August 17, 2010

El país de Las Negras

Gracias a Dios, y al que nos paga la nómina, hemos podidos estar 15 días de vacaciones en la playita.

Primero hemos ido a  “un sitio muy feo, no vayáis” que diría mi suegro con la intención de que aquello no se le llene de gente el próximo año, así que permitidme que no os diga el nombre del pueblo. Luego hemos pasado una semana genial en Las Negras (Cabo de Gata, Almería), un sitio pequeño y con una mezcolanza de gente que nos ha gustado muchísimo.

piratasEra la primera vez que iba a esta zona de España y me ha encantado, sobre todo por la geografía de su costa y por la luz. Imagino que aquellos que hayan estado saben perfectamente de qué hablo.

Pues bien, si Pichín ya tenía lío con los países, este viaje ha sido el remate. La pobre ya no sabía si estaba en España; si Madrid  es un país; si Las Negras es África o si África es dónde vive Shakira

Lo que tenía claro mi niña es que se lo estaba pasando de miedo fantaseando con la Ruta de los Piratas, viendo peces minúsculos en la piscina natural que se forma en la playa de Las Negras y nadando con su amigo Elvis en la playa de Agua Amarga.

“Papá, ¿cuándo vamos a volver al país de Las Negras?”, me decía el otro día, ya de regreso en Madrid.

¡Lástima de Euromillones!

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July 13, 2010

Mi campeona del mundo

Todavía estoy sobrepasado por la alegría de haber ganado la Copa del Mundo de Fútbol, por lo orgulloso que me han hecho sentir los jugadores de la selección española y por el recibimiento que le ha dado el país a estos campeones….y que leñes, por el beso que le dio Casilla a Sara Carbonero.

Pichín lo ha disfrutado como la que más, pintándose la cara, animando al grito de “España, España!” y, sobre todo, llorando del susto por los gritos que pegábamos en casa cada vez que España marcaba un gol. Mira que se lo hemos explicado varias veces -grito casi igual cuando marca el Real Madrid- pero no lo asimila. Antes de empezar el partido de semifinal contra Alemania me decía con su vocecita: “Sin gritar Papá, sin gritar eh”.

El problema de todo esta euforia, por buscarl algún pero, es que los niños como Pichín, y algunos más mayores, están creciendo con las victorias y las grandes gestas deportivas españolas: Nadal, Gasol, la selección nacional de baloncesto, Alonso…y ahora el fútbol con la Eurocopa y el Mundial.

Yo todavía recuerdo los tours de Miguel Indurain o la victoria de Arantxa Sánchez-Vicario en Roland Garros ante la alemana Steffi Graff. Salvo aquello, los éxitos españoles han ido llegado con cuentagotas y quizás por eso nuestra generación, la del Naranjito y Mazinger Z, lo está disfrutando ahora tanto.

Pero nuestros hijos van a empezar de arriba a abajo. Por eso, y porque seguro que llegarán épocas peores deportivamente hablando, hay que prepararles.

De momento vamos a seguir celebrándolo un poquito más. Ayer Vicente del Bosque lo decía sobre el escenario situado sobre el Puente del Rey en Madrid, “podemos sentirnos orgullosos de cómo los jugadores han ganado este Mundial”. También de los valores de trabajo, humildad, esfuerzo, compañerismo y amistad que la selección ha proyectado y que yo quiero para mis hijos.

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June 17, 2010

El sábado vamos a la ‘pisci’

Por fin, el calorcito parece que ha llegado para quedarse después de un inverno crudo y una primavera pasada por agua y más fría de lo normal.  Seguramente habrá una estadística por ahí que rebata la sensación térmica que he tenido estos últimos meses, pero tengo que confesar que he pasado muuuuuuuucho frío.

Pues eso, que este fin de semana abren la piscina a la que habitualmente vamos con Pichín en verano…verano, qué gran palabra.

