Junio 30, 2009
Indescriptible la última serie de la ABC Family. Entiendo que haya un público adolescente al que también hay que llegar pero no con productos tan patéticos como Make it and break it. La serie se centra en un grupo de niñatas (porque no se las puede llamar de otra manera) que luchan por convertirse en estrellas de la gimnasia femenina. Son pijas, insoportables, competitivas y envidiosas. De repente, llega a su súper gimnasio Emily (Chelsey Hobbs), una humilde gimnasta que entrenaba en su pueblo y que es muy pero que muy buena. Y claro, las súper niñatas no lo pueden soportar y se dedican a hacerle la vida imposible.
Como no podía ser de otra manera, el grupito de las guays sale con los chicos más guapos del gimnasio. Pero ellos se quedan onnubilados en cuanto aparece la nueva gimnasta… Así que, otro motivo más para que las payasas odien con más fuerza a su recién llegada compañera. Pero las ñoñas tienen un grupo de madres celosas que también tienen lo suyo… ¿Hay algún personaje, a parte de la protagonista, que no sea odioso en esta serie?
Lo peor de todo es que la serie pretende ser un ejemplo de superación juvenil y se convierte en una mezcla absurda de películas como Soñando, soñando triunfé patinando, High School Musical (aunque aquí no cantan) y Gossip Girl (por lo malas y pijas que son las protagonistas). Desde luego, no son un ejemplo para las adolescentes. En el primer capítulo (previsible desde el primer minuto hasta el último), una de las chavalas, encima, vomita… ¡Toma homenaje a la anorexia! Y todas se alegran de la desgracia ajena (no hay más que ver sus caras de placer en la escena en la que su nueva compañera se cae provocándose una lesión).
Para seguir con la lista de tópicos, Emily (la buena) es una gran profesional pero su vida personal es un desastre. Tiene una familia muy desestructurada… pero (oh casualidad) empieza a trabajar como camarera en un restaurante en el que se liga al chico más guapo de todos. Vamos, una vez más la mega manida historia de la pobre desgraciada de la que se compadece el guaperas… ¿Puede ser más patético todo?
Enviado por: Juan Silvestre
Junio 29, 2009
No estoy de ánimos. Esta semana ha sido dura, muy dura. Y es que el binomio “despedida de CSI y House” + “la muerte de Michael Jackson” me ha dejado hecha polvo. Menuda sobredosis de tensión emocional… Para empezar y aunque ya lo sabía -ir con tanto retraso respecto a EEUU tiene sus consecuencias- no termino de asumir la muerte de Warrick en CSI. Ya tengo fijada en la retina la foto de Grissom con él moribundo entre sus brazos, que será la primera imagen de la próxima temporada. ¡Y encima el topo era el superjefe de los CSI! Se va un personaje de siempre, insustituible, pero claro sabiendo ya que también se nos irá Grissom parece menos grave. Eso sí, el momento de tensión ya no nos lo quita nadie.
¿Y qué me decís de House ingresado en una clínica psiquiátrica? Ha sido un final de temporada memomable, genial, como siempre. Nos engañaron totalmente y cuando ya estábamos emocionados con el posible romance entre él y Cuddy ¡zas! aparece la señora Vicodina y nos lo estropea todo. ¡Que a House se le ha ido cabeza! ¿Se recuperará del todo? Y una vez recuperado, ¿será el mismo House de siempre, ácido e incisivo, o se nos volverá más sensible? No puedo esperar para saberlo.
Y el zarpazo final a mi corazoncito vino el jueves por la noche, cuando por casualidad en un zapeo me entero de que ha muerto Michael Jackson, así de repente, sin anestesia. ¡¡¡¿¿¿Qué???!!! Y me volví a acordar de la primera vez que ví el videoclip de Thriller en una tele con pocos canales allá por los 80. Y cuando me emocioné, hace poquito, en la gala final de la segunda edición de Fama donde Sergio Alcover cumplió el sueño de todo fan de Michael: rememorar ese Thriller. Ya véis, años de sentimiento. Se nos fue otro rey, el del pop.
Enviado por: Carmen Martínez Sierra
Junio 24, 2009
Con Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez, en los guiones y la realización, En terapia no podía ser una serie mala. Al contrario, es una de las obras maestras de este último año. Primero por las magistrales interpretaciones de sus protagonistas, entre ellos Gabriel Byrne, el psicólogo, y Dianne West (su terapeuta a la que visita cada viernes). Los diálogos entre estos dos grandes de la interpretación son memorables. Pasarán a la historia, sin duda.
