Posts en la categoría 'Lo que te has perdido'
August 13, 2009

No es ironía. El pasado martes, Sálvame pon fin entró en contacto con su verdadero potencial al recuperar el mejor vídeo de la historia de Aquí hay tomate, con permiso del ya mítico Poyeya. Aquella travesía del amor que pudo ser filmada por David Lynch en que Marujita Díaz y Parada sacaban su lado gore-exhibicionista mientras comían con la boca llena y manipulaban sus zonas erógenas. Pues bien, en un ejemplo de autoaceptación, el equipo de Sálvame recogió ese impulso y realizó un gancho genial para la gran noticia del día: unas fotos de hace décadas (muchas, muchas) en que la folclórica –que ahora se define como artista infantil y hace el pájaro loco mejor que nadie– tomaba el sol desnuda. Sólo necesitaron un felpudo con el rótulo “La república ¡ndependiente de Marujita” y la canción del anuncio de Ikea, “Donde caben dos, caben tres…” para clavar el gag.

En el pequeño plató del programa caben seis contertulios, un presentador y hasta un señor que trae un atril para las grandes exclusivas. No necesitan nada más. Por eso me preocupa que hayan ampliado tantísimo el horario y también que estén construyendo una nueva pista central. Este circo es de caravana oxidada, payaso alcohólico y león anoréxico. Como le pongan camerinos bonitos y dejen de invitar a los hijos del Tamarismo, se acabó el show. Para tomarse en serio el corazón ya está DEC. Como dijo Jorge Javier Vázquez el primer día, son “lo mejor de lo peor”. Que no lo olviden.

Por si acaso no se atreven a seguir con el prometedor camino que han emprendido, tenemos que disfrutar mientras dure de las importantes innovaciones de Sálvame, como la evolución de la pantalla partida. Yola se quejó de que sólo le enfocaran las yolas mientras hablaba, y su petición ha sido solventada gracias a la técnica. También por ella, y gracias a la agilidad mental de Jorge Javier (o del que le apunta por el pinganillo), sabemos que el caché de la artista subió de 400 a 415 euros por aportar una exclusiva sobre el mundo inmobiliario de Marbella.
A esa misma hora, en Sé lo que hicisteis, una muy rubia y muy maquillada Berta Collado hacía un chiste sobre que Victoria Beckham tiene cara de oler a ajo al lado de una Pilar Rubio muy morena y muy escotada. No quito mérito a la vuelta de tuerca que Ángel Martín y compañía dieron al mundo del corazón, pero hoy son profundamente más graciosos aquellos de los que se burlaban. Quien ríe el último…
July 15, 2009

Nunca he sido un detractor absoluto de Risto Mejide, quizá porque me enervan más los halagos grandilocuentes que dedicaban los anteriores jurados a los triunfitos que sus críticas medianamente bien hiladas. El problema ha sido que, después de dos años, con el factor sorpresa pisoteado y la repercusión de sus metáforas y exabruptos más que mermada, ya no pintaba nada allí. Empezó cebándose con el físico de los concursantes –recomiendo ver sus fotos en bañador en la revista Diez Minutos quizá hay mucho complejo detrás de tanta saña–. Y acabó con un desprecio a la totalidad (al formato, presentador, concursantes, público, profesores, jurado, productores, regidores, estilistas, peluqueros, etc) que fagocitaba las ganas de hacer el programa a todos los implicados.
El hastío se había instalado en el programa y la audiencia lo nota. Por eso ayer, sin él, mejor sin él, subió el share gracias a que por fin se vio espectáculo musical. Es cierto que tuvieron que tirar de números repetidos con canteranos del programa, pero el resultado mereció la pena: una gala más ágil (pese a la insufrible publicidad), vibrante y positiva. Es lo que ha faltado este año, buenos números y más ilusión (en lo primero también se ha notado la reducción de presupuesto, pero eso afecta a todo).
