Navidad, de nuevo
Yo no quiero ser aguafiestas, ahora que ya han encendido el alumbrado navideño en toda España, pero de todos es sabido que las personas se dividen en dos grades grupos: las que adoran la Navidad y las que la destestan. Yo, aún a riesgo de parecer políticamente incorrecta, he de decir que la aborrezco. No puedo soportar el atasco diario durante todo el mes de diciembre, la tristeza al recordar a los que faltan, la voracidad consumista que nos invade, ni la avaricia que nos corroe. Por no decir que me irrita la típica frasecilla: “pues yo ya compré todos los regalos en las rebajas de verano, para quitármelos de encima…” Pero bueno, ¡menudo espíritu navideño! Luego se sorprenden cuando les regalan un cargador para las pilas… Además, como no comparto la imposición de costumbres ajenas por el mero hecho de consumir, soy de las que no regalo nada a nadie (tampoco me regalan nada a mí). Yo espero a que el 5 de enero lleguen los Reyes Magos, que en mi casa sólo traen regalos a los niños, como en mi infancia. Ya véis cómo están las cosas, la irónica Dora, la conciliadora, a la que todo le va bien se convierte en una refunfuñona cuando la Navidad anda por medio. Por supuesto, respeto a todos aquellos que se pirran por estas fiestas y, ante sus efusivas manifestaciones de adhesión a ellas, me retiro discretamente y doy la callada por respuesta. Pero a vosotr@s no os voy a mentir… Yo creo, eso es muy cierto, que la Navidad es para los niños, para las caritas de felicidad ante los adornos de las calles, para la inocencia de las cartas a Sus Majestades garabateadas con letras irregulares, para las obras de teatro del colegio… Pienso que, una vez superada esta tierna época de nuestra vida, los buenos propósitos, las reuniones familiares y los regalos no son cosa de unos días al año. Si quieres ser buena persona, ayuda cada día al anciano del quinto, cede el paso en la M-30 y pasa más tiempo con tus hijos. Por ellos, porque jamás les robaría la aunténtica Navidad, merece la pena hacer un número tan bonito como el que están preparando en la redacción de Micasa; con ideas para hacer regalos (muy decorativos), con propuestas para decorar las casa con los peques y con recetas muy ricas que nos harán ponernos a dieta en enero. Si eres un@ de es@s afortunad@s que aún disfruta en estos días que se avecinan… ¡Feliz Navidad! Y si piensas como yo, ánimo, todo pasa. De una u otra forma, no dejes de escribirme para contármelo.
Paz para tod@s durante todo el año y en todas las circunstancias.