A la pequeña le llega el momento de pasar el Rubicón, tendrá que sacar a relucir todo lo que ha aprendido este invierno en la piscina cubierta.  Las enseñanzas que Mamen, su profesora de natación, le ha ido transmitiendo una hora cada jueves del año. Su madre, su abuela y yo mismo esperamos que sean suficientes para que la niña no se nos ahogue. Primero por la salud de la niña, evidentemente, pero también por la salud de nuestros nervios.

La verdad es que el año pasado ya estaba muy suelta en el agua e intentaba nadar sola, incluso  buceaba durante unos cuantos metros desde el bordillo hasta mis manos. Por eso tengo ganas de ver cómo ha progresado.  Ella está muy segura y nos dice que ya sabe nadar sin churro, sin manguitos, y que baja hasta el fondo buceando para tocar el suelo.

Lo veremos y lo disfrutaremos.

Y vosotros ¿habéis apuntado a vuestros enanos a clases de natación?

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May 10, 2010

Toca la bici

bicicleta-ninosSe acerca el cuarto cumpleaños de Pichín, que a este paso vamos a tener que llamar ‘Pichona’ porque se está poniendo tremenda…de guapa, claro.

De regalo ha pedido una bicicleta rosa. Y sí, con cestito incorporado. Ya sabéis que tiene las cosas muy claras en este sentido. Lo que sucede es que a la pobre todavía no se le da muy bien eso de dar pedales.

Por la experiencia que hemos tenido en el parque hasta ahora, le cuesta mucho hacer el juego de piernas. Eso sí, aunque no sea una Indurain en potencia no pierde la ocasión de subirse a la bicicleta de algún chaval al que con una sonrisa y sus armas de “mujer” ha convencido para que se la deje un rato a cambio de un columpio. Una vez conseguido el trueque, ella se sube y a dar patadas a los pedales.

La mayoría de las veces hay que darle un pequeño empujoncito, y últimamente parece que le va cogiendo el aire. Está claro que lo que necesita no es más que un poco de práctica porque ganas le pone un rato.

El día 22 (día de su cumple) veremos cómo se adapta a su nuevo vehículo, pero parece que vamos a necesitar varias sesiones de entrenamiento hasta que le coja el truco. Eso sí, yo la ayudaré encantado. Si hay algo que recuerdo con mucho cariño es cómo aprendí a montar en bicicleta con mi padre en El Retiro de Madrid en una BH azul y blanca (mi hermano tenía una Orbea roja).

Tampoco se me ha olvidado el primer ‘piñazo’ serio que me di en Miraflores de la Sierra y del que guardo una pequeña cicatriz en la base del cuello.  Aunque el casco rosa viene de serie con la bici, también tendremos que prepararla para su primer golpe.

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February 17, 2010

Todas las mañanas un disgusto

Cada mañana, a las 7 en punto, tengo que enfrentarme a una dura prueba para mi paciencia: levantar a Pichín de la cama. Me pongo a escribir esto porque reconozco que en ocasiones me hace perder los nervios y me saca de mis casillas.

La enana es un amor de niña, pero tienen un defecto, le cuesta levantarse de la cama un mundo. Ya lo hemos intentado todo. Desde acostarla antes hasta utilizar mil y una triquiñuelas para que abra los ojos, pero no hay manera.

ninos-dormilonesEs dormilona, que le vamos a hacer, desisto. Cada día voy a su cuarto, la intento despertar suavemente, con mimos, luego llamándola más fuerte; lo he intentado con agua, sentándola en el baño para que haga pis, trasladándola a nuestra cama, y no hay manera.

Además, como me imagino que sucede en cualquier otro hogar, el tiempo suele ir ajustado a esas horas del día. Nosotros tenemos que funcionar como un reloj para luego no tener problemas en los traslados al colegio o a los respectivos trabajos. Ya sabeis, vivimos en Madrid, y moverse en esta ciudad es una pesadilla.

