Prueba superada
Queridas Ragazzanautas…
Por fin, por fin, por fin… ¡viernes! ¿Cómo se presenta vuestro fin de semana? Ains… la emoción me embarga por momentos ante la sola idea de visualizar 2 días por delante sin tener que madrugar, sin tener que currar, sin tener que teclear… Uff, ¿se nota ligeramente que esta semana se me ha hecho un tanto laaarga, verdad?
Pero por fin, todo acabó. Y no me refiero solamente a los madrugones, a los atascos mañaneros ni a las comidas grasientas de los restaurantes de la zona… no. Me refiero a cierto mail que dejé pendiente de responder en el post anterior. ¿Lo recordáis? La última vez que no vimos las caras… o las letras, mejor dicho, yo había recibido un mail de cierto pseudo-ex, que me dejó más mal que bien.
(Nota aclaratoria para aquéllas que no leyeran el post anterior: el miércoles pasado J.A, mi pseudo-ex, ains, dio señales de vida por primera vez después de dejarme, ains, el pasado verano, ains).
Ya puestas en antecedentes, continúo. El caso es que, aunque he de reconocer que por una parte, me moría de ganas por contestarle… por otra, me moría de ansiedad ante la GRAN DUDA. Esto es: ¿qué le decía? Y es que, ¿qué se le dice a un pseudo-ex la primera vez que hablas con él… y encima por mail? Porque es un hecho: las palabras se las lleva el viento… pero los mails, hasta donde yo sé, no.
Además, por otra parte, estaba el tema del timing (pronunciado “taiming”): ¿cuándo se suponía que debía contestarle? Ojo, una tiene su (estúpido) orgullo. No sé, después de tanto tiempo sin dar señales de vida… ¿se merecía que le contestara rauda y veloz?Así que me prometí a mí misma que esperaría… hasta hoy. Lo sé, puede parecer algo exagerado. Pero pensé que siempre era mejor alegar algo tipo: “Oh, he estado taaaan liada…”, que parecer desesperada por tener noticias suyas… ¿Comprendéis ahora por qué se me ha hecho tan larga la semana?
Decidida la cuestión del taiming, empecé a darle vueltas a lo que le iba a decir… y en seguida vi un par posibilidades obvias:
a. ”¿Qué tal, guapo? Yo bien, qué digo, muy bien, qué digo, genial… de los geniales. Saliendo, entrando, ligando… ¡Un no parar, vamos!”
b. “¿Qué tal, guapo? Yo bien, qué digo, regularcín, qué digo, fatal… de los fatales. Saliendo, entrando, llorando, echándote de menos…”.
Sin embargo, este punto no me preocupaba… demasiado. Está claro que siempre hay una opción c, bastante más moderadita. Pero y luego, ¿qué? ¿Cómo seguir? ¿Le mandaba unas líneas al más puro estilo “oh-qué-guay-qué-coleguitas-somos”? ¿Le hacía una referencia a lo nuestro? ¿Le preguntaba medio en broma por Fabiola, alias “elbichobruseliano”, con el que seguro estará liado? ¿No decía nada de nada y hablaba del… tiempo?
Ummm… mucha ralladura mental para un solo cerebelo.
Al final… me prohibí pensar en el tema más de lo necesario, y me prometí que le escribiría cuando tuviera tiempo real, o sea, hace un rato (cuando acabé mi semana laboral). Y ahora mismo, por fin, justo antes de empezar a postear… le he contestado. Ha sido un mail breve, sin pretensiones… y sin rencores. Unas líneas al más puro estilo “oh-qué-guay-qué-coleguita… que-soy-yo-que-te-escribo-como-si-nada”.
Y es que, qué difícil es aceptar que lo que pudo ser… no será.
En fin, nadie dijo que las rupturas fueran fáciles… De hecho, hoy he leído en el periódico que se va a celebrar en Viena la Primera Feria Mundial de Divorcios, y no hay duda de que será todo un éxito. ¿Os podéis imaginar los stands? Yo sí, porque venían en el periódico, claro :-) Había para todos los gustos: bufetes de abogados, agencias inmobiliarias… (hasta aquí, previsible), una agencia de detectives (para los infieles, ofcórs), un laboratorio de análisis de ADN (para los cornudos, con perdón), y hasta una empresa especializada en ¡fiestas de divorcio!
He de reconocer que la dichosa feria me ha inspirado… así que voy a dedicar este finde en cuerpo y alma a celebrar mi “pseudo-divorcio”, aunque sea con retraso. Ya os contaré. ¡Buen finde a todas!
Bs mil
Laia
127 comentarios Octubre 19, 2007