Culo veo… ¿culo quiero?
Queridas Ragazzanautas…
Hay quien dice que la envidia es un pecado capital…
En ese caso, he pecado.
Hay quien asegura que en el pecado se lleva la penitencia…
¡Y eso es una verdad como un templo!
Ojo, no es que yo que crea en castigos divinos ni nada por el estilo :)) pero esta mañana, recién levantada, esa especie de maldición celestial ha sido la única explicación que he encontrado a mi estado actual. Aysss…
El caso es que Mery Jou (nuestra Mery Jou) se cortó el pelo, decidió cambiar de look y quedó monísima… Y me dio envidia. oye. Yo soy así. Un pelín “culo-veo-culo-quiero”, como diría mi madre. “Si todos se tiran a un pozo, ¿tú irías detrás?”, me retaba mi progenitora cuando era pequeña. “No, mami”, respondía una diminuta Laia: “¡Yo me tiraría la primer!”. Pues eso. Además, ¿no decíais que sentaba genial un cambio de look en situaciones estresantes? Pues yo ayer estaba estresada… Recapitulando: mi pseudo-chico ha emigrado a Bélgica; una de mis amigas, a la que intenté poner en guardia contra su novio infiel, se dedica a calumniarme; aparece en escena la “bruja-belga”, nueva “amiga” de J.A (gracias por el mote, simplemente_yo)… Así que me dije: Laia, ¡a la pelu!
Pero no contaba yo con que en las peluquerías suele haber… peluqueras. Esa raza peligrosa y… cruel. “Córtame un par de dedos”, les dices inocente… ¡Y, zas! ¡Medio kilo menos de pelo de un sólo tijeretazo! Pero, bueno, ¿es que tienen los dedos como ET… que han trasnmutado de tanto tinte capilar? “Quiero un rollo modernito”, les sugieres… tonta de ti. Porque, ¿qué puede entender por modernidad… alguien que tiene el pelo frito? Ummm… eso tendría que haberme hecho sospechar…
¿Resultado?
Adiós a mi melena…
Hola, mocho de fregona.
Oh, mundo cruel… Si me dierais la vuelta, podría dejar el suelo más limpio que el calvo de “míster-proper-ahora-es-don-limpio”… Y ya no hay solución, excepto rasurarme el cráneo a lo Britney Spears (pobre)…. o dedicarme al mantenimiento de los suelos de la empresa (por el resultado “fregona-capilar”). O… también puedo ir y gasear su peluquería… :)))
Pero aún hay más… ¿Qué es lo peor que le puede pasar a una según sale de la peluquería al borde del llanto incontrolado? ¿Encontrarse frente a frente con su ex… y ¡su nueva chica!? Bingo. Aaaaaaaaaaah… qué momento, qué momentazo.
Yo, sintiéndome un mocho de fregona.
P. (mi ex), intentando hacerse el simpático y empezando a hablar a toda pastilla… “Uy, qué te has hecho en el pelo. Uy, has cambiado de look, ¿no? Uy, no te había conocido. No es que estés mal… bueno, entiéndeme, no quiero decir que…”.
¡CALLA BICHO! :))) Pensé yo… mientras ponía la mejor de mis sonrisas… falsas, ofcórs. Un gesto dedicado a la parejita feliz en general y a ELLA en particular. Al final, P. hizo las presentaciones oportunas… y les dejé marchar. No sé describir la cara de tonta que se me debió quedar mientras les veía alejarse entre la multitud…
¿Me sentí un pelín celosa?
Sí.
¿El culo versión “plaza-de-toros-de-La-Maestranza” de ELLA me hizo sentirme ligeramente mejor?
También :)
No ves, mamá… no siempre soy “culo-veo-culo-quiero”…
Ainssss. Lo dicho, la envidia es muy mala…
Bs mil
Laia
P.D. 1. ¡Perdón, perdón y mil perdones a todas las peluqueras del mundo mundial! Sólo “odio” a la mía en particular…
P.D. 2. Kira, ¡ánimo guapa! Concéntrate en esta idea: ¡de menudo especímen te has librado!
P.D. 3. Mery Jou, again, en cuanto postee hablaré con el administrador del blog para ver si te puede ayudar con tus dudas técnicas… Porque, sinceramente… ¡no entendí la mitad de tu coment! De hecho, igual debería hacerme un cursito de blogs… (y dejar de copiarte… :)
P.D. 4. Ah, sé que había prometido hablar del orgullo masculino… ¿os importa que lo deje para otro día?
78 comentarios Febrero 23, 2007