Pues Pichín no ayuda nada. Empezamos suavemente la mañana, pero no falla, acabamos todos los días en la puerta de casa y camino del garaje con el “vamos, vamos, que llegamos tarde” en la boca o con el ese socorrido “hija, que te enrollas mucho”. Además, esto hace que más de un día hayamos acabado sentados en el coche de mal rollo.

Evidentemente no es la mejor manera de comenzar el día, así que ahora estamos intentando suavizar el proceso de levantar a la niña ofreciéndola un estímulo a cambio. Y como se trata de Pichín, nuestra Pichín, la más presumida de todo el parque,  no podía ser otro que ofrecerle que su madre le de un poco de colorete en la cara o un brillo de labios (como os imagináis no nos hace ninguna gracia que le guste el tema maquillajes, pero mi mujer es una experta en hacer que la maquilla y ella se va tan feliz).

Es dormilona y eso no lo vamos a cambiar, pero por lo menos este paripé nos lo hará más llevadero. Y vosotros ¿tenéis problemas por las mañanas o vuestros hijos se levantan de un salto de la cama y sin rechistar?

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December 29, 2009

Acertar con los regalos de Navidad

No hay duda. Mi mujer me ha dado una lección estas Navidades. Por mucho que lo intente, por mucho que quiera…una mujer siempre será una mujer, y por eso no hay nadie mejor que una  mujer para comprarle algo a otra.

El regalo del día de Navidad para Pichín no ha sido el set de maquillaje, ni los Cuentos de Caillou, ni un perrito al que no le falta detalle para parecer real. Tampoco creo que vaya a ser el patinete que la espera encerrado en un armario de casa a que lleguen Los Reyes Magos y que yo me empeñé en comprar.

bailarinas_plata_hm_ninaEl regalo de las Navidades -puede que estemos ante el regalo del Siglo- son una bailarinas plateadas con lazo y lentejuelas que un día mi mujer vio en H&M y que no dudó ni un segundo en comprar. Las mismas bailarinas que yo casi olvido en un cajón por la prisas de última hora antes de que llegara el Christkind a casa, el Niño Jesús que según la tradición germana trae los regalos el día de Nochebuena.

Cuando la pequeñaja abrió la caja se le iluminó la carita y dejó de hacerle caso a lo que tenía alrededor. Se las puso de inmediato y, aunque quedaban un par de paquetes por abrir, continuaba mirándolas de de soslayo a medida que terminaba de desenvolver los otros regalos.

Desde entonces por su cabeza no pasa la posibilidad de quitarse las bailarinas ni para ir a pisar charcos al parque.  En realidad, y aunque me duela, tengo que reconocer que no supe valorarlas en su justa medidad como regalo para Pichín.

Cosas de la vida. En determinadas materias no cabe duda de que una Madre es una Madre y que aunque Padre no hay más que uno, no siempre tiene la razón.

Feliz Año a tod@s!

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October 29, 2009

Al agua patos (II)

Comentaba en un post ya muy lejano que habíamos intentado llevar a Pichín a la piscina para que aprendiera a nadar y que había sido imposible. El shock fue tan fuerte que la  ‘piscina azul’,  como ella la llamaba, estaba entre los peores recuerdos de la pasada primavera de nuestra pequeña.

Pues bien, tras el fogueo en el agua con manguitos del verano, la playa con los primos, queríamos volver a intentarlo porque estaba claro que a ella el agua le encantaba y miedo no tenía ninguno. La idea era ir con ella otra vez al mismo sitio, un día del fin de semana para que se sintiera arropa por los suyos ( su madre y yo),  pero aún así llevaba dos meses resistiéndose.

Cuál ha sido mi sorpresa cuando me entero de que los jueves el colegio organiza una actividad de natación, y que Pichín se queda llorando como una magdalena porque quiere ir con sus compañeros a la piscina. Ni cortos ni perezosos, pero con mucho miedo por si la cosa volvía a salir mal, la hemos apuntado y la verdad es que la experiencia va muy bien de momento.

