Archivo de Julio, 2008
Julio 28, 2008

Son marines y han nacido para matar. Así se lo hacen saber sus superiores cada mañana que amanecen en el campamento donde se desarrolla Generation Kill, la miniserie ambientada en la guerra del Golfo y que ya se está emitiendo en Estados Unidos.


A través de siete capítulos e inspirándose en las crónicas de Evan Wright, un periodista de la Rolling Stone, la producción de HBO narra el desembarco en Kuwait de un batallón de jovencísimos soldados, algunos de los cuales son militares reales. Aunque orgullosos de su trabajo, están amargados porque, la guerra entre ellos y en el campamento muchas veces es más cruel y despiadada que la que han venido a librar en Oriente Medio. El irreverente humor de los soldados, la falta de equipos o la incompetencia de sus comandantes son el pan de cada día.


A todo se añade, cómo no, un sargento al más puro estilo La chaqueta metálica y la falta de información del exterior –nos deja perplejos su obsesión con el rumor sin confirmar sobre la muerte de Jennifer López– en esta producción que deja de lado el patriotismo y la justificación de una guerra para meterse hasta la cocina de un campamento militar.
Se echa de menos conocer algo más de la vida personal de los protagonistas. Pero está claro que los productores David Simon y Ed Burns –responsables de otros productos de éxito como The Wire– no han querido caer en el sentimentalismo. Sólo importa el aquí y el ahora durante los cuarenta días en los que se centra una miniserie que, por momentos, recuerda mucho a Hermanos de sangre.
Julio 23, 2008
La teletienda de Jesús Vázquez ha surtido efecto: España se ha hecho blue. El blue de los ojos de Virginia, la ganadora más extraña de la historia de OT, noticia de alcance que hasta abrió los Informativos de Tele 5 –no había otra cosa por esto del verano, sólo un tal Mariano que se iba a pasar por casa de un tal José Luis–.
Mónica Naranjo sacó los dedos del enchufe para calzarse un tutú y leer su nombre a dúo con tan poca ilusión como Jesús Vázquez, a quien se le vio bastante el plumero porque no le gusta Virginia. Ni tampoco a los profesores, ni al resto de concursantes. Es más, muchos ni se dignaron a felicitarla. ¿Por qué le tienen tanta tirria? Yo la conocí en una rueda de prensa (abajo cuento más cotilleos) y me pareció que se pasaba de mística, pero aun así mandé GANA VIRGINIA al 5557 como TODOS VOSOTROS. ¿Por qué? Haciendo examen de conciencia, mi conclusión es que la hemos votado porque:
–somos unos frikis, que hay que ser muy pavo para gastarse el dinero en estas cosas.
–por el placer infinito de ver la cara de Iván y sus comendadoras apretando las muelas.
–porque se nos dibuja una sonrisa absurda cuando la pinchan en primer plano.
–y, sobre todo, porque canta diferente. Quizá peor, pero diferente.
Ese aura única ha sido magnificada por Risto. Tanto, que el canto de su sirena le ha embrujado por completo. Lo lógico es pensar que su espantá segundos antes de conocer el nombre del ganador estaba preparadísima, igual que todas las guerras internas que se han librado en las tropecientas galas. Pero la intuición me dice que este hombre realmente está loco por Virginia. En serio. Mirad sus ojos.
¿Por qué se marchó entonces? ¿Por la vergüenza de haber abierto su corazón ante cinco millones de espectadores? ¿Porque sufrió algún tipo de censura? Un misterio que quizá no se resuelva hasta que Risto acepte la invitación a cenar que le ha lanzado Virginia. Será entonces, entre el tintineo de las copas, el crepitar de las velas y el trasiego de los platos cuando ella suavizará el rouge de sus labios en una servilleta, levantará la vista, el publicista se verá reflejado en los ojos de su producto perfecto y… ¡basta, que me pongo tontorrón!
Tras este momento romántico, vuelvo a conectar con radio-patio para contaros mis impresiones sobre el resto de los triunfitos en la rueda de prensa:
– Aunque Noelia se presentó con la ropa de la piscina, en persona sí tiene mejor tipo que María Teresa Campos.
– Tania S y Manu tienen 13 y 14 años.
– A Mimi la embellece su rabia hacia Virginia. Estaba increíblemente hermosa.
– Sí, Reke se ha apuntado al Naturhouse.
– Está muy feo, pero quiero acabar con una venganza personal. Iván, simpático él, comentó que un servidor es clavadito a Fernando Tejero. Mi vanidad herida responde con este parecido razonable:

