Mayormente, un timo
Primera lección de todas las escuelas de guión: “Lo de ‘al final todo era un sueño’ es una estafa al espectador”. Pues, como era de esperar tras siete temporadas alardeando de una hiriente falta de creatividad, Los Serrano han dicho adiós con ese truco prohibido. Los cerebros de la serie se han pasado las normas entre las patas negras y han conseguido lo que parecía imposible: superar en cutrez a la boda de Bea.
¿Cómo justificar que a Resines, antes de despertarse al lado de Belén Rueda, le diera por tirarse por un puente de un día para otro? Primero hicieron que a su hijo Currito le poseyera el espíritu de Farruquito, llevándose por delante al churrero con la furgo. Después, el segundo de sus vástagos, aficionado al semi-incesto, le amenazaba con irse de casa, aunque no podía mudarse a Barcelona, ojo a la perlita, “porque sería súper difícil encontrar curro allí por el idioma”. Y en ese momento de crisis existencial, el doble viudo no encontraba consuelo ni en Jaydy Mitchell. Y aquí es donde empiezan mis dudas más profundas. Si al final todo ha sido un sueño desde la noche de bodas del primer capítulo, ¿qué es Jaydy Mitchell? ¿Una fantasía erótica? Pillín…
La modelo –y supuesta actriz– mexicana no es el único personaje que ha quedado a la altura de sueño húmedo. Natalia Verbeke, Pablo No gano pa`camisetas Puyol y Michel Gurfi también hicieron su último ‘show’ antes de que a Resines le diera por abrir el ojo.

Como soy muy comprensivo, también diré que puede quedar abierta la opción de que el Serrano mayor realmente se aplastó contra el asfalto de la Castellana, y su limbo particular es la repetición del momento más feliz de su vida: el desayuno familiar saturado de marcas comerciales. Sólo hay un pequeño pero: los actores, sobre todos los niños, han cambiado un pelín después de un lustro. ¡Que Teté ya es mucha mujer como para disimularlo con dos trenzas!
La única que faltó en el revival fue Verónica Sánchez. Salvaron su ausencia encerrándola en el cuarto de baño, con su ‘momento all bran’, una metáfora de todo el capítulo.
Dando la vuelta al argumento, hay que tener talento para colar este bodrio y que nadie en Globomedia o en Tele 5 se haya negado a aceptarlo. Me imagino al guionista con la bombilla encendida: “¿Y si decimos que todo ha sido un sueño y nos vamos de cañas?”. Un brindis por su cuajo.
PD: Este post ha sido un sueño. Buenos días.



2 Comentarios
1. nuria | Julio 22, 2008 at 9:03
La calificación del capítulo como “momento all-bran” me ha encantado.
Sólo me queda la esperanza de ver cómo Globomedia comienza su trayectoria hacia el más absoluto declive como productora y telecinco termina de bajar a los infiernos de la cutrevisión.
Si querían sorprendernos, lo hicieron pero , desde luego, no con este final sino con las altas cotas de mediocridad que han alcanzado.
En mí han perdido un cliente, no les compro más ficción.
2. Josino | Julio 22, 2008 at 9:33
Mancantao el post. De lo mejor que he leío últimamente. jracioso, jracioso y eso que me jacto de no haber visto nunca de los Serrano, pero el otro día a través del YouTube vi el final por aquello de que en cierto portal de ver la tele hablaban del sorprendente desenlace y me vino picando la curiosidad.
En fin, que me hago fan ahora mismo deste blog porque me parece opíparo.
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