HISTORIAS JUNTO AL DUOMO
Volví a Milán por trabajo, una vez más… Nunca me canso de decir que sus calles me hacen sentir bien, como en casa. Y siempre retorno al aeropuerto de Malpensa diciendo que repetiré… Será la madonnisima de oro sobre el Duomo, a la que siempre dedico una oración que me enseñó mi madre, o quizás el estilazo que se respira en sus calles… Seguramente es algo personal. Me ha robado un trocito del corazón, como diría un amigo.
En esta ocasión, fue Philips el encargado de llevarnos a un grupo de prensa para explicarnos su presencia en Euroluce 2009.
Por un lado, nos enseñaron sus proyectos y prototipos de iluminación con LED y OLED, sistemas eco bajo diseños ultracontemporáneos. Lo más de la temporada.
Por otro, nos informaron sobre su apuesta firme de convertirse en líderes de la iluminación. Su nueva seña de identidad: la marca Lirio by Philips. Las novedades presentadas subrayaban ya el papel de vanguardia que esta firma está jugando en el mercado doméstico.

Sobre la Feria del Mueble de Milán celebrada esa semana ¿cómo resumir en cuatro líneas? Diseño a borbotones, gurús de las tendencias, periodistas, curiosos, espectáculo y miles de colores primarios que se llevarán este año: rojo, naranja, verde… Estilismo y más glamour por pasillos, jardines, ascensores y cafeterías.
En Vía Tortona, dentro de la ciudad y lejos ya de los pabellones, la fiesta del diseño continuaba. Por allí se paseaban creadores con caras conocidas entre muchos tacones altos (incluyendo los míos, claro) y se regaban las charlas con champagne Clicquot.
Bueno, aunque yo pude disfrutarlo tan solo unas horas, tuve la suerte de ver a Tom Dixon presentando en Supèrstudio Piu sus novedades. ¡Qué ilusión! Ya ves, a unas les gustaría toparse un día con Hugh Jackman y otras, como yo, nos conformamos, y nos ponemos tontísimas, viendo al diseñador más revolucionario del estilo british, con su americana berenjena sobre una impecable camisa blanca. Sus nuevas piezas hacen frente a la crisis con materiales longevos y muy resistentes como la piedra y el cristal.
Para terminar, anotad en la agenda mi nuevo descubrimiento para cenar. Restaurante Victoria, cerca de la Escala (Via Clerici, 1), con una decoración tan coqueta y romántica como acogedora. El ambiente, muy italiano, a la luz de las velas. Recomendación: el steak tartar sobre crema de queso y cualquiera de sus pizzas.
Gema Marcos Lamigueiro
1 comentario Deja tu comentario
1. Ross | Abril 30, 2009 at 12:30
Yo os recomiendo Via Breda, detrás de la Escala… Para restaurantes o copas por la noche. En una calle parelala, hay una pescadería donde te ponen sushi por la noche, genial.
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