September 7, 2010

Esta situación ya la he vivido antes. Me pasó exactamente lo mismo cuando vi a Daniel Retuerta, el eterno Lolo de Compañeros, haciendo de adolescente atormentado en El internado. Vamos, que no me lo creí. Pues con Melissa Joan Hart me ha ocurrido algo similar. Aunque intente ir de treintañera supermolona en Melissa and Joey, su comedia de la ABC Family, para mí siempre será la tierna (y megacursi) chiquilla de Sabrina, cosas de brujas. Nunca entenderé por qué me gustaba tanto esa serie, aunque me parece que era por el gato Salem… Pero, volviendo a su nueva comedia, lo que de verdad me ha impactado es que su compañero de reparto no es otro que… ¡Joseph Lawrence! O, lo que es lo mismo, el inolvidable Joey de Blossom. Y, tampoco entiendo por qué, pero juntos me dan mucha grima, una sensación similar a la que te entra al ver vídeos de cuando era un crío pequeño…
La trama no sé si merece la penamni contarla. Me da vergüencita… Resulta que ella, que se llama Mel (¡¡¡¡aaaarrrgggg!!!!), se dedica a la política. Sí, sí, eso es, la política. Y, por cosas de la vida, debe hacerse cargo de sus dos sobrinos. ¡Pero no puede, está superocupada! Así que contrata a un canguro y aquí aparece Joey. Lo demás os lo podéis imaginar… ¿Alguien se atreve?
Enviado por: Juan Silvestre
September 7, 2010
¿Hay algo más fuera de tono que una escena moñimelódica –dícese del drama facilón con balada de fondo– en Aída? “Nooo”, diría mi público si lo tuviese. Pues sí, querido público: que para esa secuencia, con Melanie Olivares moqueando a lo Rudolf y Paco León tirando de las técnicas del Actors Studio para llorar pa’dentro, hayan seleccionado la canción de una triunfita de las que piensan que el éxito es algo más que versionar a Georgie Dann en Qué tiempo tan feliz.
Me explico: Beth, la de las rastas que montó un corral el Eurovisión (chiste fácil sobre gallos) sacó en 2006 un precioso disco que ha sido descubierto por el que elige los hits para la serie de Telecinco. Apuntad el título, My own way home. Contra los hijos de OT hay prejuicios más justificados que la pérdida de popularidad de Jesús Neira, pero eso no quita que haya dos o tres joyas sobradas de talento.
Hablando de prejuicios, este finde me echaba unas risas con mis fantásticas amigas vascas viendo un scketch de Vaya semanita. Horas después, una bronceada Isabel San Sebastián afirmaba en La noria: “El vascuence es casi peor que el catalán”. Con aplausos como tristísima melodía de fondo.
Enviado por: Gonzalo Cordero
September 3, 2010
Estrella es como Víctor Manuel, cada día le pasa una desgracia. Lo último ha sido su amnesia provocada por una serpiente venenosa. ¡Cuántas cosas aprendemos en esta novela! No tenía ni idea que un reptil podría hacerte perder la memoria. Tomamos nota. Pero la mala suerte de la hija de Casilda no termina ahí. Y es que su amado ha encontrado a otra sustituta, Mercedes, la enfermera que le atiende en el hospital. El chico no pierde el tiempo, ya veréis cómo este incipiente romance dará mucho que hablar. Lo que sea para que se aleje de la malvada Coral, que sigue haciendo de las suyas.
Quien sigue en la misma línea es León, aunque ahora se ha quedado sin su compinche, pues Tiburón desaparece en un pantano (¿se lo habrán comido los tiburones? ¡que chiste más malo!) Pero no os preocupéis que Parra seguro ya se las arreglará solito. Además, tiene como aliada a Coral (otra buena pieza). ¿No pensáis que entre los dos hay algo más que el odio hacía Estrellita?
Por fin una noticia buena entre tantos secuestros, mentiras muertes, peleas. Guillermo da un paso más en su relación con Casilda y le pide matrimonio. Briceño ya ha pagado con creces el error de juventud que cometió y como los hechos valen más que las palabras, a recibido el perdón de Estrellita y su madre. Me encantará ver esa boda porque ambos se quieren de verdad.
¿Qué os parece el cambio de Oriana? ¿Os lo creéis? Yo pienso que cuando descubra que Santos le está siendo infiel volverá a ser la chica caprichosa y mala de antes. Se aceptan apuestas.
Enviado por: Alba Muñoz
August 31, 2010

¿Os acordáis de Lupin? “El ladrón más elegante que se pueda imaginar”, decía la sintonía de esa serie de dibujos. Pues recuerda mucho al prota de White Collar, una serie que el 20 de septiembreestrena Fox y de la que Cuatro tiene los derechos. Lo malo de esta comparación es que el personaje animado era bastante más pícaro que este Neil Caffrey. Lo encarna Matthew Bomer, un actor muy guapo y con cierto magnetismo, pero al que aún le falta un punto de cocción para ser el gancho de un título importante.