Julio 21, 2008
Primera lección de todas las escuelas de guión: “Lo de ‘al final todo era un sueño’ es una estafa al espectador”. Pues, como era de esperar tras siete temporadas alardeando de una hiriente falta de creatividad, Los Serrano han dicho adiós con ese truco prohibido. Los cerebros de la serie se han pasado las normas entre las patas negras y han conseguido lo que parecía imposible: superar en cutrez a la boda de Bea.
¿Cómo justificar que a Resines, antes de despertarse al lado de Belén Rueda, le diera por tirarse por un puente de un día para otro? Primero hicieron que a su hijo Currito le poseyera el espíritu de Farruquito, llevándose por delante al churrero con la furgo. Después, el segundo de sus vástagos, aficionado al semi-incesto, le amenazaba con irse de casa, aunque no podía mudarse a Barcelona, ojo a la perlita, “porque sería súper difícil encontrar curro allí por el idioma”. Y en ese momento de crisis existencial, el doble viudo no encontraba consuelo ni en Jaydy Mitchell. Y aquí es donde empiezan mis dudas más profundas. Si al final todo ha sido un sueño desde la noche de bodas del primer capítulo, ¿qué es Jaydy Mitchell? ¿Una fantasía erótica? Pillín…
La modelo –y supuesta actriz– mexicana no es el único personaje que ha quedado a la altura de sueño húmedo. Natalia Verbeke, Pablo No gano pa`camisetas Puyol y Michel Gurfi también hicieron su último ‘show’ antes de que a Resines le diera por abrir el ojo.

Como soy muy comprensivo, también diré que puede quedar abierta la opción de que el Serrano mayor realmente se aplastó contra el asfalto de la Castellana, y su limbo particular es la repetición del momento más feliz de su vida: el desayuno familiar saturado de marcas comerciales. Sólo hay un pequeño pero: los actores, sobre todos los niños, han cambiado un pelín después de un lustro. ¡Que Teté ya es mucha mujer como para disimularlo con dos trenzas!
La única que faltó en el revival fue Verónica Sánchez. Salvaron su ausencia encerrándola en el cuarto de baño, con su ‘momento all bran’, una metáfora de todo el capítulo.
Dando la vuelta al argumento, hay que tener talento para colar este bodrio y que nadie en Globomedia o en Tele 5 se haya negado a aceptarlo. Me imagino al guionista con la bombilla encendida: “¿Y si decimos que todo ha sido un sueño y nos vamos de cañas?”. Un brindis por su cuajo.
PD: Este post ha sido un sueño. Buenos días.
Julio 21, 2008

La televisión es mágica, en ella pasan cosas que parecen imposibles. ¿O no lo es encontrar a la misma persona en dos concursos en la misma franja horaria? El don de la ubicuidad existe y el lunes 14 Gonzalo Belaustegui lo demostró interviniendo casi a la vez en Identity y ¿Sabes más que un niño de primaria?, una casualidad genial que le ha convertido en protagonista de la anécdota de la semana. Me imagino a su familia intentado grabar los dos programas a la vez… ¡de locos!
Pero la magia es así, simplemente sucede cuando menos te lo esperas. Cuando crees que el protagonista de tu serie favorita se ha suicidado, todo vuelve al principio como si hubiera sido un mal sueño y comienza una nueva vida. Ocurrió en el previsible final de Los Serrano.
Cuando crees que uno de los programas míticos de humor de la tele nunca volverá, alguien resucita el formato y lo devuelve a la vida. Ocurrirá en Telecinco que ha comprado los derechos de Wipeout, la versión americana, algo menos friki, de Humor Amarillo. La de veces que planifiqué con mis amigos ir a darnos tortazos y pasarlo bien.
Conclusión: en la tele la resurreción es posible. Y la magia. Pensaba en ello el otro día viendo Nada x aquí, el divertido show de Cuatro: los magos están por todas partes. Sólo hay que dejarse sorprender.
Eso sí, a veces la magia se acaba. Lo digo porque Grissom, vamos, el actor William Petersen, abandona CSI y se pasa a la producción de la serie. Qué depresión, Grissom es el alma de la saga. Menos mal que aquí vamos por la séptima temporada y se va en la novena, tiempo para asimilarlo.
Julio 21, 2008

