December 10, 2009
Boda o Muerte. Son los dos finales de todo culebrón que se precie. La boda porque es la guinda de toda historia de amor, y la muerte porque es su sello más trágico. La segunda edición de Granjero busca esposa terminó con algunos romances, ningún bodorrio y una ruptura. Pero como se trata de un concurso, vamos a ver quién gana, si los enamorados (boda) o los “descartados” (muerte):
El romance de Luis y Guiomar era evidente desde el primer día, y lo único que podíamos esperar es que lo consumaran, y eso ocurrió hace varias semanas. BODA.
Lo de Alberto, el cántabro, y Ana apuntaba mal. Aunque él parecía enamorado, ella no lo estaba tanto. Una historia muy habitual. Se pueden encontrar miles de ejemplos que suelen terminar con algún corazón roto. Empate técnico: Él BODA, ella MUERTE.
Pedro y Jesús son la pareja más unida y a la vez reñida que se haya visto en Granjero busca esposa. Hermanos inseparables, celosos, machistas… Diría que si tuvieron alguna oportunidad con sus candidatas, acabó la noche de su sonada pelea. Desde entonces el programa trató de maquillar la imagen de estos tipos. La boda, ni de lejos; y si se descuidan terminan en tragedia. MUERTE-MUERTE.
Santi y Eli se comportaron como dos niños a los que tuvimos que sufrir desde el primer programa. Una fea historia de amor que Luján consiguió desentramar en la última entrevista. Resultó que el retrato que llevaba Eli tatuado a la espalda no era de su padre, como le había dicho a él, sino de su ex novio, con quien seguía hablando casi a diario; que después del casting Santi se puso en contacto con Eli a través de Facebook, algo que estaba prohibido por el programa; y que dormían juntos desde la segunda noche del programa, ocultándolo a las cámaras y a Ivana. El “romance” de estos mentirosos compulsivos no podía terminar de otro modo. MUERTE.
Granjero busca esposa dejó para el final el desenlace de las historias de Natalia y Carlos. El granadino comenzó a estar incómodo en la casa de Mendata. La rigidez en los horarios ahogó al joven en pocos días. La vizcaína, que realmente estaba enamorada, se dio cuenta de que ella no tenía una vida propia en esa casa y que se encontraba sometida a la disciplina familiar. No dudó en seguir a Carlos a su granja de Granada. Triunfó el amor. Como se trata de dos concursantes: BODA-BODA.
Un final muy apretado.
BODA: 4-MUERTE: 4
Sospecho que el desempate sólo podría llegar de penalti.
November 13, 2009
“Cuando el amor se hace público, aumenta de peso, se convierte en una carga”.
La cita es de Milan Kundera y la televisión en el mundo se ha esforzado en desmentirla. Hasta el punto de que nos parezca lo más natural que un buen puñado de reconocidos famosetes acudan a diario a contar sus intimidades ante las cámaras. Tampoco es nuevo que veamos a perfectos desconocidos encerrados en una casa con el objetivo de llamar la atención. Pero esto de ‘Granjero busca esposa’ es lo más. Este puñado de personajes me tiene encandilado, buenos mozos que se prestan a representar en directo triángulos amorosos en los que no se sabe muy bien hasta qué punto son sinceros o interesados. El caso es que hay que valorar su esfuerzo por parecer naturales ante las cámaras, aunque no todos lo consiguen sin hacer el ridículo. Al menos una cosa sí que sacamos en claro. Aceptaron que cualquier paso que diesen en sus idilios sería contado en bando municipal, que cada guiño o desazón en sus romances sería de dominio público, y por ello nos damos cuenta de que los protagonistas fuerzan su actuación, fingen descaradamente, y se convierten en personajes que actúan para el goce de otros, que seducen para presumir ante los demás, que sienten para entretenernos.
