RESTAURANTE BAR TOMATE
El grupo Tragaluz acaba de aterrizar en Madrid.
Si en Barcelona la empresa debe su fama al hotel Omm y restaurantes como La Xina, Komomoto o Agua, en nuestra ciudad ha querido darse a conocer bajo el nombre de Bar Tomate.
Buen comienzo. Nos encanta el tomate y el pan tumaca.
En un barrio ajeno al estrés de la esquina (junto al Paseo de la Castellana, en Fernando el Santo, 26.), este local convence ya desde la calle con una hilera de grandes balcones que permite husmear la atmósfera interior, obra de la decoradora Sandra Tarruella.
Sus techos altos cubiertos con malla metálica -originarios del edificio– y sus librerías industriales arropan una abierta lista de mesas y sillas de aquí o de allá que, juntas, interpretan un aire vintage enternecedor.
La cocina abierta al público cuenta con chimenea propia para preparar algunos platos como sus pizzas de pasta fina o el carpaccio de carne caliente. Y en la zona de fumadores, las mesas corridas extralargas, de madera tosca, nos seducen para comer junto a desconocidos, una simpática costumbre europea que, por fin, empieza a hacerse realidad en Madrid.
Lo mejor: abren a todas horas y los fines de semana, hasta las tres de la madrugada.
Yo hoy lo he probado por primera vez y me quedo con los tomates agridulces para entrar; los tartar de atún y el solomillo de ternera con helado de wassabi para rematar.
Precios: 8 euros entrantes; platos principales, entre 10-18 euros.
Tienen carta de vinos.
Fernando El Santo, 26. Tel.: 917 023 870.
Gema Marcos
