Adelante, pasa sin llamar
Ya cuando empecé a leer revistas de decoración, hace más de 15 años, yo era una moderna. Porque haberlas habíalas, aunque más bien pocas y de mucho nivel -con casas que eran mansiones o apartamentos chic de decoración ecléctica en ciudades europeas, tipo Londres o París-, o ediciones extranjeras -toda una hazaña conseguirlas en el quiosco de la esquina-. Pero yo, interesada en este mundo del interiorismo, tan ajeno a mi entorno natural (soy una chica de barrio) devoraba todo lo relacionado con el tema fuera bueno, malo o regular. Y un buen día hizo su debut una revista diferente, con ganas de hacerse un hueco entre las lujosas cabeceras, con vocación de descubrir nuevas tendencias, propuestas originales de color, diseños a precios asequibles, con ideas que se podían poner en práctica… En resumen, con los pies en el suelo y los metros escasos. Ahora esa revista, que ya ha cumplido 12 añitos en el quiosco, nos vuelve a sorprender con su página web y, como ya os he dicho, moderna que es una y conectada a Internet, me he lanzado a sus páginas poseída por un ansia desatada de ver fotos y más fotos de casas, cocinas, baños… Debe ser por eso, y porque no he dejado de mandar mails y llamar a la redacción desde el primer número de micasa, por lo que me han abierto esta ventanita digital, para cartearme con vosotras y convertirme en una especie de enlace entre las lectoras y los que hacen la revista. Ellos, los de la redacción, lo llaman blog, pero para mí que es una especie de diario. Todo un ejercicio de incontinencia verbal por escrito desde el que se puede decir casi todo lo que se te pasa por la cabeza. Y lo que hoy se me pasa es que no sé si esto de las revistas de decoración en Internet va a tener éxito o no. ¿A ti qué te parece? ¿prefieres ver los reportajes tranquilamente una y otra vez desde el sofá de tu casa y cotillear todos los detalles? ¿o te vuelve loca pinchar fotos y abrir más y más menús para descubrir todo un mundo de opciones nuevas? Bueno, ya me dirás; aunque, si estás leyendo estas líneas, has comenzado con buen pie. Ya sabes, nos vemos… en micasa o en la tuya.
