La habitación de una princesa
¿Cómo será el dormitorio de una princesa? ¿Tendrá una cama enorme con dosel y cortinas de tul? ¿Será cómo el que imaginan las niñas cuando juegan con sus muñecas y simulan servir el té a sus invitados? ¿Será amplio, luminoso, con ventanales con vistas a un hermoso jardín con cierto halo de misterio? Sea como sea, los príncipes (los de aquí, los de Asturias) ya son veteranos en eso de montar dormitorios infantiles; no en vano ya tienen una princesita de cabellos rubios y ojos azules a la que leer cuentos de hadas por la noche, mientras ella se acurruca bajo las sábanas de su real camita… ¿nido? Porque, quién nos dice a nosotros que Leonor no tendrá que achucharse un poquito y hacerle un hueco a su nueva hermanita. ¡Qué ilusión, seas princesa o no, montar el cuarto de tu futuro bebé! Elegir con mimo cada detalle, buscar los muebles más coquetones, encargar las telas y los coordinados de osos, patitos, conejos, cochecitos… Además, ahora es mucho más sencillo. Mejor que hace años porque, indudablemente, hay más donde elegir y, como las mamás y los papás tienen gustos muy dispares, hay oferta decorativa para vestir el cuarto de rosa o azul hasta la lámpara o, para los más hippies, hay muebles muy divertidos, de apellido sueco, que son un juguete en sí mismos. Sean cuáles sean tus preferencias, seguro que, si estás leyendo estas páginas y esperas la llegada de tu bebé, ya habrás pensado una y mil veces cómo quieres decorar su cuarto. Incluso aunque tenga que compartirlo con un hermanito, siempre hay un huequito especial para cada vástago, un rinconcito en casa que es un océano en el corazón. En fin, no nos pongamos sentimentales y vamos a lo real, a la realeza, vaya. Porque veía estos días atrás en la tele tanto ir y venir de visitas a la clínica, de regalos y de primitos, y me imaginaba ya el cuarto de la infanta Sofía, con su tocador en miniatura y su cepillo de plata, con su espejito espejito, con sus zapatitos de cristal, con su dosel y sus edredones de raso… Y me di cuenta de que, seguro, sus papás, tan listos como parecen, le habrán preparado un mundo a su medida, cómodo y funcional, precioso, sí, pero adecuado a su edad y a sus necesidades. Vamos, igualito que harían todos los papás del mundo y, creedme, son muchos los interesados en la decoración del cuarto de sus pequeños, o eso les parece a los que hacen esta revista. Muestra de ello es el enorme éxito que tiene el Extra Los Niños de Micasa, y la insistencia con la que llamáis a la redacción para saber cuándo sale a la venta. Bueno pues, ahí lo tenéis, con una princesita en la portada. Esta se llama Claudia, ni Sofía ni Leonor… Pero ¡qué alguien se atreva a decirle a sus papás que ella no es una auténtica princesa!
