La siempre deseada (y no lograda) conciliación familiar y laboral
El otro día comí con un grupo de antiguos compañeros de trabajo. A muchos de ellos hacía años que no los veía y fue muy agradable comprobar cómo todos estaban felices y bien situados laboralmente hablando.
Me llamó la atención que las mujeres que allí estábamos lo primero que nos preguntamos fue “¿Cómo lo llevas tú?” No hacían falta más palabras porque todas sabíamos que nos referíamos a cómo compatibilizas el trabajo con ser madre. Todas tenemos más de un hijo, incluso alguna de ellas tenían 3!!!!!
La conclusión a la que llegué es que todas estábamos muy bien en nuestros trabajos, pero que terminábamos nuestros días totalmente agotadas, y que éramos conscientes que la vida que llevamos no es completamente plena, porque al final, nos pasamos casi todo el tiempo trabajando y muy pocas horas del día son para nuestros hijos. Esta situación no nos gustaba a ninguna, pero desgraciadamente, todavía es muy complicado conciliar la vida laboral con la personal en España.
Todas estas mujeres, como muchas en nuestro páis, son unas profesionales como la copa de un pino, con puestos de responsabilidad en sus empresas, capaces de resolver cualquier tipo de crisis en sus departamentos y gestionar equipos de la manera más eficaz que yo he visto nunca. Y sin embargo, todas ellas tenían la sensación de no llegar a todo y la terrible asignatura pendiente de no poder estar con sus hijos todo el tiempo que desearían.
A estas alturas de la vida me sigo preguntando por qué es tan complicado que las empresas apuesten por conciliación? ¿No han oído hablar del tele trabajo? Hoy en día hay medios y tecnologías más que suficientes para que una persona no tenga por qué estar 12 horas en una oficina.
Después de aquella comida, confirmé que yo era una privilegiada con un horario más o menos acorde con la vida de mis hijos que me permite estar un par de horas al día dedicada en exclusiva a ellos y una jefa que insiste en que cumpla mi horario precisamente por ellos. ¡Un par de horas de 24 y era la envida de aquellas mujeres!
Ojala llegue el día en el que todas las mujeres o padres trabajadores puedan disfrutar todo el tiempo posible con sus hijos además de tener un trabajo digno y bien remunerado.
¿Y vosotros? ¿Cómo compatibilizáis vuestra vidas profesionales con las laborales?
Os dejo una foto de cómo he aprovechado el último bote de crema protectora de Carlos (por cierto, buenísima y os aseguro que he probado muchas otras antes).
Os juro que no es falta de interés o tacañería, pero es que con las prisas de volver del trabajo para llegar a casa, no me daba cuenta de que tenía que comprar un bote nuevo hasta que lo necesitaba al cambiar el pañal al enano cuando ya era tarde para bajar a la farmacia a por uno nuevo.

Los avances en el tema dormir a Carlos son nulos. De hecho vamos hacia atrás. Como esta semana está malito, con muchos mocos y toses, se despierta mil veces por las noches y claro, no hay quién lo duerma en su cuna, por lo que al final termina haciéndose dueño y señor de nuestra cama.


