Una de espías
Queridas Ragazzanautas…
¡Felices pseudo-viernes!
Oh, mundo maravilloso el de los puentes institucionales. ¿No créeis que debería haber al menos un puente al mes por decreto ley? Aún me queda un ratito más en la redacción, pero si el tiempo y la autoridad competente lo permiten, en poco más de dos horas… ¡me voy de viaje!
Yu-hu!
La verdad, me apetecía salir ya de la ciudad, cambiar de aires, de gentes, de vistas… Y además, mi amiga la “refugiada-sentimental”, como la llamamos cariñosamente, también se viene. Y creo que a ella le va a venir muy, pero que muy requetebien. Sí, señor.
Y no sólo porque no haya nada como un viaje de amigas para dejar de lado los males del corazón (que ya sabemos lo peligrosos que son para la salud) sino porque, además, quizás así de paso consigamos quitarle de la cabeza su última GRAN IDEA. Y es que el otro día, mea culpa, se me ocurrió comentarle que había visto una noticia sobre la cantidad de padres preocupados que contratan detectives privados, para vigilar a sus hijos descarriados… :-) y, ¡zas! Se le encendió la bombilla.
El caso es que noté un brillo extraño en sus ojos… pero no entendí por qué. Hasta que preguntó si en el artículo del periódico venía cuánto podía costar contratar a uno de esos detectives. Entonces mi mente entró en conexión con la suya y lo vi claro, clarinete: ¡se ha llegado a plantear contratar los servicios de un profesional para seguir a su ex… y averiguar la verdadera razón de por qué la dejó!
Uff, uff, uff… ¡Eso no puede traer nada bueno! ¿No estáis de acuerdo? Para empezar, yo soy fiel seguidora de la filosofía que defiende aquello de “Ojos que no ven, corazón que no siente”, y para continuar… ¿qué va a sacar en claro? Él la dejó. Él eligió. Punto final. ¿No? Evidentemente, no creo que mi amiga llegue a hacer realidad su “amenaza” de contratar a ningún detective, pero mejor será quitarle de la cabeza esa idea definitivamente.
Aunque, por otra parte… si vosotras tuvierais la oportunidad (y las pelas, todo sea dicho) de contratar a un sabueso para saber qué es lo que hace vuestra media naranja en sus ratos de ocio solteril… y ofcórs tuvierais la certeza de que él jamás se iba a enterar de nada… ¿Lo haríais?
Hala, ahí os dejo con la duda existencial de hoy… :-)
Lo dicho, chicas, ¡buen puente a todas!
Bs mil
Laia
47 comentarios Octubre 11, 2007