La silla vacía de Risto, volviendo a las metáforas, es la ausencia del vampiro emocional que con sus desprecios y malos gestos chupaba la energía a un programa que, aunque a veces apeste a marketing y explotación juvenil, en el fondo es un espectáculo cargado de buen rollo. Al vampiro, lo han mandado al ataúd mediático hasta el próximo estreno de su programa en Telecinco. Quizá entonces recoja lo sembrado, como le ocurrió a Máximo Pradera al intentar lanzarse como una estrella en solitario. La audiencia tendrá la palabra pero, sin el respaldo de OT, ese espacio que tanto odia, Risto tiene muchas papeletas para convertirse en el siguiente “fracasito”.
June 4, 2009

Qué gusto. Antes de nada, dejo claro que el protagonista de este post, Manu Guix, bautizado por Risto como Ewok o Sancho Panza, nunca ha sido de mi agrado. Sentado al piano (Risto diría que con las piernecitas colgando, yo voy a intentar ser más fino) Manu Guix lleva edición tras edición vulgarizando la forma de cantar de decenas de triunfitos. Vale que muchos ya vienen vulgares de casa, con abisbalamientos o bustamanteces difíciles de digerir, pero con otros ha hecho auténticos estropicios. Lo mismo ocurre con sus montajes de vocecitas, con los que no hace más que marear a los que, aunque tengan el oído pelín duro, aportan algo sobre el escenario.
El caso es que este gurú de la música descafeinada, ñona y sin un ápice de estilo propio (a Youtube me remito, que ni en el Emule encuentras un ‘éxito’ suyo), le ha tocado las narices a Risto Mejide. Le ha tocado a su niña. “Virginia canta como el culo”, se ha atrevido a decir. Él, sin mover el culo del piano, desde su majestuosa sabiduría musical, desprecia a todo aquel que no se adapte a su estándar de vocalista karaokero. Ya oigo el rugido de la Marea Azul, y me gusta.
Además, Sancho nos ha salido chulito. “No sé si tendrás algún tipo de problema sexual”, le respondió a Risto desde la Academia. No he visto suficiente National Geographic para saber cómo se desfogan los ewoks, pero al profesor quizá le convendrían tocar algo más que las teclas para bajarse un par de tonos y, de paso, los humos.
El otro tema candente de la noche fue el pinganillo de Noemí Galera. Según Risto, por ahí llegan órdenes desde el cielo de Gestmusic que deciden las nominaciones. La respuesta de Noe sonó muy a excusa, pero lo dejo en cuarentena porque sería una acusación grave. De la que Risto sería cómplice, por cierto. Desde aquí propongo que el próximo nombre que le chiven por el pinganillo sea el de Manu Guix, y que su rival para la expulsión se llame Myriam Benedited, la usurpadora de cualquier personalidad en la forma de moverse. A los dos se les acabaron las ideas hace muchas ediciones.
March 2, 2009
Hay que ser profundamente eurofan para tragarse la gala de elección de nuestro representante para el Festival. Y aun así, se hace duro. Para aguantar las cuatro horas de torpe y ramplón directo, también resulta imprescindible rodearse de amigos viperinos, porque los comentarios del jurado de TVE, liderado por Uribarri –madre, qué fular–, eran más previsibles que las votaciones de Estonia y Letonia.
Por no hablar de la hierática Alaska: al anunciar las votos decisivos del público, parecía que estaba leyendo la lista de la compra –en la que debería incluir bandas depilatorias para su marido, que lució pecho lobo durante su actuación en riguroso playback–.
Antes de nada, quiero felicitar a Soraya, la vencedora. Tiene vozarrón, es muy profesional y se estoy seguro de que se lo va a currar para presentar un buen show en Moscú. Sobre todo debe pulir la coreografía, porque esos movimientos espasmódicos no pegan con los ritmos árabes (tan pasados de moda, añadiría yo). Tampoco nos engañemos: la canción, La noche es para mí, da una pereza mortal, aunque confiamos en que meta un fallo de dicción (o de micro, como ella guste) para darle vidilla. Al menos la triunfita es llamativa.
También lo era Melody, la gran perdedora de la noche, aunque con los sustitutos descamisados de los Vivancos se le notaba un poco huérfana. Y al final de la actuación le faltaba el aire y cantaba regulín; con Soraya, al menos en eso, vamos sobre seguro.
