La primera vez
Queridas Ragazzanautas…
Aquí van unas líneas rápidas rápidas rápidas antes de irme a casa DIRECTA A LA CAMA. Y es que… ¿alguien adivina quién ha dormido solo cuatro horas esta noche? Ains… ¡Mis ojillos amenazan con cerrarse de un momento a otro sin previo aviso! Sin embargo no me puedo quejar. ¿No dicen que sarna con gusto no pica? Pues eso… A ver, ¿quién me mandó a mí anoche no irme a casa después del increíble a la par que sensacional concierto de presentación del nuevo disco de Deluxe? (Estoy deseando que llegue el próximo lunes para comprarme el disco, Reconstrucción. ¡100% recomendable, por cierto!). Así que eso, sueño mortal con gusto… no pica (te hace bostezar, eso sí, pero nada más ;-)
A todo esto… no es eso de lo que os quería hablar. Y es que hoy, además de concentrarme en no caer dormida sobre el teclado, he estado de ciccerone con dos chicas de 14 años que han venido de visita a la redacción. Realmente, después de tomarme cuatro cocas lights en vena, creo que no han llegado a notar que estaba muriendo lentamente… ;-)
El caso es que, después de irse, me ha dado por pensar en cómo era yo a los 14 años. ¡C-A-T-O-R-C-E AÑOS! Pensando, pensando… (todo lo que mis neuronas insomnes han sido capaces de pensar, ofcórs) he llegado a la conclusión de que los 14 años marcan un punto de inflexión en la vida de cualquiera.
Recapitulando, 14 años es la edad del…
•Primer gran amor platónico.
•Primer beso.
•Primeras mentiras a tus padres.
•Primera espinilla traicionera.
•Primera salida nocturna.
•Primer ‘mal día’ tras la primera salida nocturna.
•Primer desengaño amoroso.
•Primera rallada con chicos…
•Primera rallada con chicas por culpa de los chicos…
Ummm… ¿no créeis que es una edad clave como para que las autoridades competentes no tomen cartas en el asunto? Estoy pensando… quiero decir, estoy pseudo-pensando en algo importante y decisivo para las generaciones futuras, tipo “Curso teórico-práctico para vicisitudes de la vida adulta”. Podrían incluirse clases de “Chicos: manual de uso y disfrute”; “Cómo superar una ruptura amorosa”; “Cómo ligarte a quién tú quieras”; “Príncipes azules: aprende a desenmascararlos”; “Amigas traicioneras: más de lo mismo”…
Estooo… ¿soy la única que cree que el sueño me ha reblandecido el cerebelo a golpe de bostezos?
Mejor me voy a casa… a dejar de recordar cómo era yo a los 14 años (que me está empezando a dar vergüenzilla… o risa, aún no lo he decidido)
:-)
Bs mil
Laia
175 comentarios Marzo 13, 2008