El formato también contribuye a que sea un producto muy especial. Dura media hora y, en cada capítulo, sólo hay dos personajes: el psicólogo y sus pacientes, que se reparten en los diferentes días de la semana. Así, todos los lunes vemos al protagonista recibiendo a una enfermera; los martes a un militar; los miércoles a una gimnasta suicida y los jueves a un matrimonio en crisis. Cada uno tiene una historia original y llena de matices y cada uno necesita un tipo de consejo diferente… Pero claro, nuestro héroe, el Dr. Paul Weston, tampoco es de piedra y los viernes necesita desahogarse con su terapeuta (para mi gusto, estos son los mejores capítulos).
La primera temporada (que cuenta con 43 capítulos) ya ha sido emitida en España por FOX. Si os gustó, no os podéis perder la segunda porque os aseguro que es muchísimo mejor. Además de contar con nuevos personajes (interpretados por Hope Davis, Alison Pill y John Mahoney), el médico se traslada a Nueva York para curarse las heridas que le ha dejado el fracaso de su matrimonio.
Seguro que hay muchos escépticos que piensan que media hora de conversación puede ser aburrida. Os garantizo que no es así. Hacía años que no se escribían unos guiones tan bien construidos, interesantes e ingeniosos como los de esta joya. Esperemos que las cadenas generalistas no la maltraten.
Enviado por: Juan Silvestre
Junio 22, 2009
Ahora que Operación Triunfo empieza a decaer un poquito en cuanto a número de seguidores -o eso parece por las audiencias, aunque sigue dando guerra- me sorprendió descubrir el éxito total en su gala final de una versión parecida pero para abuelos rockeros en TV3: Casal Rock. Para empezar la idea me pareció un giro original del formato y mucho más entrañable y cercano. Hay que ver qué empeño, energía y ganas le ponen los abuelos, creo que muchas más que algunos jovencitos de las nuevas generaciones OT. Sobra decir que lo descubrí de rebote viendo Sé lo que hicísteis y la genial sección de Miki Nadal, no suelo ver canales autonómicos.
Me he vuelto muy selectiva con la tele, aunque también hay cosas que sigo por inercia. Por ejemplo, Aída. Confirmada mi morriña por Carmen Machi. Ahora que hemos despedido temporada todavía me doy más cuenta. Vale que todavía me río mucho con algunos personajes, sobre todo Mauricio y el Luisma, pero salvo por algún puntazo la serie pasa por ser sólo entretenidilla. Con lo que hemos sido. Ahora rematan faena insinuando que Soraya y Chema podrían tener algo, un revival de lo que ya tuvo con su madre… ¿otra vez lo mismo? Al menos sigue siendo una de nuestras series más longevas y sólidas.
Por cierto, ¿alguien más están tan entusiasmado como yo con que nos visiten los actores de Perdidos? Esta vez fue Matthew Fox, para mí Jack, y aunque creo que en El Hormiguero no le sacan todo el jugo a este tipo de invitados… ¡me hace una ilusión verlos al natural! Y el tío venga decirle a la prensa que disfruta sabiendo más que nosotros, que devora cada guión para saber qué le pasará a su personaje. Quién tuviera acceso a esa información, mientras nos toca “des-esperar”.
Enviado por: Carmen Martínez Sierra
Junio 16, 2009
Ya tenemos bombazo para el año que viene. Imaginaos que todos los humanos del planeta se desmayan durante dos minutos y diecisiete segundos y ven cómo será su futuro en cinco meses, extactamente el 19 de abril de 2010 a las 20.00 horas… Este es el arranque de Flash Forward, la nueva serie que promete seguir la estela de Perdidos y que tiene previsto su estreno en la ABC de Estados Unidos el año que viene. Al igual que la joya de J. J. Abrams, esta producción juega con los saltos de tiempo para revelar lo que les ocurrirá a sus protagonistas, algunos de los cuales tratarán de luchar contra un destino que no les gusta.
Así, en el capítulo piloto (que ha costado siete millones de dólares, casi cinco millones de euros) hay cosas que no terminamos de entender pero que se irán resolviendo a lo largo de las temporada. Los creadores de la serie confían tanto en su éxito que ya han dado luz verde a la grabación de, por lo menos, dos temporadas.
De momento, en la televisión americana ya se emiten promos de Flash Forward con la misteriosa frase “What did you see?”. Pero, a pesar de la intriga que quieren mantener, ya sabemos los nombres de gran parte del reparto. Kent Shocknek, Joseph Fiennes, Sonya Walger (Penny en Perdidos), John Cho, Genevieve Cortese, Jack Davenport, Ted Garcia, Zachary Knighton, Peyton List, Brian F. O’Byrne, Bryce Robinson y Courtney B. Vance son algunos de sus protagonistas.
