No sos vos, soy yo
Queridas Ragazzanautas…
¿Cómo lleváis el primer día de vuelta a la cruda realidad laboral tras el puente? Yo creo que me estoy despertando ahora… que llega la hora de comer :-) Sí, caras mías, este lunes he venido a currar con un relax… que asusta, la verdad. No sé si será la resaca after-puente, o el hecho de que en Madrid, al menos ¡esta semanita sólo dura 4 díítas de nada!
Si sumamos a este último dato que, al menos en Madrid (again) brilla el sol y las temperaturas rondan los 22 grados… ¿qué más se puede pedir? ¿Una celebración? También tenemos algo que celebrar por estos lares: el cumpleaños de Lidia. ¡Felicidades, guapa!
De todas maneras, percibo cierto aire a rupturas en el ambiente del blog… (Mucho ánimo, Kilah y mucho ánimo para ti también, Intrusa). Al final, tras leer tooodos los comentarios, me ha dado por reflexionar sobre el manido tema del fin del amor. ¿Conclusiones? Nada nuevo bajo el sol. No sé, supongo que al final resulta igual de duro “dejar” que “ser dejada”… ¿No estáis de acuerdo? Creo que es algo por lo que hemos pasado la mayoría de nosotras. Que levante la mano quien no haya escuchado (o ha pronunciado) alguna vez algo parecido a:
“No estoy segur@ de lo que siento”.
“No sé lo que quiero”.
“Necesito un tiempo… a. para echarte de menos; b. para saber lo que siento; c. para saber si te echo de menos; d. para verlo todo con distancia”.
Y la (odiosa) puntilla final: “No eres tú, soy yo…”
¿No os suena terriblemente familiar? Sin embargo, no por normal o extendido deja de doler cuando te toca escucharlo (o decirlo) a ti. De hecho, es un patrón de conducta que se repite en chicos… y en chicas, ojo. Y, por otra parte, supongo que no es algo criticable… ¿no?
Es decir, no es de ser “mala persona”. Ni tampoco implica ningún propósito oculto de hundir la vida a tu pareja… mejor dicho, proyecto de ex-pareja. Es más, nunca puede ser fácil dejar a alguien a quien, mínimamente, te ha unido algo más o menos fuerte durante un tiempo determinado… y acto seguido, convertirte en “el-malo-de-la-peli-oficial”. Y es que, al final, la “víctima”, la persona que es dejada, cuenta con todo el apoyo de la sociedad. Sin embargo, el villano, el malo, el “indeseable” es aquel que ejecuta la sentencia de muerte de la relación…
Aunque, evidentemente, el sentimiento de “ser-dejada”, de que alguien decida por ti, tampoco es nada deseable. Ummm… si tuvierais que elegir, ¿qué preferiríais? ¿Dejar… o ser dejada?
(Ups. ¿Alguien me puede explicar por qué si he empezado el post cargada de energía positiva… he pegado este giro en sólo cuatro párrafos?)
Supongo que ha sido porque, pensando en rupturas miles, he acabado analizando mi situación actual con D. Por ahora (y por siempre, espero) es sólo un amigo… muy amigo, y con derecho a roce, podríamos decir. Y punto. ¿Ok? Yo no quiero (ni puedo) involucrarme más… Sin embargo, él es taaan majo. Y parece taaan vulnerable… Que, de repente, me asusta que la situación de “nos-enrollamos-cuando-nos-vemos” se alargue en el tiempo… y me vea obligada a decirle eso de “No sos vos, soy yo” (peli argentina 100% recomendable, por otra parte). En definitiva, no quiero verme obligada a ser “la-mala-oficial”.
Hala, ya me salió el complejo de culpabilidad…
Bs mil
Laia
274 comentarios Noviembre 5, 2007