentino. Muchos países llevan lo mejor de su panorama musical pero aquí sólo llaman la atención los participantes más extravagantes. Aunque Soraya quedó penúltima, demostró voz y talante. Karmele hubiera conseguido coz y calmantes. No es censura, es sentido común.
18
Ene

En el programa de Antena 3 de los Domingos hay de todo menos pánico. En el dedicado a Mayra, lo que había era cariño, respeto y admiración a una persona que ha dedicado su vida al medio y que merece su hueco en la televisión como lo tiene en el corazón de todos los espectadores. "Pánico en el plató" ha vuelto con cambios. De la etapa veraniega con Juan Y Medio a la invernal de Luis Larrodera ha mejorado en el espíritu del programa. Luis sabe de televisión, la entiende y la lleva a cabo como el que ha tocado todos los palos mediáticos. Actor, cómico, presentador, narrador, speaker de combates de boxeo. Un curriculum envidiable y elaborado con la calma de quien no se precipita por llegar a la cumbre. Chicho le bautizó a nivel nacional y entró por teléfono en "el plató" para unir a sus dos criaturas televisivas.
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Luis nos acercó el mundo que ha rodeado a Mayra Gómez Kemp como complemento del especial que le dedicó Tele 5 hace unos meses en su tarde sabatina. Un reconocimiento que debería ser más habitual en quienes se lo han currado con dignidad y sin pisar a los compañeros. Viví en persona el momento en que el destino quiso unir a la gran líder del "Un, dos, tres" con su último conductor, Luis Roderas. Hubo guiños a esa vivencia compartida desde diferentes generaciones, aunque eché de menos algún comentario más contundente por el primer encuentro de estos dos presentadores del mítico concurso de Chicho. En la foto de arriba, estamos los tres en el mismo plano. Como en la misma dimensión (3D=Un,dos,tres), la del universo de las gafas redondas y las tarjetitas inacabadas.

En el pasado catódico, los homenajes venían desde “Esta es su vida” o en la última etapa del “Estudio abierto” de Íñigo. Éste último, en 1985, dedicaba programas a personajes como Lola Flores o Camilo José Cela. Con un entorno de agasajos florales, compañeros de andanzas y recuerdos de juventud. No había pánico pero tampoco ritmo. El de Antena3 va más rápido, más acertado en su resultado. Si acaso yo no ocultaría a los famosos de la tribuna. No me queda claro que realmente sirva para algo el permanecer en la sombra, si acaso por la curiosidad del protagonista. Las grabaciones son maratonianas y los personajes tan variados como Chenoa, Bárbara Rey, Paquirrín o Raphael. Pero es lo que tiene la fama, que da vértigo. Y de ahí, el pánico. Por fin entendí el título. Caso resuelto.
16
Ene

Todo programa tiene su época, su moda. Incluso los mejores de la historia de la tele no duraron demasiados años para la repercusión que han tenido en la historia del medio. Casos como el “3×4” con apenas tres años o “La bola de cristal” con casi 4. Pero algunos casos recientes ponen de manifiesto que van a ser capaces de mantenerse en el tiempo con una resistencia propia de quien teme perder sus laureles. “Dónde estás corazón” va camino ya de los 7 años y, a este paso, morirá antes “Saber y ganar” que la tertulia rosa de los viernes.
Conste que comparado con otros productos que nacieron a raíz de Cantizano, e incluso precedentes, las entrevistas de Patiño y compañía son un jardín de infancia. Pero aquellos que renegaron en sus comienzos de ser una versión de “Tómbola” nunca le llegaron a los pies de los zapatos. Se han acercado cuando los contratos se dirigían a los mismos componentes del espacio de Ximo Rovira, pero en la guerra dialéctica de Mariñas y Karmele, el estilo colorido y la llaga en la herida era más limpia. Quedaba claro que era corazoneo profundo y no el manual de estilo que han querido llevar los finos de “DEC”, incluso en su nomenclatura.
Uno debe saber cuándo se acaba su etapa y la de Antena 3 ya da muestras claras, en resultados de audiencia, de que su reinado se acaba a favor de otras monarquías más onduladas, las de Jorge Javier. Les costará entender el mensaje, sólo hay que ver la paciencia que tienen con “Tal Cual”, tan agarrado como una lapa a su horario, pese a la paupérrima audiencia. Las Autonómicas dieron momentos para el recuerdo y hace ya 13 años que nació el formato tombolero de famosos entre las cuerdas ante un quinteto periodístico sin censura. Y el resultado de toda la moda…en la clínica López Ibor.
14
Ene