Entre algunas escenas que retratan – quizá demasiado explícitamente– los vicios de los clientes y otras dulzonas al más puro estilo Pretty Woman –no tiene desperdicio aquella en la que la protagonista hace un desfile de modelos ante su chulo–, la nueva serie 700 euros, diario secreto de una call girl pretende dar una visión (¿realista?) de la prostitución de lujo.
Pero ni Mercè Llorens es Julia Roberts ni la serie es una comedia romántica. Es un dramón y de los gordos. Que una pobre chica huya de su pueblo tras un desengaño amoroso y se encuentre en Madrid con semejante panorama… pues no tiene ninguna gracia. Sin embargo ella esgrime razones muy altruistas para convertirse en una mujer de 700 euros, que tampoco vamos a destriparle a la audiencia.
La protagonista, las cosas como son, se defiende más que bien en un registro muy diferente al que le tocó en Hospital Central, junto a un Toni Cantó, blanducho, que parece más que su chulo, su padre y el de todas sus compañeras de piso.
La historia engancha por momentos, pero no tiene fuerza en ningún registro. No es extraño que, desde diciembre del año pasado, fecha en la que se terminó de grabar, la cadena la haya mantenido en la cuerda floja. Por no hablar de la cantidad de títulos que ha tenido desde entonces: Historia de Luna, Dos lunas, 700 euros, una historia de amor… Todo para acabar en un recurso vulgar, aunque pretendan darle un toque moderno: Diario secreto de una call girl.
La idea es original ya que, hasta ahora, pocas series de ficción nacional, salvando Sin tetas no hay paraíso, habían tratado con crudeza este tema. Sin embargo, no deja de ser un melodrama barato de entrega semanal.
Julio 16, 2008
Las mujeres más desesperadas se han ido de vacaciones y nos han dejado la casa empantanada. Último capítulo y nueva vuelta de tuerca: hemos viajado al futuro y cinco años después nuestra Bree es una escritora famosa que ha vuelto con Orson (viva mi Kyle Maclahan de Twin Peaks), Lynette sufre unos hijos delincuentes, Gabrielle ha perdido todo el glamour y tiene dos mellizas muy guerreras, y lo que es peor, Susan ya no está con nuestro fontanero favorito. ¿Desaparecerá su personaje? Noooo, ya han confirmado que tendremos todavía Mike Delfino para rato en la siguiente temporada, menos mal.
También nos han dejado Los hombres de Paco, pero mucho más tristes porque sí, han matado a Lucas, nuestro Hugo Silva, en un final intenso y dramático muy bien enlazado que nos mantuvo pegados al sillón. Toda una temporada intentando que se demuestre su inocencia y cuando todo se encarrila le matan.
¿Y ahora qué pasará?
Pero para final inesperado el de Lex que con sólo cinco capítulos emitidos se despide hasta nuevo aviso. ¿Se le puede llamar a eso temporada? ¿Así quieren fidelizar a la audiencia, marchándose prontito? Eso sí, ya han hecho público el fichaje de Paz Vega para los próximos capítulos. Sinceramente, no creo que aporte mucho. A mí sólo me vuelve a inspirar cierta morriña de Siete Vidas, la otra serie donde trabajó con Javier Cámara. Ahora no será lo mismo.
Y no me marcho sin lanzar un hurra por el teatrillo de OT y por Risto Mejide pidiendo permiso para marcharse del programa. Tanto si fue espontáneo como si formó parte del guión que tienen montado, nos divirtió muchísimo. Risto resiste.
Julio 14, 2008