Hay que reconocer que la química con el otro personaje principal, el agente Burke (Tim DeKay) está trabajada. ¡Ah!, no he comentado el esquema básico de la serie porque tiene lo de todas las actuales: pareja de investigadores, uno maduro y otro atractivo y romanticón, que resuelven casos por Nueva York entre escenas de acción (pocas) y momentos cómicos (forzaditos). Las fuentes de las que beben son tan evidentes que ya cansa repetirlas. La ‘novedad’ es que el joven es un ladrón de guante blanco reconvertido. ¿Qué más? Guiones decentes, casos más o menos enrevesados y tramas personales relativamente atractivas. Mientras que el joven Neil sufre por una chica que parece huir de él (si aguantas hasta el final de temporada te llevarás una sorpresa con ellos), el maduro Burke trata de animar su matrimonio. Su mujer, Elizabeth, es nada menos que Tiffany Amber Thiessen, la mofletuda malvada de Sensación de vivir. Valoramos su esfuerzo por cambiar de registro (que no por afinar sus rasgos), pero lastra más que suma. Entretenida sin más.
Enviado por: Gonzalo Cordero
August 30, 2010
Los turistas que viajan a Grecia ya no visitan la Acrópolis ni las playas de Mikonos, sino una ermita en la isla Spetses –la misma de la última boda real–, en la que Karmele Marchante practicó los placeres de la carne. “Fue en ese banco”, le oí decir a un japonés. Sin embargo, la sensual periodista se siente ultrajada porque el señor, que no caballero, con quien compartió el divino retozo manda emails con detalles y fotos del encuentro dignos de National Geographic.
Cómo duele cuando alguien con quien has compartido momentos de gloria te traiciona. Pero seguro que Karmele, aunque sólo sea por su dilatada experiencia, sabe cómo gestionar la pena; por eso me gustaría que tuviera una charla con María Casado, sola en el Telediario desde que David Cantero dejó el mejor informativo del mundo por eso que hacen en Telecinco entre Mujeres y hombres… y Sálvame. La melancolía se ha adueñado del bellísimo medio plano, de la voz grave y veraz que emana de un rostro de muñeca de porcelana. Haz caso a Karmele, María: llegarán otros, quizá no tan apuestos como David, y volverán las mariposas y las risas al dar paso al deporte. Si no, María, siempre quedará encender una vela en Spetses.
Enviado por: Gonzalo Cordero
August 27, 2010
Hace sólo unas semanas que Oriana dejó de ser esa niña caprichosa y arrogante para cambiar por amor y me parece a mi que la transformación le va a durar poco, porque cuando se entere de que su amado le está siendo infiel… Lo cierto es que la muchacha ha echo un gran esfuerzo y mirad como se lo paga el sargentito. Titubeando y con la voz entrecortada, Santos le pide a Coral que se aleje de él porque si no perderá a su novia. ¿Creéis que aguantará si lo tientan otra vez?
Lo más divertido de la semana ha sido el concurso de belleza y si se hizo por una buena causa mucho mejor. Violeta se ha transformado en Carmen Lomana (algo menos estilosa, eso sí) y a enseñado a las jóvenes de Playa Escondida cómo caminar sobre la pasarela y cómo comportarse con elegancia y distinción. Es buena profesora y, aunque le ha costado un poco, sus alumnas se han aplicado. Entre tantas desgracias y engaños se agradece estas escenas es las que te ríes con ganas.
Pero lo que aún no he entendido es la atracción que siente Víctor Manuel por los hospitales. Y es que no es normal que empiece la semana con una herida de bala y la termine con las manos vendadas. Sabéis que el escritor no es santo de mi devoción, pero me daría mucha penita si no vuelve a escribir porque lo va a pasar realmente mal. Seguro que ocurrirá como en Zacatillo cuando Gabriel (Jorge Aravena) se quedó en silla de ruedas y a los pocos días ya podía andar. ¿No sería maravilloso que la vida fuera a veces una telenovela y que todo se arreglara con un chasquido de dedos?
Enviado por: Alba Muñoz
August 25, 2010
Sin caer en el sentimentalismo y la ñoñería típicas de estas historias, The Big C ha superado con nota el reto de contar una historia sobre la que, aparentemente, estaba todo escrito. La serie que acaba de estrenar en EE.UU. el canal Showtime (de ahí que mi juicio rece sobre el capítulo piloto) cuenta la historia de Cathy, una profesora a la que le diagnostican un cáncer terminal.
A estas alturas, ¿quién podría interpretar con originalidad este personaje? Desde luego la elección no ha podido ser más acertada.
Laura Linney, a quien recordamos por Frasier, entre otros trabajos, está absolutamente inmensa. Se bebe casi literalmente los guiones (impecables, por cierto), consiguiendo una creación magistral. Sólo ella puede decirle a su marido (Oliver Platt) con los ojos llenos de lágrimas: “Llevo años sin comerme una cebolla porque tú dices que son cacas apestosas”. Y, tres secuencias después, descargar una rabia perfectamente contenida contra una alumna con sobrepeso (Gabourey Sidibe, de Precious): “No puedes estar gorda y ser mala”.
