June 25, 2009

Por fin llegó la piscina

papa.jpgLlegó la temporada de piscina. Ya teníamos todos un poco de ganas de coger los fines de semana la bolsa con las toallas y las cremas y dedicarnos a la vida contemplativa, a escuchar música, a nadar un poco y esas cosas que se suelen hacer….quiero decir que solía hacer en la piscina.

Ahora el cuento ha cambiado. Hasta este verano no me he dado cuenta realmente de lo que se mueve la condenada de Pichín. Fue llegar el primer día a la ‘pisci’ y parecía que le había dado algo. Salió corriendo como una loca en dirección al agua, sin manguitos ni nada, y tuvimos que perseguirla hasta el borde del agua a la que casi estuvo a punto de tirarse.

Como ya conté hace unos meses, el tema de aprender a nadar nos salió rana y la pequeñaja todavía no sabe lo que es flotar sola. Pero parece que ahora se le han olvidado todos sus temores y se zambulle como un pato en el agua. Cada dos por tres salta de la toalla y tira de alguien para que se bañe con ella. Una vez en el agua, y ya con los manguitos de Disney puestos en sus minibrazos que le dan un cierto aspecto a muñeco de Michelín en miniatura, aguanta en el agua hasta que sus labios se tornan de un color azul negruzco. Ese es el momento en el que su madre o alguien medianamente responsable le dice que ya está bien y la obliga a salir del agua.

Y así nos hemos tirado los últimos dos fines de semana. Descansando poco y con los ojos puestos en la pequeña para que no se despiste y no tengamos una desgracia. Yo antes, estar tirado en la toalla horas y horas tampoco es que lo aguatara mucho, pero la verdad es que en lo poco que llevamos de verano lo estoy echando mucho de menos.

Ah, y de cómo hemos pasado de ir a la piscina con unas chanclas y una toalla al cuello a llevar caarrito, silla, bolsa de la comida, bolsa de la niña, ropa de cambio, …… ni hablamos. En cuanto me ponga un poco más morenito me van a empezar a llamar Baltasar, porque vamos cargados como los Reyes Magos camino del portal de Belén.

3 Comentarios

  • 1. Carmen  |  June 26, 2009 at 20:43

    Qué exagerado, tampoco es para tanto. Además, verlos disfrutar en el agua no tiene precio.

  • 2. Silvia  |  July 1, 2009 at 16:53

    Mira que os gusta quejaros a los hombres por las bolsas, ya sea para ir a la piscina, la playa o de vacaciones!! ;O)

  • 3. Agustín  |  July 6, 2009 at 17:01

    Claro, claro Silvia….como vosotras no cargais. Jejeje
    Realmente no pasa nada, pero hay veces que llevamos cosas por llevar. Precisamente este domingo me he enteradao que el próximo fin de semana hay que sumar a esta montaña de cosas una preciosa casita rosa de estas que se montan solas. Lo que no está muy claro es cómo se desmonta, pero bueno, habrá que resignarse.

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