Archivo de Noviembre, 2008
Noviembre 24, 2008
No es la primera vez que una película se convierte con éxito en serie de televisión (tenemos el reciente caso de Superagente 86). Sin embargo, el caso de Crash es especial. ¿Por qué? La estructura narrativa de la cinta triunfadora en la edición de los Oscar de 2005 y dirigida por Paul Haggis -también implicado en la producción televisiva- convierte a su homóloga en la pequeña pantalla en un producto interesante y diferente, aunque algo previsible. Obviamente, ni Sandra Bullock ni Matt Dillon ni Brendan Fraser están en el reparto de esta versión, pero las historias se tratan con la misma dureza y versan sobre lo mismo: prejuicios, racismo, diferencias sociales…
Creo que los que disfrutamos con la película bien nos merecemos este remake, pero también es verdad que un producto tan innovador como el filme original no debería ser susceptible de tener una copia. Las comparaciones serán odiosas y, en este caso, además, inevitables.
Sin embargo, yo voy a romper una lanza en favor de esta serie. A estas alturas es difícil, muy difícil, hacer un producto original. Y hay que decir que, a pesar de todo, Crash lo es. Los que no han tenido la oportunidad de ver la película pueden disfrutar ahora de una producción muy cuidada en la que el elenco de actores no tiene nada que envidiar a los del filme: gozan de la misma intensidad y credibilidad.
Y qué contar de las historias… Son duras, quizá no aptas para todos los públicos, pero interesantes, enganchan… Además, llama mucho la atención (y, por supuesto, le da calidad al producto) el que se utilice un lenguaje tan cinematográfico.
Noviembre 18, 2008

¿Qué mutación hormonal hemos sufrido miles de espectadores para dejar de ver C.S.I. y engancharnos a Física o química? Cada lunes, me planto ante la tele con un mini de Kalimotxo (mamá, esto es ficción) y unas toallitas de Clearasil y me dejo llevar por las tramas acneicas y sexualmente inseguras de la serie de Antena 3. Que si el malote ha recuperado a su rubia haciéndole creer que es gay, que si Angy está celosa de la china que le está levantando a su chino, que si la profesora asaltacunas vuelve a la caza del yogurín tras ponerse morada de gavilán al vapor… No es Shakespeare, pero engancha. Estáis advertidos.
Desde que Cabano
–ese chico muy guapo de lejos y muy raro de cerca– no se despelota por Internet, la trama sexy del momento la protagonizan Gorka y Fer. Las pastis han dejado tan tocado al chungo oficial que ahora empieza a dudar de su tendencia.
Lo cierto es que al verle en bañador turbo en la fiesta de la espuma del último capítulo, todo a su alrededor tendía a la asexualidad más radical. Justo al contrario que su rubia, Ruth,
que parecía Paris Hilton antes de rodar su película más famosa (y no me refiero a La casa de cera). La Yoli también apareció en triquini –en su caso, la imagen que me viene es la de Belén Esteban en Benidorm tercio en mano–, rodeada por Paula y Cova, con la moda de baño que triunfa en la tienda de Jan.
Para baños, el de Irene y Miguel (si te lías con los nombres, mira este quién es quién). Me surgen varias dudas: ¿Existe algún modelo de bañera en el mercado en el que quepan las piernas de Blanca Romero? ¿Cuánto aguanta un gavilán debajo del agua?
¿Veremos algún día el ‘cómo se hizo’ de esa escena con una cámara subacuática? El espumoso revolcón dio pie a lo mejor de la serie: las locuras amorosas de Blanca. Ojo a Cecilia Freire. Es una actriz con estrella, con mil caras, tierna y brillante. Dan ganas de abrazarla como al chucho que tiene en brazos.
¡Para comérselos! Las malas pulgas las acumula Olimpia. A Ana Milán se le da tan bien hacer de cabrita que vamos a empezar a pensar que ella es un poco así…
Por cierto, aprovechando mis contactos, voy a soltar un minispoiler: en el último capítulo de esta temporada va a pasar algo tan dramático que cambiará la vida de todos los personajes… Se admiten apuestas.
Noviembre 17, 2008
Channel 4 y la HBO lo han intentado. Han tratado de hacer una mini-serie de época que reflejase la Guerra Civil inglesa, que transcurrió entre 1642 y 1660. Bajo el título The Devil’s Whore (que traducido sería algo así como La puta del diablo), quieren reflejar aquellos difíciles años. Sin embargo, aunque la intención es buena, el producto huele un poco a cartón piedra.
