RUMBO AL SUR
Recién llegada de una escapada a Cádiz me pongo a escribir este post. No estoy muy segura de por dónde empezar, con el cuerpo y el alma pensando aún en las tortillitas de camarones, el mar –pues no, aquí en Madrid NO hay playa– y una ciudad encantadora llena de referencias históricas. ¿Sabías que en el siglo XVIII era casi el ombligo del mundo? Pues sí. Y eso se nota.
Nos hospedamos en el hotel Barceló Cádiz, comprobando que esta cadena sigue sin descuidar un ápice tanto la estética como la ética, con un servicio impecable. Disfrutamos de las cenas en su restaurante Costa de la Luz, donde probamos las ortiguillas, una delicia gaditana que no debes perderte si pasas por allí.

Y recibí una maravillosa lección de historia, no en vano están ya manos a la obra para celebrar por todo lo alto el bicentenario de La Pepa, la Constitución que en el 2012 cumplirá doscientos años.
No esperes a entonces para visitar Cádiz. Merece la pena.

Mª Jesús Revilla