Si hay que fingir, se finge
Queridas Ragazzanautas…
¿Cómo va la semana, guapas? Antes de nada, aunque sea con un pelín de retraso… ¡muchas felicidades para mari@ y Lolika! Ains… tanto insistir con el tema de hacer un calendario bloguero cumpleañero… ¡y al final soy la última en felicitaros! Mi cabeza… ains, ande andará ;-)
Y es que, os dejé el viernes noche con la firme intención de celebrar mi pseudo-divorcio por todo lo alto… y puedo prometer y prometo, ejem, que no he faltado a mi promesa. Uff… aún me duele la cabeza al recordarlo. De hecho, puede decirse que he vivido un fin de semana al revés. El sábado me acosté un par de horas más tarde de lo que me suelo levantar cada mañana… y el domingo, el domingo ya había abueletes paseando por las calles, no os digo más.
He de reconocer que, según posteé el viernes, estuve tentada, tentadísima de llamar a D. (el-bueno-de-D.) y aceptar su propuesta de quedar con él… (Nota aclaratoria: D. me ha llamado un par de veces esta semana para proponerme un par de planes. A saber: un concierto el sábado noche y una visitita al rastro el domingo mañana… Fin de nota aclaratoria). Sin embargo… al final no lo hice. Cómo explicaroslo… bueno, no es tan difícil: este finde no me apetecía interpretar el papel de “chica-buena-que-queda-con-chico-bueno”. (Oh, por favor… ¿ha sonado tan mal escribirlo como leerlo? Me temo que sí…).
En lugar de eso, quedé con mi amiga R. Ella es, ¿cómo decirlo? La típica amiga con la que sabes cómo empiezas… pero nunca, nunca, nunca puedes imaginar cómo acabas. Y, de hecho, así acabé. Entre sustancias perniciosas para la salud y compañías perniciosas para el corazón… he hecho el firme propósito de no volver a salir hasta el domingo de Pentecontés (que no sé ni en qué cae… pero me suena que aún falta mucho, ¿no?).
Como anécdota, para que os hagáis una idea, contaros que el sábado… acabé de marcha ¡con un grupo de colegas de J.A! ¿A quién se le ocurre salir con los amigos de un ex? A mí, chicas, a mí…
Y eso que, al principio, me entró la paranoia de que todos miraban cada uno de mis pasos con lupa y escuchaban cada una de mis palabras con whisper XL… En plan, ¿cómo estará la “poor-Laia-que-fue-dejada-por-el-bruseliano”? Pero ya sabéis, que yo, antes muerta que darles pie para que pudieran ir con ningún tipo de cuentos al citado bruseliano, tipo: “Oh, pobre de tu ex… qué mal la dejaste”. Si hay que fingir, se finge, faltaría más.
Y así me fue… que aún me dura el dolor de pies de lo que bailé; y el dolor de cabeza de lo que… de lo alta que ponen la música en los garitos, digo… ;-)
Por cierto, hablando de fingir… he leído una noticia en el periódico que no tiene desperdicio. ¿No os quejabais algunas de que andabais algo aburridillas hoy? Aquí va una ideíta para invertir lo que queda de tarde. Ejem.
El caso es ue un sexshop argentino ha organizado un concurso… original, cuanto menos. Al más puro estilo “Cuando Harry encontró a Sally”, el establecimiento premiará a la chica que… ¡mejor finja un orgasmo!
Hala, guapas, a practicar…
(Es broma, es broma).
Bs mil
Laia
P.D. Me apunto todos y cada uno de los libros que habéis señalado, aunque muchos los he leído, (mejor dicho, devorado) ya. Ahí va mi recomendación: “El niño del pijama a rayas”. Indescriptible.
P.D. 2. Barbi, Tamaruchi, poco puedo decir que no se haya dicho ya. Mucho ánimo. Hay que ser muy valiente para hacer lo que os proponéis hacer. Para cualquier cosa que necesitéis, ya sabéis donde estoy.
127 comentarios Octubre 23, 2007