Una tierna estampa
Parecía que, tras el juicio, la vida de Cristóbal se iba a normalizar, que volvería al sacerdocio e intentaría olvidar, por todos los medios, el mal trago que ha pasado. Sin embargo, esto es una telenovela y nada más escuchar el veredicto, otra sorpresa le ha dejado con la boca abierta: ¡Paloma es su hija! Y enseguida se ha puesto manos a la obra para descubrir si es cierto. Seguro que cuando salte la noticia en Real del Monte será todo un bombazo. Me encanta.
Además, esta semana somos testigos de una Carlota temerosa, muy lejos de la imagen a la que nos tiene acostumbrados. Ella, ha salido airosa del juicio sin perder la compostura, se ha relajado y ha cometido un error garrafal. Como ha podido comprobar, el crimen perfecto no existe y en cualquier momento puedes encontrarte contra las cuerdas. ¿Cuánto tiempo tardarán ‘los buenos’ en armar todas las piezas del puzzle?
Quiero hacer una mención especial a Xochitl. Se echaba de menos un personaje dulce e infantil -y no vale la boba de Paloma- que pusiera un poco de ternura a tantos engaños y mentiras. ¿No me neguéis que esa niña no es una monada? Aunque Luz y Rafael no se amen realmente, me gustaría que se casaran por el bien de la pequeña, aunque sólo sea para acelerar los papeles de adopción. La actuación de Luz estos días está siendo de admirar, porque ningún niño debería quedarse sin el calor de una familia.
No me apetece comentar las escenas de Paloma. Ya sabéis que esa chica me aburre un poco…
A partir de este momento, comentaré también ‘Bella Calamidades’, pues está teniendo un éxito aceptable y tiene unos diálogos muy graciosos. Me ha sorprendido mucho el cambio que ha pegado Gary Forero. En ‘Doña Bárbara’ hacía de malo, unos de los secuaces de la Devoradora, pero en este nuevo proyecto, ha modificado su voz y sus gestos para dar vida al dueño de Los Gozosos, un seductor nato que tiene a todas las chicas a sus pies, menos una… Y no me puedo despedir sin comentar la alegría que me ha dado ver de nuevo a Pajarote (perdón, a Romano Galeano). No tiene la misma fuerza que nuestro peón favorito, pero vamos a darle una oportunidad, que se la merece.