Que está harto y se quiere ir, dice el amigo Risto. Más aún, le ha pedido a Noemí Galera que le rescinda un contrato que debe tener más ceros que las notas de Quimi y Valle juntos. Y como somos todos bobos, nos creemos que los dos teleñecos gruñones del jurado van en serio y Risto no va a aparecer el próximo martes. A lo mejor le ponen sus gafas tornasoladas a Javier Llano, a riesgo de que le confundan con el cantante de La Mosca.
Menos mal que nos quedaría esa Preysler de los musicales que es Coco Comin, capaz de clavarte un puñal en el corazón con una mano y tenderte unos Ferrero Rocher con la otra.
A Pablo, por ejemplo, le dijo con una espléndida sonrisa que, si seguía así, podría llegar a convertirse en el nuevo Manu Guix, artífice de enormes éxitos como… ehh… Bueno, míralo en Google.
Yo en realidad pienso que a Risto le pone mucho Noemí, y sólo la pica para que se gire hacia él con ese nuevo flequillo estilo Verónica Lake. La espléndida madurez de la cazatalentos de Gestmusic –Risto se encargó de desvelar su edad, pero yo me la reservo, que soy un caballero– se merece un post aparte.
El amago de boicot a OT por parte del publicista llegó después de que Sandra le cerrara la boca cantando, como el mismo Risto dijo, con las ingles. A lo María Jiménez. Sandra no será tan refinada y mística como Virginia, pero esa garganta rota por las noches de Bar Coyote y barra americana no deja de vibrar en mis oídos. Se merece ser María Magdalena, y no por similitudes profesionales –es lo que señaló Risto sin ninguna prueba y menos gracia–, sino porque es muy cantante y muy mujer.
Volviendo al jurado malasombra, este no ha sido su año. Empezó fuerte con Esther, la vencedora (in)moral del concurso, pero sus exabruptos se han ido diluyendo por repetitivos. Se empeña en resaltar que la audiencia se dobla cada vez que él aparece en pantalla, pero yo creo que se debe más a que su show coincidía con el final de capítulo de Los hombres de Paco (Lucas está vivo, a mí no me la cuelan). Los espectadores se quedan con ganas de más tiroteos cachondos y se enganchan a la escopeta de feria de Risto:
– Manu… ¡pum!
– Pablo… ¡pum pum!
– Chipper… ¡pum pum pum!
– Virginia… shhhh (sonido de baba resbalando por barba de tres días)
La niña azul no cuenta con el morbillo de la Galera, pero tiene un punto adictivo. Dan ganas de decirle: “Cielo, baja del escenario y cántame un blues al oído”. Su voz dulce y felina es irresistible en las distancias cortas, pero se asusta en el monstruoso plató de OT en el que desafinó hasta un dios del bel canto como Carlos Baute. Aún así, espero escribir muy pronto sobre Virginia como la ganadora de esta edición… A menos que alguien me confirme el rumor de que lleva lentillas azules. Sería la estafa más cruel desde…
Julio 14, 2008
Un prestigioso letrado de San Francisco llega a una zona rocosa de la India. Con el exótico viaje de su protagonista arranca “Eli Stone”, una producción difícil de definir. No se trata de unas vacaciones de placer; es una deuda pendiente: esparcir por allí las cenizas de su padre, un alcohólico que le hizo la vida imposible cuando era pequeño.
Tratando casos tan complicados como los de Glenn Close en “Daños y prejuicios” con tramas sentimentales como las de “Lex”, esta nueva serie, pretende dar una vuelta de tuerca al ya manido tema del abogado atormentado y sufridor, pero que no pierde un caso.
El protagonista, Eli –Jonny Lee Miller, el primer marido de Angelina Jolie– no es un picapleitos especializado en sangrar a los clientes, como la mayoría de sus colegas. Acaban de diagnosticarle un aneurisma cerebral que le provoca alucinaciones. Así, en el primer episodio, se le aparece nada menos que George Michael –aceptó participar en este y en otros tres más, así que debió de gustarle la experiencia– en el salón de casa cantando “Fe” –atención al numerito musical–. Pero este no es el único ingrediente surrealista de la serie que nos recuerda a las alucinaciones de Ally McBeal.
En el primer caso que representa, Eli tiene que defender a la mujer con la que hace años perdió la virginidad –a ritmo, por supuesto, de George Michael– y madre de un niño autista a causa de un medicamento. Mientras se enfrenta a la poderosa industria farmacéutica, a Eli también se le remueven otros sentimientos. Porque su vida privada tampoco es nada fácil; sólo avanzaré que está prometido con la hija de su jefe.
¿Conseguirá hacerse con la audiencia o esto no hay quien se lo crea?
Julio 8, 2008
Que qué pinta Emma García en la escalera del plató de Mujeres y hombres y viceversa, decía en el post anterior. Lo primero, me he fijado en que le han puesto un cojín en su escalón, todo un detalle por parte de Tele 5. No me extrañaría que le hubieran cosido un velcro al culete, porque el show es para salir corriendo. La adorable Emma comienza con una presentación sesuda tipo: “Eh, hola, están aquí Raquel y Paco…”. Y ya, directos a publicidad con la palabra entre los dientes, dientes, que es lo que más les gusta a los espectadores. Todo esto con micro de mano, quizá para que las tenga ocupadas y no pueda cortarse las venas. Tras la pausa llegan los verdaderos impactos publicitarios: ellas, auténticas musas de Corporación Dermoestética, y ellos, reclamos de gimnasio para animar a las víctimas de la operación bikini a subirse al step. Y uno y dos. Saldos de los casting de Gran Hermano. ¡Si hasta se ha colado un aspirante a Supermodelo!
Me dicen que de la versión italiana de este gallinero salió una gran estrella, Constantino Vitagliano. Sí, el penúltimo churri de la Obregón que no ha logrado el carrerón de Darek, no sabemos si por pudor o por estómago, porque de ‘talento’ andaba igual de sobrado. Aquí los tronistas –dícese de la gente que se pasa media tarde sentada en el trono, también conocidos como estreñidos– son un tal Luis y un tal Víctor. Uno es un cruce de Luke Perry y José Campos, y el otro, un guapérrimo al que se le ha ido la mano blanqueándose los paletos. El rebaño de féminas les hace proposiciones indecentes y ellos conceden una cita a la que más le ponga.