Si Melvil Poupaud, que encarnó al protagonista de la injustamente denostada película El tiempo que queda, de François Ozon, se vengaba del mundo entero antes de marcharse para siempre, la actitud de la protagonista de esta serie es absolutamente distinta. Ella se construye una coraza de (falso) optimismo para que su gente no sufra. Atención a la preciosa escena final en la que, sentada en un sofá metido en el foso de una piscina, ‘monologa’ con su perro.
Enviado por: Juan Silvestre
August 24, 2010
A la sombra del éxito de Amar en tiempos revueltos y Sálvame se está librando una guerra por la audiencia en la que las únicas armas son el humor y el cachondeo. Tonterías las justas ya tiene más espectadores que Sé lo que hicisteis, pero el veterano programa de La Sexta se apunta un nuevo récord: suma 500.000 amigos en Facebook. Como gancho para llegar esa cifra, regalan un sofá firmado al internauta que les proponga el desafío más divertido. El show de Florentino y compañía contraataca con más quedadas multitudinarias para hacer ‘la gamba’ y con parodias de videos musicales. La última, del tema de Macaco Moving.

Después de este himno de paz y amor, Dani Martínez anunció: “Desde hoy ya no nos vamos a dar más ‘corchopanazos’ en El ranking”. Pero al minuto ya estaban atizándose como siempre. A la misma hora, Ángel Martín aparecía por sorpresa entre los encuestados de la sección Habla pueblo, habla, en SLQH. “Por favor, no saquéis esto que mi jefe cree que estoy de baja. ¡Y arriba Tonterías las justas!”, dijo antes de salir corriendo.
Minutos antes, Berta Collado le lanzaba un dardo envenado a su ex compañera Pilar Rubio, que reapareció en el plató de La Sexta en un montaje de vídeo. “¿Y esos humos? –espetó Berta– ¿Es porque te forran el lomo con billetes?”. “¿Me estás llamando gorda?”, respondió Pilar. “Me refiero al pastizal que te llevas por tu cara bonita, aunque vaya truñetes de programas que estás haciendo”. Sí, sí, muy buen rollo…
Enviado por: Gonzalo Cordero
August 23, 2010
Viajar te abre la mente, también en lo que a gustos televisivos se refiere. Hace unos días discutía con unos amigos en Pobladura de Pelayo García, en pleno páramo leonés, sobre la calidad de nuestras cadenas. Entre montaditos de cecina, se repetían las palabras basura, morbo, Sálvame… Me puse en plan Esteban y defendí que el circo no sólo no es deleznable, sino que es de lo más original del panorama.
Días después volé a Dinamarca (ser el teleadicto te da alas) y descubrí que esa afirmación era más acertada que la empanada de chorizo y pimiento. En el prime time echaban un concurso grabado hace tres décadas en el que un cruce de Mercedes Milá y Camilo Sesto trataba de adivinar el autor de unas esculturas. Y a continuación, imágenes de gente durmiendo. Durante diez horas. Al hacer zapping, me encontré con un documental sobre elefantes y dos series tan actuales como Friends y Snoopy. Lo más chichoso era un reportaje sobre la infancia de Christina Aguilera. En España podría haber elegido entre el corazón, Callejeros, REC, Versión española, un partido de basket, toda la TDT…
¿Tenemos la tele que nos merecemos? Sí. Por suerte.
Enviado por: Gonzalo Cordero
August 20, 2010
Mar de amor está cada día más interesante, sobre todo esta semana que Coral ha logrado lo que llevaba tanto tiempo anhelando: casarse con Víctor Manuel y, de paso, molestar a Estrellita. Pero de esta extraña unión tengo varias dudas que espero que me sepáis resolver. Ahí van:
- ¿Cómo es capaz Víctor Manuel de casarse con ella si al día anterior se ha acostado con Estrella?
- ¿No se da cuenta de que su flamante esposa no para de hacer maldades? Para muestra un botón: ¿No os acardáis cuando intentó quemar el apartamento?
- ¿Cómo puede Galíndez hacer seguir los preceptos del doctor Hernán si ya sabe que no es trigo limpio?
Tantas incertidumbres no me dejan dormir. Y aún tengo una más. De acuerdo que los galanes de las telenovelas deben ser sexys, románticos, serviciales, luchadores, pero, ¿es necesario que también sean algo bobos? ¡Por favor, Víctor Manué, ten algo de sangre en las venas y date cuenta de que Coralita está jugando contigo!
He de confesar que me gusta mucho Guillermo. Es cierto que en su juventud no se portó nada bien, pero ahora intenta enmendar sus errores y se preocupa por su familia. Por eso, el día que Oriana es operada del rostro no duda en visitarla en el hospital para preguntarle como se encuentra. Durante la conversación, le confiesa que está muy preocupado porque León no parará hasta matar a su hija. Puede que Casilda nunca le perdone, pero me gustaría que Estrella llegue a quererle como a un padre.
Entre tantas mentiras, tristezas y tejemanejes siempre nos quedarán los niños. Los más divertidos, entrañables e inocentes de Playa Escondida. Abril y Tilico, además de amiguitos, hacen una pareja perfecta y se nota que se quieren. Esperemos que la maldad que pulula por el pueblo no les afecte nunca.
Enviado por: Alba Muñoz