Parece que el hecho de sentirse arropada por sus compañeros la ha dado fuerzas para afrontar la natación, que, todo sea dicho, no es que sea picar en una mina. No obstante mi mujer y yo todavía nos quedamos un poco sobrecogidos los jueves porque la niña vaya ’sola’ a la piscina. Lo de sola lo entrecomillo porque realmente la llevan en autobús para el desplazamiento de 300 metros que hay entre la piscina y el colegio, la acompañan cuatro profesoras, 11 niños y cuatro monitores de natación que la enseñan  y vigilan durante la hora de clase. En fin, neuras de padres.

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September 21, 2009

Una mala racha

La pobre Pichín no está pasando una buena racha. A la pobrecilla se le está juntando todo, como se dice vulgarmente. La hemos quitado -por fin- el chupete y su pañito de dormir, un par de amigos del parque no bajan a jugar tanto como antes por motivos varios y, encima, ha empezado el ‘cole’ de mayores… vamos que su vida está hecha un lío en estos momentos.

pichin_depreYa he comentado en alguna ocasión el tema del colegio. Solicitamos el colegio público que nos pilla a menos de 200 metros de casa, no entramos, nos pusieron en lista de espera y al final escolarizaron a la niña en uno que todavía no existe (no están ni los cimientos), para lo que Pichín tenía que pasarse el año de manera provisional en el colegio que habíamos solicitado en unas aulas provisionales… Un follón. Por eso mi mujer y yo decidimos que lo mejor era dejarla  en la escuela infantil privada a la que iba y que tienen clases hasta los seis años.

Hablar de la nefasta gestión que ha hecho la Comunidad Autónoma de Madrid con la escolarización en el barrio del Planetario de Madrid llevaría mucho tiempo, pero valga resumirlo con un simple calificativo: penoso. Pero lo peor no es eso, es que cuando hablas con tus amigos o comocidos con hijos en edad escolar, vivan en el barrio donde vivan… ¡les pasa o ha pasado lo mismo!  ¿Cómo puede haber tan pocas plazas de colegio para los niños de 3 años sobre todo en zonas nuevas?

Pues bien a todos estos líos colegiales, de los que hemos intentado que mi hija se enterara lo  menos posible, hay que unirle que más de la mitad de los niños que iban con ella a clase en la guardería ya no están porque o bien han conseguido plaza en el cole público o concertado de turno o sus padres tienen posibles para pagar uno privado. Para más INRI, uno de los que falta es un tal Sergio. Un chaval rubiales y con las orejas asoplilladas por el que al parecer mi hija bebía los vientos porque ya son más de dos y de tres las veces que de repente le recuerda medio en suspiros.

A mí, la verdad, es que se me parte el alma, pero claro, así de dura es la vida. Si esto es así con tres años, no quiero ni pensar lo que va a ser cuando tenga catorce. En fin, las malas rachas pasan rápido.

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August 21, 2009

Ciao!

Ciao no es una despedida del blog, aunque entra dentro de las posibilidades que los amigos de Crecer acaben despidiéndome por lo poco que escribo. Es la última moda de Pichín, despedirse a lo italiano.

No sabemos de dónde lo ha sacado, pero cada vez que se despide de alguien estas últimas semanas le dedica un espectacular “¡Ciaaao!” Alargando las ‘aes’ como si fuera Sofía Loren. Me encanta.

sofia_loren.jpgHasta ahora he preferido no enumerar las cosas que me fascinan de mi hija y del resto de los niños a los tres años para no aburrir al personal.  Pero una de las principales es su capacidad para absorber toda la información que le rodea. Valga como ejemplo este post o cualquiera de los casos que seguro habéis tenido con vuestros retoños. Pero lo que más gracia me hace es como esa información sale de ellos después distorsionada y adaptada a su mundo. Si lo recordáis, a mí me parecía memorable el concurso de televisión de los ‘Gallifantes’ que es el mejor ejemplo de lo que trato de contar.