Los vídeos de sus encuentros tienen más intención de la que parecen: en uno, vimos a una madurita con pinta de llamarse Chonchi chuperreteando un sushi. Y suelta: “A mí me gusta probarlo todo, yo me meto en todos los sitios raros”. Lo dice con una sonrisa revuelta –no se ha hecho aún el tuneado completo– y, casualmente, de fondo suena el tango de Roxanne. Y que yo sepa, Roxanne no era bibliotecaria…
Los días impares llegan mis favoritas: las tronistas femeninas, Marisa y Verónica. Una, morenaza estándar, y la otra, con voz de línea erótica que, como no llega a la talla cien, va de sensible. Por imposible que parezca, los chicos que intentan seducirlas van más escotados que ellas y sueltan frases como “hemos conectado de una forma extrasensorial”. Enternecedor.
Llegados a este punto, no me puedo resistir a reproducir algún diálogo:

– Chico maquillado con Nocilla: “No me dejéis en bragas”.
– Emma García, ocurrente ella: “En bragas no, porque dudo que las lleves”.
Habría que verlo.
Julio 8, 2008
¿Quién no ha visto un capítulo de Friends? En mi casa se aficionaron hasta mis padres, semana tras semana todos delante de la tele para reírnos con los chicos de la cafetería Central Perk –por cierto, ¿os habéis fijado que en la mayoría de las series hay un bar-cafetería de visita obligada?–. Pues después del retorno de Sexo en Nueva York se rumoreaba que podía haber película de nuestros “amigos”. ¡Qué ataque! Eso sí que sería un bombazo… Por ahora la productora lo ha desmentido y todo se ha quedado en el aire pero yo mantengo la esperanza.
Mientras, sigo coleccionando cambios de programación para el verano que, la verdad, no están aportando mucho. Para empezar en La Sexta han sustituido El Intermedio por El muro infernal, una especie de tetris humano a la japonesa –la idea viene de allí– que es entretenido pero poco original.
También estrenaron el domingo 6 y en prime time Lalola para luego pasarlo a la sobremesa diaria. No creo que el posible tirón de audiencia de un domingo por la noche se mantenga en una serie con los mismos tópicos sobre hombres y mujeres que hemos visto en un sinfín de películas. ¿Resistirá el verano?
Lo que no me podía creer esta semana es la imagen que Pablo Motos nos ha ofrecido en la portada de una conocida revista masculina. ¿De dónde ha salido ese tío tan cachas? ¿Y esa tableta de chocolate por abdominales? Que no, que en El Hormiguero no salía ese chico, que era otro. He tenido que ver el vídeo del making-off para poder convencerme. Un reto de la revista y cuatro meses de Pablo en el gimnasio para conseguir ese cuerpo.
Y nosotros sin saberlo. Si es que la tele engaña mucho.
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