Mi favorita (aquí se va a notar que para ser eurofan hay que tener el gusto un poco tortuoso) era una tal Virginia. No la de OT –por cierto, chulísimo el disco de Labuat–, sino un clon de Nuria Roca que trinaba a lo Pasión Vega una balada cursisísima titulada True love.
Supongo que el público acabó descartándola por su alergia al suavizante capilar. Una lástima.
De la ristra de ex triunfitos destacó Anabel, la flamenquita del último año, curiosamente arropada por otra ex de Factor X y el grupo Santa Fe; el collage sonaba raro, pero al menos le ponían alegría.
Jorge, el chico rescatado de los mercadillos de ropa para la música y que finalmente ha sido descartado para Física o química, lució unos pantalones brillantes brillantes para una deslucida actuación. La peor fue sin duda Noelia, vestida y peinada para matar (del susto) y pegando gritos sin sentido.
Y luego había unos muy majos pero que se habían equivocado de garito que se llamaban Baobab, uno que había plagiado a Ricky Martin descaradamente, “un, dos, tres” y camisa reventona incluida, una tal Isi (por su pelo y tatuaje barriguero, probablemente era la abreviatura de Isidora) y del resto ni me acuerdo.
Bueno sí, la joven Mirela, habitual en estas quinielas, que en cualquier momento dará en la diana porque tiene una calidad vocal alucinante.
En conclusión, Soraya cuenta con todo el apoyo de los eurofans. Los frikis le estamos eternamente agradecidos desde que entonó nuestro himno, Poyeya, y no vamos a abandonarla en su cruzada europea contra los temibles cantores de los países del este.
January 28, 2009
Viajemos al inicio del proceso creativo.
Me imagino a José Luis Moreno, sentado en el trono de su mansión como el señor Burns de Los Simpsons, tocando una campanilla de oro. Aparecen raudos algunos sirvientes, esos que luego salen en sus series interpretando a fontaneros vigoréxicos o sirvientas recauchutadas. “Hoy quiero… Celeste no es un color”. Entonces los mozos sacan disfraces y pelucas de los baúles en que duermen Macario y Rockefeller y repasan mentalmente el texto que encumbró a Lina Morgan antes de recitarlo frente José Luis. Al final, él aplaude moviendo las manos muy rápido, “bravo, ¡bravísimo!”. Una tormenta de ideas aturde su cabeza, y llama corriendo a Vasile: “Lo tengo. Un sainete moderno, como un gran espectáculo de revista que haga que todos olvidemos la crisis por un momento. Con grandes estrellas, un decorado maravilloso… ¿Me sigues?”.
Viajemos al medio del proceso creativo.
Penélope Cruz no pudo coger el teléfono a José Luis porque estaba en el baño, así que el productor llamó a otra actriz de Oscar: Miriam Díaz-Aroca. Qué suerte, ella sí estaba libre. “Además he estado revisionando La del manojo de rosas y clavo el acento chulapo”, responde Miri.
Como coprotagonista había pensado en una mujer sensual y evocadora, pero Paz Vega, maldita casualidad, estaba en su ruta diaria por Hollywood Boulevard, llamando al telefonillo de todos los productores. Para consolarse, José Luis pidió para cenar dos morcillas de Burgos. Sin saber por qué, marcó el número de Neus Asensi.
Para diseñar los decorados tenía en mente a Gil Parrondo, pero debía andar remodelando su propia casa porque le oyó de lejos gritar algo así como “¡y unos cojines!”. En Tele 5 le comentaron que tenían sin usar un plató que simulaba un mercado, destinado en principio para el nuevo talk show de Emma García, en el que se le puede tirar una merluza a la boca del invitado si crees que no dice la verdad, o un puñado de gallinejas si te parece feo. “El polígrafo vale como caja de naranjas; total, está hueco…”.
En la lista de prioridades de José Luis está descubrir nuevas caras. Jóvenes con una técnica depurada, que sepan exprimir su talento artístico con elegancia y sutileza…
Viajemos al final del proceso creativo.