TVE arrasa los lunes programando “La Señora”. Se trata de una gran producción al estilo de los clásicos de oro de la cadena con más solera. Aunque no me considere un fiel seguidor de la misma, una apuesta así merece la pena por trasladar a la pantalla historias de época. Un trasvase de cultura acercando el estilo literario a los más desentendidos del hábito de la lectura. En definitiva, un híbrido entre el cine y el teatro televisado con guión de escritor curtido en mil y una batallas.
Otra “señora” televisiva, Lucía Bosé. Ella reveló sus más profundos secretos a un interesado e ilustre Adolfo Marsillach allá por 1976. “La señora García se confiesa” fue un éxito del principio de la democracia y una muestra del comienzo de la liberación de la mujer. La clave estaba en la complicidad de los dos artistas. En los 80, otra serie de magistral factura, “Teresa de Jesús”, nos mostraba a una señora, de la escena, Concha Velasco. Una recreación de la pucelana tan excelsa como su propio personaje. Seguramente sea el mejor ejemplo de posesión interpretativa, inolvidable pasen los años que pasen.
Ambientes recreados de manera fidedigna, melodías envolventes, dramas con final de impacto. La señora de los 90 fue Aitana Sánchez Gijón, es decir, “La Regenta”. En ella vivía un amor tipo “pájaro espino”. Son féminas de talento y carácter, como Carmen Maura dentro del mundo de “Blasco Ibáñez” ya en los 2000. Novelas tan valiosas para el espectador como para el archivo visual de quien las produce. Quién sabe si dentro de dos siglos tendrán la misma consideración que los incunables del pasado, en papel. Mi voto es un sí. El sí de las niñas…digo..de las señoras.
10
Ene

“Escenas de matrimonio” regresó hace unas semanas a Tele 5 cuando apenas ya nadie esperaba una posible nueva emisión. Desapareció meses antes debido al cansancio de unos espectadores ávidos de disfrutar de otros espacios de más calado social. Y es que los primeros puestos de audiencia eran para la serie de enfados maritales hasta que “Comando actualidad” o “Españoles por el mundo” empezaron a codearse con los triunfantes que reinan aún en la actualidad. La creación de José Luis Moreno no da más de sí, por muchas vueltas que le den. El resultado, por ahora, es tan bajo como el coste de sus risas enlatadas.
Pepa y Avelino, es decir, Marisa Porcel y Pepe Ruiz. Ellos fueron la clave del éxito de esta producción que nació dentro de aquel “Noche de fiesta” como las “matrimoniadas”. Los picos de audiencia eran tan altos dentro del show de lentejuelas y varietés como en su independencia ya en la privada. Pero nunca entendí que esos diálogos de teatrillo de Arniches pudieran llamar la atención de tantos millones de espectadores diarios. Me alegró más que Antena3 ofreciera tanta pasta a actores de toda la vida que siempre vivieron en el vértigo económico, estando a la altura de las mejores estrellas cinematográficas. Aunque el tiro les salió por la culata a los jefes de esta cadena y los actores han regresado a los tiras y aflojas de “Escenas”.
El mayor referente de esta producción lo encontraríamos en la maravillosa “Los Ropper”. Nacida a raíz del triunfo de los personajes de la británica “Un hombre en casa”, los vecinos (y caseros), George y Mildred, se lanzaban todo tipo de perlas verbales para demostrar que el peor estado vital es el casadero. Finalizando los 70, TVE emitía con gran calado popular esta comedia que llegó a adaptarse en Estados Unidos con igual repercusión. Incluso la pública haría una versión llamada “Diálogos de matrimonio” poco después. Los disparos de ingenio bajo la excusa de la convivencia transmitían el ardor temperamental de enfrentados caracteres y un poso de cariño bien oculto. El que ya no queda en ese desierto humorístico de “Escenas de matrimonio”.
7
Ene