Con unos decorados al más puro estilo El dos de mayo, la libertad de una nación (que la historia está muy bien, pero ya se lo podían currar más los de atrezzo), The Devil’s Whore tiene algo que le quita credibilidad. Se queda en la superficie, omite hechos importantes y hasta se come a personajes claves en lo que fue la historia real, como John Pym o Sir Tomas Fairfax.
A estas alturas, creo que nos merecemos que todos los productos históricos sean, cuanto menos, lo más fieles posible a la realidad. ¿De qué nos sirven si no? Podrían tomar ejemplo de Los Tudor. Eso sí que es una buena recreación. Y tampoco hace falta irse a las televisiones extranjeras para ver buenas historias de época. ¿Quién duda de la calidad de La Señora? ¿O de Amar en tiempos revueltos? Las dos perfectamente documentadas, bien ambientadas y con un gran equipo de profesionales detrás encargados de que no falle ni el más mínimo detalle. Para que luego digan que las series extranjeras superan a las nuestras… ¡De eso nada!
Noviembre 10, 2008

Original, muy original. Eso es lo primero que se me vino a la cabeza mientras veía el primer capítulo de In plain sight, la serie que acaba de estrenarse en AXN y pronto llegará a las cadenas generalistas.
La prota (Mary McCormak, a quien recordamos por El ala oeste de la Casa Blanca) es una agente gubernamental de la U.S. Marshall que se dedica a la protección de testigos: tiene que proporcionarles una nueva identidad. Con este punto de partida arranca esta arriesgada producción que mezcla las aventuras que vive el personaje principal (cuya profesión desconoce su familia… esto es un puntazo), con una no menos ajetreada vida privada.
Cada capítulo se pasa volando y no sólo porque los casos entretienen: los guiones son muy inteligentes, con diálogos rápidos y, lo que es mejor, sin ser pretenciosa logra convertirse en una de las revelaciones de la temporada.
Es cierto que el hecho de que los protagonistas sean una parejita de jóvenes guapos con vidas complicadas puede resultar una trama manida, pero los guionistas se las apañan para que este tópico quede en un discretísimo segundo plano.
Hay acción, diversión, escenas subidas de tono, algunas más pastelosas… En definitiva, lo tiene casi todo. No me extraña que, con estos ingredientes, la cadena que la emite en Estados Unidos haya pedido una segunda temporada a la productora: ¡se la merece!
Volvemos a lo de siempre. Ahora falta por ver qué cadena generalista se hace con esta joyita porque el éxito de audiencia está asegurado.
Noviembre 10, 2008
Telecinco se enfrenta a una Misión Imposible no apta ni para Tom Cruise: sustituir a El Duque. La tercera temporada de Sin tetas no hay paraíso sigue en el aire tras el anuncio de que Miguel Ángel Silvestre lo deja, y parece que se ha abierto un casting entre los otros guaperas de la serie para hacerse con el protagonismo. La prueba de acceso al papel es físicamente tan dura –porque, en lo que a interpretación se refiere, sólo hay que poner cara de duro y hablar con un pollo en la garganta– que coloca a los candidatos al borde del ridículo.
El primer duelista en esta batalla de musculitos es el malísimo Cortés, el actor Josep Linuesa (¡cotilleo! Es el noviete de Déborah Fernández, la reportera rubia y pizpireta de Está pasando). En principio lo suyo eran los trajes caros y la gomina en el pelo, pero se ha destapado por sorpresa como un figurín a tener en cuenta. Cuando aún no nos habíamos recuperado de su paseíllo con un slip rojo estilo Vigilantes de la playa, (más a lo Pamela Anderson que a lo David Hasselhoff)
ahora nos ha sorprendido con una salida de la ducha que deja al descubierto todas sus armas. Vale que no es Silvestre, pero se nota que se ha machacado a fondo en los últimos meses.
Mi teoría es que han instalado un gimnasio en el mismo plató, y por allí van pasando los futuros duquesitos a sudar la camiseta.
El mejor dotado para cubrir la baja de Miguel Ángel es Álex García.
Tiene ese aire de canalla de barrio que sólo se aprende en la calle, aunque le faltan unas cuantas horas de pesas.
Su Catalina particular es la Vane, Xenia Tostado, ex novia de Rodofo Sancho para más señas. Los dos le echan carne y pasión al asunto, pero la pareja titular sigue poniendo el listón muy alto. Valga esta galería para empezar a despedir a los tórtolos más fogosos. ¿Inigualables?