Como adelanto, podéis ir leyendo la novela en la que se basa, titulada en castellano Recuerdos del futuro y escrita por Robert J. Sawyer, que está tan implicado en el proyecto que hasta ha hecho un cameo en el primer episodio y escribirá el guión de uno de los capítulos. ¿Tendrá la misma repercusión que Perdidos? La cosa pinta muy pero que muy bien…
Enviado por: Juan Silvestre
Junio 15, 2009
Cuando uno ve una película de terror se pasa los primeros minutos esperando que muera alguien -si te gusta el género, claro-. Hasta que eso sucede es como si no hubiera pasado nada, no hay quien se crea “el miedo” si no hay muertos de por medio. En este sentido ¿Hay alguien ahí? ha cumplido con creces. Desde el primer capítulo hasta el último de esta temporada ha mantenido el suspense por ver quién caía y que al final una de las fallecidas sea la madre da mucho juego. Y claro, al final murió a manos de alguien muy real, nada de fantasmas, que la realidad es mucho más terrorífica y estamos hartos de comprobarlo en las noticias. De esa dosis de realidad tan intrigante también se han ido encargango Iker Jiménez y sus colaboradores, el gran acierto de Cuatro al programarlos unidos a esta serie. Tramas familiares de ficción rodeadas de misterios + misterios rodeados de ¿realidad? Un cóctel muy entretenido que seguro también funcionará en su segunda temporada.
Otro final esperado era el de La chica de ayer. Tras conocer la verdad sobre su padre -estaba claro que era el asesino- Samuel tenía que decidir entre regresar al futuro o quedarse y apostar por su amor con Ana. La luz en el túnel confirmaba su versión, aunque ella siempre le creyó. Y claro, triunfó el amor aunque este final tenía su secretillo a voces. La serie ya se había rodado con dos finales diferentes por si no tenía éxito. Y como se suele decir, serie prevenida vale por dos. Al final no ha terminado de convencer y, a pesar del registro a veces poco creíble de Ernesto Alterio, ha servido para descubrirnos a un Antonio Garrido colosal como el inspector Gallardo. Se merece una serie para él solito.
Enviado por: Carmen Martínez Sierra
Junio 9, 2009
No me gustaría hacer un post ñoño pero el final de la quinta temporada de Anatomía de Grey me ha dejado totalmente alucinado, para qué negarlo. ¡Vivan los buenos finales! Además, ha conseguido sorprenderme y no puedo aguantar más para ver cómo sigue la historia. Spoilers aparte, que no quiero destripar tramas, sólo diré que la historia de Izzie y Álex me ha puesto los pelos como escarpias… ¡pero eso no es lo más sorprendente del final! Creo que los fans de la serie, que somos muchos, estamos encantados con que por fin se haya dado cancha a dos de los personajes con más recovecos.
Francamente, empezaba a estar agotado de Derek y Meredith… Que si nos casamos, que si no, que si estamos juntos, que si no… que si nos damos celos… Me han resultado cansinos hasta el extremo y creo que su creadora (la incombustible Shonda Rhymes) se han dado cuenta de que los demás personajes también existen (¡menos mal!). Porque no sólo hemos disfrutado con la dramática historia de Izzie (tranquilos, que no cuento nada…). El doctor Sloan también ha dado juego, la visita de Addison (Kate Walsh, a quien entrevistaré este fin de semana en Londres gracias a FOX… prometo un post dedicado a ella), el tórrido y a la vez tierno romance de Cristina…
La serie, por fin, ha dejado de centrarse en su cada vez más sosa protagonista y sus seguidores estamos más que agradecidos. Así que, contrariamente a lo que piensan muchos, Anatomía de Grey no está agotada. Al contrario, tal y como se han quedado las cosas, cada vez hay más historias que desarrollar y a los médicos del Seattle Grace les queda mucho por contarnos. Cuando se emita el final, retomaré este post para comentar, sin miedo a adelantar nada, un final que dará que hablar…
Enviado por: Juan Silvestre
Junio 8, 2009
No tenéis vosotros muletillas, expresiones, gracietas que habéis sacado de la tele y utilizáis en vuestro día a día? Yo muchas. Algunas de hace años, tantos, que cuando la gente las oye ni las entiende. ¿Os suenan estas: ‘Para dentro, Romerales’ o ‘Mi primera colonia, Chispas’? Vale, soy un poco carca y de aquel anuncio de Farala no queda nada, pero la memoria es caprichosa y de repente me sale. De los últimos tiempos tengo otras. Por ejemplo, si alguien está enfermo, será de ‘lupus’, enseñanza de House.