Pocos programas han resistido el paso del tiempo como “Gente”, el informativo diario de las 20h en TVE1. Nacido hace 15 años, ni recuerdo la cantidad de veces que se ha informado del cese temporal de la convivencia con la cadena pública, pero siempre sobrevive. Ha muerto antes la publicidad que “Gente” y usted y yo no veremos su final, si acaso que los reporteros anuncien el nuestro. Ha vivido mil y una remodelaciones. Con presentadoras a tutiplén que incluso han ascendido laboralmente. Es el caso de Pepa Bueno, ahora presentadora del Telediario que va después del programa por el que dio la cara durante centenares de jornadas.
Salir en “Gente” es sinónimo de peculiaridad. Bien sea en la parte de sucesos como en la de corazón. Se distingue como noticiario de desgracias a modo de coleccionable. Por malo que sea lo que nos cuenten, lo siguiente es peor. Si usted es anónimo y sale en el mencionado espacio, estará seguro de llevar una vida de pena. Le habrán atracado, un perro le habrá mordido una oreja (con suerte, las dos), su vecina destacará por disfrutar de rica basura o tendrá el honor de haber rescatado de un huerto la más lustrosa berenjena española. En los últimos tiempos ha mejorado el decorado, la conductora tiene más soltura pero el orden de las noticias es incierto. Igual la tragedia familiar que la cornada del tonto del pueblo o las quejas porque Paquirrín esté en libertad.
A finales de los 70, TVE tenía en sus listas otro “Gente”. Se emitía al mediodía y con una Isabel Tenaille bellísima entrevistando a los personajes de actualidad desde una silla de mimbre estilo “Emmanuelle”. Con el paso del tiempo, se hizo cargo de la presentación, Mari Cruz Soriano y Javier Vázquez. La vuelta de tuerca fue rotunda, pasando a llamarse “Gente hoy”. Con el toque retro de la época y tratando temas que hoy no interesarían ni al público de Carmen Sevilla. Pues “Gente” es, hoy, el imperecedero de la lista habitual de cancelaciones en cada nueva etapa de la historia de TVE. Estoy seguro que cuando no exista más que TDT, cada día saldrá al aire, en analógico “Gente”. Como “delicatessen” de uso exclusivo.
2
Ene

TVE ha iniciado una nueva etapa, sin cortes para publicidad. Se acabó lo de estar durante minutos y minutos escuchando sin parar nombres de empresas y slogans comerciales a los que apenas hacíamos caso. Emotivos los últimos anuncios de la historia de TVE. Especialmente el que hacía un recorrido superficial por algunos de los más recordados de la historia compartida con la tele. En nuestra memoria se quedarán muchos, desde Mimosín a Coca Cola, de la perrita Pippin (que nos enseñaba a usar correctamente el medio catódico) al de los Donuts, pasando por los pezqueñines, el “busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo”, la aceituna rellena de rica anchoa o el negrito del Cola Cao. Pero aunque de la sensación, no se ha acabado la publicidad.
Y es que aunque la pública deje de emitirlos, vamos a seguir escuchando y viendo miles de anuncios a través del resto de cadenas. Que tampoco es para tanto. Si acaso, hay que ser justos, nunca debieron emitirse tantísimos spots entre los programas. Sirven para distraer la atención, para meternos en la cabeza la elección de una marca u otra, a golpe de talonario y con repetitivas cantinelas sin cesar. Muchos anuncios han sido maravillas creativas y mini películas dignas de pasar a la historia. Pero muchísimos otros sólo han sido estrategias comerciales interrumpiendo el desarrollo de un argumento. Como si mientras leemos un libro nos detuvieran en los mejores momentos para darnos a conocer que hay otros libros mejores, que visitemos Andorra o que compremos una lámpara de pie en oferta.
Y puestos en lo peor, con la crisis, ya ni los clásicos se han esforzado en mantener su línea. Parece increíble que una marca del prestigio de Freixenet haya decaído tanto en su mensaje navideño. No creo que haya tan poca recaudación en sus arcas como para repetir el del año pasado, ya aburrido en sí, con un postizo final. Cuando era pequeño, una de las mayores ilusiones navideñas era disfrutar de grandes estrellas del cine y la tele que prestaban su imagen al cava. Don Johnson, Liza Minelli, Raquel Welch, Kim Bassinger o Shirley MacLaine, eso es glamour. Lo de ahora es tirar la toalla. No echaré de menos la publi en TVE pero sí el disfrutar de las cortinillas de la cadena que les daban paso. Seguirán presentes, pero menos. Servían de teloneras, de paréntesis del show. Tan poperas en los 80. ¡Abajo el telón!.