Pues bien, el otro día se acerca Pichín y me suelta:

- “Papá, a Joselito le han hecho mucha pupa. Unos hombre malos le cogieron y le hicieron daño y claro, luego se murió con heridas con sangre y mucho dolor”.

Yo me quedé preocupado por lo que hubiera podido ver mi hija. Después de preguntar un poco y pensar que la niña había visto un telediario o uno de los ‘agradables’ magazines que nos dedica la TV por las tardes, descubrimos que en el bautizo de su prima, a la pequeña la había secuestrado su abuela “la pseudo-beata” y le había puesto la cabeza como un bombo con sus historias para no dormir sobre la Biblia. Resulta que Joselito era Jesusito, que Jesusito era Jesucristo, y  los señores malos eran los romanos.

En casa somos católicos pero más bien poco practicantes, y la verdad, nos hubiera gustado que nuestra hija se hubiera enterado de la historia de la Iglesia de otra manera y cuando fuese algo más consciente. En fin, corrimos un tupido velo y a esperar a cuándo Pichín vuelva a acordarse de la historia y que Dios nos pille confesados cuando le dé por preguntarme por algún misterio de la Santísima Trinidad. Ciao.

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August 6, 2009

Los niños de agosto

Se acabaron nuestras merecidas vacaciones. Hemos vuelto a Madrid después de días de playa, cine de verano y heladitos en el paseo marítimo. Prefiero no entrar en detalles para no deprimirme más. La vuelta al trabajo está cada vez más cercana y hay que ir mentalizándose.

Aunque para ser sinceros el regreso a la gran ciudad no es tan traumático si se hace en agosto. Por eso soy de los que siempre se pide el mes de julio en el trabajo. Mis compañeros me preguntan por qué lo hago, pero prefiero no decirles el verdadero motivo.

pichin.jpgY es que para mí, Madrid, en pleno estío, es una gozada: se puede circular con el coche sin problemas ni atascos, comprar con tranquilidad y visitar lugares que durante el resto del año están imposibles porque están atestados de gente. Bueno, históricamente se podía, porque los excelentísimos alcaldes de Madrid nos lo llevan poniendo difícil desde la época de Álvarez del Manzano que puso de moda hacer agujeros y obras en casi todas las calles de la ciudad, y este año no es una excepción.

A lo que iba… que Madrid en agosto es una gozada para los padres, pero desde que Pichín está con nosotros, estoy descubriendo que los niños no lo pasan tan bien ni disfrutan de esta situación.

Al calor que te obliga a ir buscando cada esquina con una sombra, hay que unirle que los niños de la ciudad se han marchado de vacaciones. El parque normalemente atestado de pequeñas fieras en el que casi hay que pedir la vez para tirarse del tobogán, ahora parece un solar. Ante esta situación es una pena ver cómo Pichín se acerca cada día oteando y con cierta expectación a ver si hay niños conocidos jugando esa tarde. En épocas de cole, sale disparada toda contenta cien metros antes de llegar a los columpios  y ahora se acerca hasta allí cabizbaja  y con cierto aire de resignación.

Pichín se tiene que conformar con lo que hay debido a la escasa y “movida” afluencia infantil. Es decir, cada día hay, como quien dice, un nuevo compañero de juegos porque o los que quedan se marchan de vacaciones, o los que llegan están tan desubicados como ella.

Así que los pocos padres que quedamos en la ciudad deambulamos de parque en parque buscando compañía para sus aburridos hijos y una buena sombra donde soportar los ratos que pasamos intentando hacer más llevadera esta soledad.

Estos días me están sirviendo para confirmar la capacidad de socialización que tienen los enanos y en cómo el niño al que acaban de conocer, parece que ha sido su compañero de juegos de toda la vida.

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