Sobornado
Romina está en la cuerda floja. Su plan está a punto de dar al traste porque, ya en el altar y a punto de cumplir su sueño, descubre que su embarazo está en peligro. Y para más inri, Emiliano se comporta (todo hay que decirlo) algo cruel con ella. “Me caso contigo, pero si pierdes el bebé me divorcio”, le espeta. Por mucho que Emi no la quiera ni se case de buen grado, ese comentario no ha estado demasiado afortunado.
Germán ha sido otro de los personajes que nos ha sorprendido esta semana. ¡Y nosotros que creíamos que era buena persona! Qué sí, que engañó a su mejor amigo con Romi, pero nunca habríamos imaginado que aceptaría un cuantioso soborno. Si es que el dinero es muy goloso. A pesar de que no está bien lo que ha hecho, creo que le podemos eximir de todas sus faltas, porque así Alonso ha podido conseguir la tan deseada prueba que inculpa a Carlota en la muerte de su hijo. Pero la sed de venganza le dura poco cuando la malvada Espinoza acaba con él en un santiamén.
Y es que puede que esa mujer sea una despiadada asesina, pero es la mejor de la novela. Ni corta ni perezosa, como ya sabe que nunca podrá tener a Cristóbal, ha decidido jugarle una mala pasada y fotografiar un supuesto encuentro amoroso para, seguramente, entregar las instantáneas a la autoridad eclesiástica de la capita. Teóricamente, el plan era ese, pero no me digáis que no ha disfrutado del momento mientras desnudaba y besaba al ‘amor de su vida’.
Una (pequeña, pero necesaria) observación a los guionistas: El semi-desnudo de Cristóbal, sobraba.




2 Comentarios
1. jula | February 2, 2010 at 20:20
es que este xico no me cae bien nose no me gusta para nada
2. jula | February 2, 2010 at 20:20
no me gusta para nada
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