José Luis Moreno, sentado en el trono de su mansión, aplaude moviendo muy rápido las manos tras ver del tirón los dos capítulos de estreno de A ver si llego, la noche del domingo. Uno de sus sirvientes musculosos comenta que lo mejor ha sido cuando la señora de los labios le ha dicho al señor de la barba: “Camionero mío, te voy a arreglar el cigüeñal”, y acompaña el chascarrillo del gesto pertinente. José Luis se jacta de que él mismo escribió esa perla de guión, y se unta una tostadita de foie antes de retirarse a sus aposentos…
January 19, 2009
Al final, las únicas infiltraciones en esta edición de Gran Hermano son las de los labios de Germán. Aunque la cosa tenía mucho morbo, El Follonero cortó ayer el rumor de que Iván era un topo de Salvados, como se había afirmado en Internet y hasta en algunos programas. Lo dijo en el último minuto del programa, y el gancho le sirvió para marcar máximo de temporada. Mi conclusión ante esto es que la mejor solución para que Tele 5 supere su crisis de audiencia es hacer programas riéndose de sus propios programas, que parece la fórmula más rentable del momento.
El caso es que Iván se ha plantado en la final como favorito sin el apoyo del travieso discípulo de Buenafuente. Por mucho que les reconcoma a sus rivales, la audiencia quiere al modeli cántabro casi tanto como él a sí mismo. El tipo es creído y prepotente, pero debe tener otras virtudes que a mí se me escapan. Yo doy mi voto a Chiqui, el verdadero motor del concurso. A parte de los conflictos prefabricados y las normas inexistentes que desvirtúan el programa, Gran Hermano conserva una virtud que merece ser resaltada: consigue mostrar la cara cotidiana y auténtica de personas que antes eran víctimas de mil prejuicios. Si luego ellos deciden convertirse en payasos del circo de la tele, ya es cosa suya.
Supuestamente (palabra clave para ser colaborador de un programa rosa) conoceremos al ganador del reality este jueves, porque la táctica de Tele 5 de cambiar de día los momentos cumbre de cada uno de sus espacios es de traca. Han conseguido todo un hito: la exitosa Hospital Central se ha despedido con su mínimo histórico en su paso estelar por la noche del domingo. Ahora se rumorea que si el partido del miércoles de Copa del Rey está emocionante, se reservarán los minutos finales para el sábado a medio día. Vamos, que si quieres ver el triunfo de Iván o Chiqui –como gane Orlando me enfado y no respiro, que no hay derecho a que los sosainas pasotas lleguen tan lejos–, más te vale no despegarte de la pantalla. Si con tanto lío da un poco igual quién gane, al menos disfruta con esta galería de los finalistas.









January 14, 2009
Aída se fue de Aída con dignidad. “¡Si me queréis, irse!”, gritó desde el coche de policía como Lola Flores en la boda de Lolita. Genio y arte es lo que tiene Carmen Machi, y agallas para dejar en todo lo alto la serie española más vista. Se marchó convertida en una madre coraje y homicida, después de matar de un planchazo a su yerno maltratador. La escena me recordó al humor negro de Volver. La actriz se mueve tan a gusto en ese ámbito tragicómico que parece natural que Almodóvar haya contado con ella para sus Abrazos rotos. Porque la Penélope de Esperanza Sur no es un bellezón ni necesita un culo postizo, pero es un derroche de talento ibérico. Y su registro no se limita al de chacha cañí.Si os queda alguna duda, os recomiendo que vayáis al teatro a ver La tortuga de Darwin, una obra en la que es capaz de hacer creíble… a una tortuga.
La despedida fue tan emotiva porque a las lágrimas de los personajes se unían las de los actores. Se notaba que la pena no sólo estaba en el guión, sino que se despedía a una amiga. Aída-Carmen también dijo adiós a cada uno como personaje y como persona, con especial cariño a sus hijos y al Luisma, al que dejó la misión de seguir haciendo reir a todo el mundo. “Piensa que esto es como en las series de la tele, que aunque se vaya la actriz, la serie sigue pa´lante”, le dijo. ¿Se cumplirá su deseo?
Más forzado fue el traspaso de poderes a su hija Soraya. Miren Ibarguren tiene que soltar muchísimo lastre de las matrimoniadas para acercarse al tono de Aída. Habrá que darle unas semanas de cortesía, pero por ahora no tiene gracia como pija y no resulta creíble como chica de barrio. En mi opinión, la verdadera heredera de Aída es la Lore, la choni superviviente del siglo XXI.