Santiago:
Lo de este chaval no tiene nombre. El casting que hizo fue desastroso, y nos obliga a sufrir su aventura entre una pavisosa y una moza que vive una segunda preadolescencia, con una continua fiesta de hormonas. Lo de Eli resulta algo estúpido ante la mirada atenta de Ivana, con su pose de institutriz. Pobre Eli, pobre niña. Mucho ha de cambiar si quiere que Santi no elija a su rival. ¿Quién no se ha sentido atraído de chaval por alguna profesora? Pues este gallego lleva ese camino. Veremos si la profa tiene algo que enseñar, porque de momento vive su experiencia cruzada de brazos.
Carlos:
A este granjero le pasa lo contrario que a los demás: de lo vivido que está, que parece que muestra demasiado interés en mostrar su lado sensible. ¿Qué no habrá hecho este señor para animarse a participar en este reality? De recogetomates a estríper, de caballero a calabacero. ¿Qué no harán estos entre bambolinas, cuando las cámaras duermen? Pero hablemos sólo de lo que nos cuentan, no nos vayamos con suposiciones. Carlos se muestra como un joven que ha huido del mundanal ruido. Se ha refugiado en una solitaria granja, junto a sus caballos, y busca el equilibrio. El yin y el yan. Buen amante, mal marido. Y por si fuera poco, interesado en otra, o en todas.
Luis:
Luis parece un poco parao. Su acierto estuvo en el casting, gracias a Dios. Se está dejando seducir. Noble, familiar y amigo de sus amigos. Se ha convertido en un elemento pasivo. Claro que a ellas les ha costado dar el primer paso. Y es que es normal, si las ha puesto a dormir en la misma cama. Y encima les enseña a hacer pan. Si le saliera un buen bollo me estaba riendo hasta los anales. Pero bueno, aunque parece que Guiomar ha tomado la delantera ofreciendo los primeros besos a su granjero. El primer cirio para Melania.
Los vitis:
Sinceros y sencillos, pero brutos por partida doble. Se les ha hecho grande lo de salir en televisión, y no han sabido mostrar al personaje que querían. Ante las cámaras, su timidez explota en pequeños brotes violentos (pequeños hasta la semana pasada), austeridad desmedida, interpretaciones exageradas, situaciones que no saben llevar. El otro día acabaron peleándose y el único motivo que encuentro son los celos. Menudo peligro tienen. Unos señores que pretenden un salto mortal sin red, y sin experiencia. Tampoco sé si buscan una esposa o una madre, lo que parece evidente es que si alguna de las mujeres accede a quedarse en la casa no tardará en pedir a su varón que eche al cuñao, o que allí no vive ni Dios.
Alberto:
Alberto lo tenía muy claro desde el principio. Sabía que sus chicas iban a intentar seducirle y se lo puso fácil. Eligió a Ana, que pronto le dio pie para ello, porque él no sabría jugar con las dos a la vez. Sincero, orgulloso de su vida y de su masculinidad, Alberto seduce entre risas y tareas, y lo mismo le da besar a su chica en el tractor que en la discoteca. Noble semental que juega con su hembra y se lo pasa teta. Pero una cosa es darse piquitos y otra casarse con él, que ya se verá.
Natalia:
Ay Natalia. ¿Harta de que te lisonjeen te has prestado a participar en este programa? Vaya dos mozos que te has echao. ¿Os acordáis cómo celebraron los chicos del casting el no haber sido seleccionados? Menuda fiesta, menudos abrazos. Sólo faltó que dieran el pésame a Juanjo y a Fede. Natalia parecía un poco sosa, pero buena chica. Y entonces nos enteramos que habla por teléfono con Carlos, y que espera, al acabar el concurso, reunirse con él. Menuda papeleta la de los dos mozalbetes tratando de seducir, con bastante timidez, todo hay que decirlo, a esta moza que no está enteramente libre. Y claro, la han plantado. Por un lado Juanjo, que parecía que le obligaban a participar. Y por el otro Fede. Ya que Natalia no ha sido capaz de sacarle de sus casillas, de jugar con él, ójala el programa se invente una segunda oportunidad de desenmascar a Fede, ese chico con aires de tertuliano de Telecinco, vivelavida y niño extremadamente sensible que se ha ido por la puerta de atrás.