Lo cuento porque mi última aportación ha venido de mis visitas a los capítulos de El internado. Frase de uno de los protagonistas: “Tengo varias llamadas perdidas de mi padre, pero cuando le devuelvo la llamada no me lo coge, algo pasa” (más o menos, no me acuerdo literalmente). Respuesta de una de las chicas: “Lo mismo se lo han llevado unos nazis locos”. Mis carcajadas se debieron oír en varias manzanas a la redonda. En serio, fue divertidísimo, jamás me hubiera esperado esa respuesta. Os podéis figurar lo que diré a partir de ahora si alguien no me coge el teléfono ¿no? Bromas aparte, la actual temporada es entrenidísima: pasadizos, misterios, infiltrados, conspiraciones… para los adictos de verdad.
Para rematar, un recordatorio repleto de ánimos a Susan Boyle, el descubrimiento del OT británico. Una gran voz escondida, como tantas otras que habrá por esos mundos, que tras perder en la final frente a un grupo de baile, se ha derrumbado y está ingresada en una clínica psiquiátrica. Nadie prepara a las personas corrientes para tal avalancha de fama y presión. Ahora la han llamado para cantar ante Obama. Espero que se recupere.
Enviado por: Carmen Martínez Sierra
Junio 4, 2009

Qué gusto. Antes de nada, dejo claro que el protagonista de este post, Manu Guix, bautizado por Risto como Ewok o Sancho Panza, nunca ha sido de mi agrado. Sentado al piano (Risto diría que con las piernecitas colgando, yo voy a intentar ser más fino) Manu Guix lleva edición tras edición vulgarizando la forma de cantar de decenas de triunfitos. Vale que muchos ya vienen vulgares de casa, con abisbalamientos o bustamanteces difíciles de digerir, pero con otros ha hecho auténticos estropicios. Lo mismo ocurre con sus montajes de vocecitas, con los que no hace más que marear a los que, aunque tengan el oído pelín duro, aportan algo sobre el escenario.
El caso es que este gurú de la música descafeinada, ñona y sin un ápice de estilo propio (a Youtube me remito, que ni en el Emule encuentras un ‘éxito’ suyo), le ha tocado las narices a Risto Mejide. Le ha tocado a su niña. “Virginia canta como el culo”, se ha atrevido a decir. Él, sin mover el culo del piano, desde su majestuosa sabiduría musical, desprecia a todo aquel que no se adapte a su estándar de vocalista karaokero. Ya oigo el rugido de la Marea Azul, y me gusta.
Además, Sancho nos ha salido chulito. “No sé si tendrás algún tipo de problema sexual”, le respondió a Risto desde la Academia. No he visto suficiente National Geographic para saber cómo se desfogan los ewoks, pero al profesor quizá le convendrían tocar algo más que las teclas para bajarse un par de tonos y, de paso, los humos.
El otro tema candente de la noche fue el pinganillo de Noemí Galera. Según Risto, por ahí llegan órdenes desde el cielo de Gestmusic que deciden las nominaciones. La respuesta de Noe sonó muy a excusa, pero lo dejo en cuarentena porque sería una acusación grave. De la que Risto sería cómplice, por cierto. Desde aquí propongo que el próximo nombre que le chiven por el pinganillo sea el de Manu Guix, y que su rival para la expulsión se llame Myriam Benedited, la usurpadora de cualquier personalidad en la forma de moverse. A los dos se les acabaron las ideas hace muchas ediciones.
Enviado por: Gonzalo Cordero
Junio 2, 2009

La inolvidable Carmela de Los Soprano vuelve a la televisión, tras una breve participación en Rockefeller Plaza, para dar vida a Jackie, una enfermera con una particular característica: es adicta a las drogas. Ella es la protagonista de Nurse Jackie, la nueva apuesta con la que la cadena Showtime pretende sorprender y provocar al mismo tiempo (al igual que hizo con Dexter, Californication, Queer as folk…). Siguiendo la moda de las series protagonizadas por médicos y ambientadas en hospitales, esta producción da una vuelta de tuerca: su protagonista ya no es un médico borde ni un grupo de internos con las hormonas disparadas, sino una enfermera drogadicta.
A pesar de sus adicciones, Jackie es buena en su trabajo. Es sensible, se preocupa por los pacientes… y tiene una vida sentimental tan caótica que ni ella misma la puede controlar. Lo mejor de esta serie son, sin duda, sus personajes. Unos perfiles poco comunes en un hospital. Desde su protagonista hasta un doctor que, cuando se pone nervioso, toca cualquier zona sexual de la persona que tenga enfrente (Dr. Cooper, interpretado por Peter Facinelli). Son este elenco de actores los que, con sus divertidas interpretaciones, consiguen poner un toque de humor en un contexto aparentemente dramático. Comedia negra en su estado más puro. ¡No os la podéis perder!
Enviado por: Juan Silvestre