En cualquier caso, y a menos que Tele 5 se empeñe en marear hasta el absurdo a los espectadores con los cambios de días, Aída aún tiene mucho que decir. Y que berrear.
December 12, 2008
Sí, parece que la sonrisa está boca abajo, pero la alegría va por dentro. Porque no me lo creo. Que no, hombre, que no. Que el tinglado de las parejitas tiene menos credibilidad que el polígrafo de El juego de tu vida. Partimos de la premisa de que Efrén, el chico que está debajo del pelucón con reflejos, tenía enormes problemas para encontrar novia. Claro, el pobre es un futbolista con cuerpo danone, sensible y atento… El típico que no se come un colín. Sólo tardó tres meses en decantarse por una supernena maquillada hasta el flequillo, y ahora la princesita le ha salido rana. Porque resulta que se ha ido dando saltos a otra charca de agua estancada, la de los ex grandes hermanos (qué casualidad que no se ligara a un concursante de Password). El cuento sigue con que la chica se enamoró del hijo más repelente de Mercedes Milá, un tal Carlos que va de galán pero a mí me recuerda más a Alfredo Urdaci saturado de spinning y body pump. ¿Y quién les pilló? El amigo Kiko Hernández, la Patiño de los realities.
Volvemos al punto de partida. ¿Quién narices se cree esto? ¿Es que en Tele 5 no han aprendido que estas polémicas prefabricadas son las que han dañado tanto su imagen? Aunque para pérdidas de credibilidad, la de Emma García. Cariño, si te pagan lo suficiente como para preguntarle a un mozo en tu programa nocturno si se ha dado placer con el consolador de una amiga y con la mano de un amigo dormido –preguntas textuales–, ¿por qué no te cuestionas a ti misma hasta dónde has caído? ¿Tienes límite? ¿Por qué te echas tanto colorete, para que no se note el rubor en tus mejillas?
Cuando veo a Cristina Lasvignes en el Tal cual de Antena 3, sufro un déjà vu. Emma también era así cuando aterrizó en Tele 5: simpática, cercana, fresca. Y por el tipo de programa que hace ahora Cristina, parece que va a seguir el mismo camino. Me da la risa cuando recuerdo que en la rueda de prensa se le llenaba la boca diciendo que iba a hacer un programa muy informativo al estilo de Espejo público.
A todo esto, Efrén sigue con su sonrisa boca abajo, disfrutando del momento. Seguro que pronto le ofrecerán volver a ocupar su trono para buscar otra churri un poquitín más fiel. Mientras, pasan el trámite el insufrible Germán de GH, cuya cara debería aparecer en el diccionario junto a la definición de bocachancla, y un chiquito con acento francés que se anuncia como discípulo de Salvador Dalí. El surrealismo es lo que tiene.
December 3, 2008
Está un poco feo destripar series, así que aviso: a continuación pondré nombre al pobre actor que sale de Física o química con los pies por delante. Y no precisamente porque lo haya pedido, como es el caso de Michel Brown –sí, el gavilán vuelve a echar a volar porque su novia y un culebrón de terror (¿¿??) le tiran desde Colombia–. El muerto del que tanto se lleva hablando de cara al final de la serie juvenil es…
Isaac, o lo que hasta ahora era lo mismo, Karim El-Karem. Tampoco hay que ser un lince para descubrirlo, porque las fotos del último capítulo hablan por sí solas.
Pero lo que realmente me llama la atención es que el chico está bastante dolido con la decisión. Quizá me lo contó en plan confidencia, pero como esta conversación tuvo lugar una ronda de entrevistas y con una grabadora por delante, yo voy y lo casco:
–“Tu personaje se ha quedado un poco descolgado el pobre, ¿no?”–, pregunté yo sin excesiva mala intención.
– “Ha sido por culpa de los guionistas, las cosas claras. A Isaac se le podría haber dado mucha más trama. Si no lo han hecho es porque no han querido, y a mí me ha molestado como actor”.
En este momento dejo de pensar en la ausencia de catering e intento suavizar la situación, pelín tensa.
-“Hombre, pues habla con ellos, diles que te pongan alguna trama chula…”.
Me mira y se ríe con ironía (qué divertido es esto de escribir las acotaciones de una entrevista).
– “Quizá por eso no me han dado tanto. ¿Venderme yo? ¡Nunca! Las tramas se deben dar en función de la calidad interpretativa, no por la amistad con el guionista”.
Entonces sufrí una tormenta de dudas: ¿Quiere decir que sus compañeros sí han acosado y/o seducido a los juntaletras para que ser más protas? ¿Acaso los guionistas no son unos seres con gafas arregladas con esparadrapo y chepa que escriben sólo con una mano porque con la otra empinan botellas de DYC, amén de otros menesteres todavía más prosaicos? ¿De verdad no van a repartir ni unas tristes croquetillas entre los periodistas?
Mientras, Karim me soltó un rollete sobre que no es bueno encasillarse y esas cosas. “Lo ideal sería hacer dos o tres temporadas y luego saltar a otra cosa”. O que te metan en un ataúd y te despiertes en otra serie en plan personaje cataléptico, voy dando ideas.
El caso es que Karim no es colega de los guionistas y lo han echado al hoyo. La Yoli llora su ausencia con una rosa entre las manos
, a ver lo que tarda en jugar con ella a “me quiere, no me quiere” pensando en otro chavalote. Parece que a Irene (Blanca Romero) le afecta más y se lleva el llanto hasta la cama, su hábitat natural.
Las dos féminas que retozan con Michel sufrirán su ausencia en la próxima temporada, que empieza a grabarse en febrero. Los futuros galanes que se pongan las pilas: se están haciendo castings para cubrir las bajas solicitadas y forzosas.
November 18, 2008

¿Qué mutación hormonal hemos sufrido miles de espectadores para dejar de ver C.S.I. y engancharnos a Física o química? Cada lunes, me planto ante la tele con un mini de Kalimotxo (mamá, esto es ficción) y unas toallitas de Clearasil y me dejo llevar por las tramas acneicas y sexualmente inseguras de la serie de Antena 3. Que si el malote ha recuperado a su rubia haciéndole creer que es gay, que si Angy está celosa de la china que le está levantando a su chino, que si la profesora asaltacunas vuelve a la caza del yogurín tras ponerse morada de gavilán al vapor… No es Shakespeare, pero engancha. Estáis advertidos.
Desde que Cabano
–ese chico muy guapo de lejos y muy raro de cerca– no se despelota por Internet, la trama sexy del momento la protagonizan Gorka y Fer. Las pastis han dejado tan tocado al chungo oficial que ahora empieza a dudar de su tendencia.
Lo cierto es que al verle en bañador turbo en la fiesta de la espuma del último capítulo, todo a su alrededor tendía a la asexualidad más radical. Justo al contrario que su rubia, Ruth,
que parecía Paris Hilton antes de rodar su película más famosa (y no me refiero a La casa de cera). La Yoli también apareció en triquini –en su caso, la imagen que me viene es la de Belén Esteban en Benidorm tercio en mano–, rodeada por Paula y Cova, con la moda de baño que triunfa en la tienda de Jan.
Para baños, el de Irene y Miguel (si te lías con los nombres, mira este quién es quién). Me surgen varias dudas: ¿Existe algún modelo de bañera en el mercado en el que quepan las piernas de Blanca Romero? ¿Cuánto aguanta un gavilán debajo del agua?
¿Veremos algún día el ‘cómo se hizo’ de esa escena con una cámara subacuática? El espumoso revolcón dio pie a lo mejor de la serie: las locuras amorosas de Blanca. Ojo a Cecilia Freire. Es una actriz con estrella, con mil caras, tierna y brillante. Dan ganas de abrazarla como al chucho que tiene en brazos.
¡Para comérselos! Las malas pulgas las acumula Olimpia. A Ana Milán se le da tan bien hacer de cabrita que vamos a empezar a pensar que ella es un poco así…
Por cierto, aprovechando mis contactos, voy a soltar un minispoiler: en el último capítulo de esta temporada va a pasar algo tan dramático que cambiará la vida de todos los personajes… Se admiten apuestas.
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